Crisis de Coronavirus

Por tratarse de un tema de salud pública y de alto interés informativo, como servicio a los usuarios, CVCLAVOZ ha decidido habilitar este espacio con toda la información más relevante en cuanto a la pandemia del coronavirus.

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Tiempo de lectura: 2 minutos

¡Limpia tu casa si la amas! Demostramos el valor del hogar cuando nos esforzamos para que esté limpio de rincón a rincón, de tal modo que no sólo aparente estar hermoso delante de las personas, sino que luzca resplandeciente aunque otros no lo vean.

Limpia tu casa para que se te abran nuevas oportunidades

Imagina que visitas la casa de tu amigo, por accidente tropiezas con su alfombra, la tratas de poner en su lugar, pero te das cuenta que está llena de basura debajo de ella, ¿qué pensarías de él? En vez de botar lo que no sirve a un basurero, encontró un buen escondite que le ayudó a resolver fácilmente su problema.

Obviamente no se ve nada bien, pero, considero que el mayor problema serían las consecuencias que tendría al vivir de esta manera, principalmente porque la suciedad trae enfermedad y una mala imagen; así mismo, muchos al enterarse le cerrarían las puertas a varias oportunidades.

¿Sabías que muchas veces hacemos lo mismo?

El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.

Proverbios 28:13 (RVR 1960).

La Biblia dice que si no confiesas tus pecados los estás ocultando y esta puede ser una razón por la que no puedes prosperar. Nuestro corazón es la casa del Señor, pero muchas veces está sucio porque escondemos el pecado en lugar de deshacemos de él, hasta que llega el momento en que empieza a oler mal y nos damos cuenta que no podemos continuar así.

¿Quieres rehacer tu vida?

Si este es tu anhelo, tienes que comenzar limpiar tu casa, deshacerte de la basura que está en tu corazón y que impide que Dios te guíe. Al confesar tus pecados entrarás a una ducha espiritual, serás lavado de toda suciedad; pero, al callar o justificar tus actitudes, solamente ocultarás lo sucio, y el Señor puede olerlo.

En esta oportunidad te animo a examinar tu vida, reconoce tu debilidad, tal vez tienes un mal carácter, eres iracundo y lastimas a las personas; es posible que tu problema sea la murmuración, los celos o la envidia. Cualquiera fuera el caso no culpes a tus genes, familia o a tu pasado, reconócelo delante de Dios y pide perdón, verás que pronto te sentirás mejor porque estarás siendo lavado internamente.


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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