¡Ánimo arriba!

¡Ánimo arriba!

Es realmente difícil tener nuestro ánimo arriba cuando todo a nuestro alrededor nos hace perder un poco la esperanza. Esto nos puede hacer sentir hasta sin fuerzas; pero no debemos olvidar que Dios sigue siendo Dios, sigue siendo fiel y nos sigue amando. Él está sufriendo con nosotros y con todo lo que está pasando.


Pensemos en todo lo que sufrió Job, y sin embargo escogió tener fe en Dios, confiar en su Creador. Y entendamos que nuestras circunstancias, al igual que las de Job no determinan nuestras decisiones. No podemos controlar las circunstancias, pero podemos decidir escoger la perspectiva con la que las vemos o cómo las afrontamos.


Cada día tenemos que tomar decisiones, eso es vivir. Pero nuestra actitud y lo que escojamos es lo que determina cómo nos vamos a sentir durante el tiempo que duren estas pruebas. Hoy es una buena oportunidad para seguir el ejemplo de Job y confiar en que nuestro Creador tiene buenos planes para nosotros y recordar cuánto nos ama aún durante las más terribles de las circunstancias.

Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: !!Regocijaos! Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Filipenses 4:4-7 RVR60
El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana

CVCLAVOZ

. El presente se escribió en su totalidad por un ser humano, sin uso de ChatGPT o alguna otra herramienta de inteligencia artificial.

CVCLAVOZ

Facebook
Twitter
Email
LinkedIn
WhatsApp

Confía, recibirás fuerza para soportar

Si Dios no quita la carga que llevas, ten por seguro que encontrarás alivio al confiar en Él, porque te dará la fuerza para soportar y mostrará su fuerza en ti.

Un amor que no tiene medida

Nunca nadie nos amará como Dios lo hace. Su amor inigualable y sin medida resulta incomprensible para nuestra mente humana, pero ¡es real!

Cuando se es, no hace falta probarlo

El magnetismo, carisma y gentileza de Jesús tienen que haber sido notorios y al igual que su manera sencilla de vivir, porque cuando se es, no es necesario probar nada.

Tiempo de lectura:

< 1 minute

Autor

Comentarios

Likes

0

Deja un comentario