Crisis de Coronavirus

Por tratarse de un tema de salud pública y de alto interés informativo, como servicio a los usuarios, CVCLAVOZ ha decidido habilitar este espacio con toda la información más relevante en cuanto a la pandemia del coronavirus.

Please log in or register to like posts.
Blog

Muchas veces la gente reduce la predicación de las buenas nuevas a las palabras, olvidando que si no viven lo que predican, no cuentan sus palabras, por muy elocuentes que sean.

Sin decir una palabra

Cuentan que Francisco de Asís invitó a un compañero a que saliese con él a predicar. Recorrieron las calles llenas de gente, pasaron por el mercado y luego regresaron a su casa.

El acompañante extrañado, le dijo a Francisco:

– Yo entendí que  íbamos a predicar, ¿por qué no lo hicimos?

– Hemos estado predicando en todo tiempo – respondió Francisco- Cuando vinieron los chicos y nos insultaron, les predicamos con nuestras sonrisas; cuando se nos trató mal en el mercado, respondimos con dulzura; cuando nos hablaron con torpeza, contestamos con cortesía; cuando llevamos el gran atado de ropa para la viejecita aquella, estábamos predicando. No vale la pena salir a predicar si no estamos  dispuestos a predicar con el ejemplo desde el momento que salimos.

Tu ejemplo es poderoso

Si estás pensando que no sabes cómo hablar  de Jesús, si crees que te falta elocuencia o que no sabes de memoria muchos versículos, no te preocupes; tus acciones valen mucho más que tus palabras.

Mucha gente se niega a escuchar las buenas nuevas, pero es mucho más difícil que se nieguen a reconocer cómo vives lo que predicas.

Si no predicas con el ejemplo, no cuenta

Ten en cuenta que la gente quizás no recuerde lo que les dijiste, pero siempre tendrá presente tu ejemplo. Entonces, de nada sirve todo lo que digas sino vives los que predicas.

Nuestras vidas deben ser luz en la oscuridad, tienen que ser diferentes y mostrar el amor de Dios.

Ustedes son la luz del mundo, como una ciudad en lo alto de una colina que no puede esconderse. Nadie enciende una lámpara y luego la pone debajo de una canasta. En cambio, la coloca en un lugar alto donde ilumina a todos los que están en la casa. De la misma manera, dejen que sus buenas acciones brillen a la vista de todos, para que todos alaben a su Padre celestial

Mateo 5:14-16 (NTV)

Sin duda alguna es importante prepararse y estudiar la Palabra, pero nuestra vida será la mejor presentación del evangelio que podamos hacer. Recuerda vivir lo que predicas.


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Reactions

5
9
0
0
0
0
Already reacted for this post.

Deja una respuesta