Please log in or register to like posts.
Blog
Tiempo de lectura: 3 minutos

Estos versículos bíblicos nos recuerdan que la lujuria es un pecado y que debemos de huir de él, ya que tiene consecuencias fatales. Además, nos dicen que la lujuria nace del corazón, y no debemos darle cabida, ya que solo las cosas que provienen de Dios son las que tienen un buen fruto.

Versículos bíblicos sobre la lujuria

No se dejen dominar por el deseo de tener lo que otros tienen, ya sea su esposa, su sirviente, su sirvienta, su buey, su burro, o cualquiera de sus pertenencias.

Éxodo 20:17 (TLA)

Los mandamientos y las enseñanzas
son como una lámpara encendida;
la corrección y la disciplina
te mostrarán cómo debes vivir;
te cuidarán de la mujer infiel,
que con palabras dulces te convence.
No pienses en esa malvada;
no te dejes engañar por su hermosura
ni te dejes cautivar por su mirada.
Por una prostituta
puedes perder la comida,
pero por la mujer de otro
puedes perder la vida.
Si te echas brasas en el pecho,
te quemarás la ropa;
si caminas sobre brasas,
te quemarás los pies;
si te enredas con la esposa de otro,
no quedarás sin castigo.
No se ve mal que un ladrón
robe para calmar su hambre,
aunque si lo sorprenden robando
debe devolver siete veces
el valor de lo robado;
a veces tiene que pagar
con todas sus posesiones.
Pero el que se enreda
con la mujer de otro
comete la peor estupidez:
busca golpes,
encuentra vergüenzas,
¡y acaba perdiendo la vida!
Además, el marido engañado
da rienda suelta a su furia;
si de vengarse se trata,
no perdona a nadie.
Un marido ofendido
no acepta nada a cambio;
no se da por satisfecho
ni con todo el oro del mundo.

Proverbios 6:23-35 (TLA)

Moisés también dijo: “No sean infieles en su matrimonio”. Pero ahora yo les aseguro que si un hombre mira a otra mujer con el deseo de tener relaciones sexuales con ella, ya fue infiel en su corazón.

Mateo 5:27-28 (TLA)

No amen a este mundo ni las cosas que les ofrece, porque cuando aman al mundo no tienen el amor del Padre en ustedes. Pues el mundo solo ofrece un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos, y el orgullo de nuestros logros y posesiones. Nada de eso proviene del Padre, sino que viene del mundo; y este mundo se acaba junto con todo lo que la gente tanto desea; pero el que hace lo que a Dios le agrada vivirá para siempre.

1 Juan 2:15-17 (NTV)

Destruyan lo que hay de mundano en ustedes: la lujuria, la impureza, las pasiones desenfrenadas, los malos deseos y la avaricia, que es una especie de idolatría.

Colosenses 3:5 (BLPH)

¡Huyan del pecado sexual! Ningún otro pecado afecta tanto el cuerpo como este, porque la inmoralidad sexual es un pecado contra el propio cuerpo.

1 Corintios 6:18 (NTV)

Dios quiere que ustedes vivan consagrados a él, que no tengan relaciones sexuales prohibidas, y que cada uno de ustedes sepa controlar su propio cuerpo, como algo sagrado y digno de respeto. Deben dominar sus malos deseos sexuales, y no portarse como los que no creen en Dios.

1 Tesalonicenses 4:3-5 (TLA)

Todo el mundo conoce la conducta de los que obedecen a sus malos deseos: no son fieles en el matrimonio, tienen relaciones sexuales prohibidas, muchos vicios y malos pensamientos. Adoran a dioses falsos, practican la brujería y odian a los demás. Se pelean unos con otros, son celosos y se enojan por todo. Son egoístas, discuten y causan divisiones. Son envidiosos, se emborrachan, y en sus fiestas hacen locuras y muchas cosas malas. Les advierto, como ya lo había hecho antes, que los que hacen esto no formarán parte del reino de Dios.

Gálatas 5:19-21 (TLA)

También ustedes dicen: «La comida es para el estómago y el estómago para la comida, y Dios destruirá las dos cosas». Estoy de acuerdo, pero el cuerpo no es para cometer pecados sexuales, sino para el Señor, y el Señor es para el cuerpo.

1 Corintios 6:13 (PDT)

Los malos deseos dan a luz el pecado. Después, cuando el pecado se desarrolla completamente, da a luz la muerte.

Santiago 1:15 (NBV)

Amados hermanos en Cristo, les hablo como si ustedes fueran extranjeros y estuvieran de paso por este mundo. No hagan nada que obedezca a sus malos deseos, pues esos deseos los llevarán a la perdición.

1 Pedro 2:11 (TLA)

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Reactions

1
0
0
0
0
0
Already reacted for this post.

Deja una respuesta