Crisis de Coronavirus

Por tratarse de un tema de salud pública y de alto interés informativo, como servicio a los usuarios, CVCLAVOZ ha decidido habilitar este espacio con toda la información más relevante en cuanto a la pandemia del coronavirus.

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¡Tus palabras no valen nada si no hay acciones de por medio!

¿Cuántas veces hemos dicho “Sí” a una orden, pero no la hemos cumplido? Parece bueno no rechazar las órdenes o favores de quienes nos necesitan en una determinada tarea, pero, ¿por qué no ser sinceros cuando realmente no podemos o no queremos hacer algo?

Tus palabras no valen nada, sino cumples con lo que dices.

La Biblia cuenta la parábola de dos hijos que se encontraban en una situación similar.

(…) Había un hombre que tenía dos hijos. Se dirigió al primero y le pidió: “Hijo, ve a trabajar hoy en el viñedo”. “No quiero”, contestó, pero después se arrepintió y fue. Luego el padre se dirigió al otro hijo y le pidió lo mismo. Este contestó: “Sí, señor”; pero no fue.

Mateo 21:28-30 (NVI)

La pregunta es, ¿cuál de los dos hizo la voluntad de su padre?

Por más que la respuesta del primer hijo haya sido negativa, finalmente obedeció; a diferencia de su hermano que hizo lo contrario.

¿Con cuál de ellos te identificas?

Quizá con aquel que da una respuesta positiva pero al momento de actuar lo ignora, o tal vez con aquél que responde negativamente, y finalmente lo hace.

En Santiago 5:12 (RVR1960) dice: (…) que vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no, para que no caigáis en condenación.

¡Tus palabras no valen nada sino llevan acciones!

No es fácil cumplir con lo dicho, pero básicamente, todo depende de ti si deseas ganar credibilidad con los demás.

El decir “sí” es tan importante como firmar un documento de contrato, por esta razón, haz valer cada sí que digas y que nadie te conozca como un mentiroso.

Muchas personas se quejan de la falta de compromiso y de responsabilidad. Sin embargo, se niegan a analizar profundamente su propia vida, sus decisiones cotidianas. ¿Eres uno de ellos?

¿Recuerdas el cuento del pastorcillo mentiroso? Si no pones la debida responsabilidad en tus palabras y compromisos, te convertirás en un farsante. 

¡Tus palabras no valen nada a menos que decidas cumplir con tu promesa!

Hoy te invito a comenzar de nuevo, sólo se sincero, así Dios podrá trabajar como Él quiere en tu vida y nadie dudará de tu palabra.


El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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