Crisis de Coronavirus

Por tratarse de un tema de salud pública y de alto interés informativo, como servicio a los usuarios, CVCLAVOZ ha decidido habilitar este espacio con toda la información más relevante en cuanto a la pandemia del coronavirus.

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Tiempo de lectura: 2 minutos

Normalmente pensamos que los que hacen más se cansan más, pero, aunque suene contradictorio, el que no hace nada es el que más se cansa.

El dedo que trabaja es el que menos se cansa

El alfarero se hallaba trabajando una pieza de barro ante su rueda en movimiento. Un curioso que lo admiraba trabajar, le dijo:

  • ¿Ese dedo que usa tanto, debe sentirse cansado, no?
  • Al contrario, fue la respuesta del artesano – es el dedo que no hace nada el que se cansa de verdad.

Deja de estar sentado

Seguramente conoces gente que tiene muchos compromisos y que además de trabajar se compromete con alguna causa social, se ofrece para enseñar y si no está ayudando en un orfanato o asilo están buscando algún otro proyecto, pero siempre están haciendo algo y si le preguntan si puede colaborar en otra cosa seguramente aceptará.

Por otro lado, existen aquellos que no hacen nada pero tampoco tienen tiempo para nada y siempre están cansados. ¿Conoces gente así?

Lo mismo sucede en las iglesias, los cristianos que no hacen nada siempre son los más cansados, los que están casi desmayados, tan sin fuerzas, que ni aún para acudir a los cultos tienen muchas veces el ánimo suficiente.

Procura ser diligente

Aquellas personas que siempre trabajan diligentemente, que tienen un corazón dispuesto a servir, y dan lo mejor de ellas, hallarán siempre el favor de Dios.

El Señor renueva las fuerzas y da sabiduría a aquellos que se muestran dispuestos a servir. Quizás no sean los más preparados pero Dios les dará en conocimiento, los dones y las herramientas necesarias para hacer su obra porque tienen un corazón dispuesto.

Todo lo que hagas, hazlo de corazón como para Dios, porque Él sabe recompensar a quienes hacen su obra diligentemente, a aquellos que dejan de lado los pretextos y deciden dar lo mejor que tienen.

Trabajen de buena gana en todo lo que hagan, como si fuera para el Señor y no para la gente. Recuerden que el Señor los recompensará con una herencia y que el Amo a quien sirven es Cristo.

Colosenses 3:23, 24 (NTV)

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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