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Tiempo de lectura: 4 minutos
Sabemos que la brujería, la hechicería y demás son prácticas que datan de hace miles de años y siguen vigentes hasta la actualidad. Anteriormente se las veía como algo tenebroso y sombrío; pero en estos tiempos tenemos una versión más llamativa, ya que algunos las muestran como ejercicios para el bienestar personal y hasta de desarrollo espiritual. Sin embargo, la Palabra de Dios se opone contundentemente a tales prácticas.

En la Biblia se registran pocos casos de brujería, pero estos nos muestran que incluso en los tiempos antiguos había un interés por lo oculto, pese a que Dios manifestaba su poder de forma física.

Para aprender más de este tema, y de por qué la hechicería, brujería, adivinación y sus semejantes se considera pecado, lee: ¿Qué dice la Biblia acerca de la brujería?

Casos de brujería en la Biblia

Aunque no existen registros detallados, sí tenemos referencias que nos indican la presencia de diversas formas de prácticas ocultas en los tiempos bíblicos.

Algunos estudiosos sugieren que hay otros pasajes bíblicos con referencias de ejercicios satánicos, en base a que hay palabras de origen oscuro cuyo significado se perdió en el tiempo. Sin embargo, no existe mucha evidencia al respecto, por lo que a continuación se encuentran solo los ejemplos más evidentes que hay en la Biblia.

Brujería y hechicería

—Los hechiceros de Egipto

Entonces llamó también Faraón sabios y hechiceros, e hicieron también lo mismo los hechiceros de Egipto con sus encantamientos; pues echó cada uno su vara, las cuales se volvieron culebras; mas la vara de Aarón devoró las varas de ellos.

Éxodo 7:11-12 (RVR1960)

Cuando Moisés fue a Egipto a pedir que el faraón dejara libre a Israel, Dios le dio potestad a Aarón para hacer una serie de hechos supernaturales. Uno de ellos fue convertir su vara en una serpiente.

Si pensamos en este hecho, en la actualidad se consideraría un milagro asombroso; pero tal parece que para la época no fue así. Los hechiceros del faraón pudieron hacer lo mismo.

En este ejemplo vemos que Satanás también tiene poder, pero no se iguala a Dios. La vara de Aarón (que ya era serpiente) se comió a la de los hechiceros de Egipto, y eso de por sí demostró la potestad de Dios; mas el faraón siguió en su terquedad y no creyó.

—Barjesús o Elimas

Barjesús era amigo de Sergio Paulo, un hombre inteligente que era gobernador de Chipre. Sergio Paulo mandó a llamar a Bernabé y a Saulo, pues tenía muchos deseos de oír el mensaje de Dios. Pero el brujo Barjesús, al que en griego lo llamaban Elimas, se puso frente a ellos para no dejarlos pasar, pues no quería que el gobernador los escuchara y creyera en el Señor Jesús.

Hechos 13:7-8 (TLA)

Hay algunas versiones de la Biblia afirman que Elimas no era un brujo, sino un hombre muy astuto. Si bien hay ciertas dudas sobre su relación con la hechicería, en la historia se prueba nuevamente el poder de Dios.

Elimas no quería que el gobernador de Chipre escuchara sobre Jesús, pero Dios obró por medio de Pablo, y Elimas quedó ciego. Su historia se encuentra en Hechos 13:4-12.

—Simón

Ya desde antes había en esa ciudad un hombre llamado Simón que, jactándose de ser un gran personaje, practicaba la hechicería y asombraba a la gente de Samaria. Todos, desde el más pequeño hasta el más grande, le prestaban atención y exclamaban: «¡Este hombre es al que llaman el Gran Poder de Dios!»

Hechos 8:9-10 (NVI)

Simón era un hombre que practicaba la magia y hechicería y asombraba al pueblo mediante sus hechos. Sin embargo, cuando llegó Felipe y comenzó a hablar sobre Jesus, todos le creyeron, e incluso el propio Simón.

Cuando él vio que las personas recibían al Espíritu Santo mediante los apóstoles, también quiso obtener el don y hasta ofreció dinero para obtener el poder. Los apóstoles le reprendieron y él se arrepintió (Hechos 8:4-25).

Esta historia nos demuestra que las personas que están involucradas en las prácticas ocultas no pueden contra el poder de Dios, ya que hasta ellos reconocen que sus capacidades son limitadas, pero las de Dios no.

Adivinación y nigromancia

La Biblia dice en Levítico 19:26b (RVC): «No se dediquen a hacer predicciones ni adivinaciones». Y en otros pasajes advierte que hablar con los muertos también es un pecado (Levítico 19:31). Estas prohibiciones nos dicen que en esos tiempos ya existían estas prácticas; y a continuación se encuentran los 2 ejemplos más famosos.

—La adivina de Endor

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Al final, Saúl le dijo a sus oficiales:
—Búsquenme a una espiritista para que yo vaya a consultarla.
Sus oficiales le respondieron:
—Hay una espiritista en Endor.

1 Samuel 28:7 (PDT)

El rey Saúl intentó hablar con Dios, pese a que Él ya le había retirado Su favor. Como Saúl no recibía una respuesta favorable de Dios, buscó a una espiritista para hablar con Samuel, que ya había muerto.

En esta historia vemos que si bien Dios permitió que Samuel hablara con Saúl, le demostró que si Él ya tomó una decisión, no hay quien le haga cambiar de opinión. La historia completa de este hecho se encuentra en 1 Samuel 28.

—La joven esclava

Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando.

Hechos 16:16 (RVR1960)

En Hechos 16 se narra la historia de una joven que podía adivinar el futuro. Ella era una esclava y generaba mucho dinero a sus amos gracias a su habilidad. Cuando Pablo y Silas estaban en uno de sus viajes misioneros, se encontraron con ella, quien no dejaba de proclamar: «¡Estos hombres trabajan para el Dios Altísimo, y han venido a decirles que Dios puede salvarlos!»

La joven repitió lo mismo tantos días que Pablo se cansó y expulsó al demonio en ella, en el nombre de Jesús. Cuando el demonio salió, la muchacha perdió la habilidad de adivinar el futuro.

En la Biblia hay otros casos de posesiones demoniacas, pero en este en particular vemos que los demonios pueden otorgar poderes sobrenaturales. Esto hace que la conexión entre la adivinación y Satanás sea evidente. Es por esta y otras razones que la Biblia prohíbe esta práctica.

Otras menciones

Hay otros casos de brujería en la Biblia, pero no se tiene más detalles, y esos están en:

  • Génesis 41:8; 41:24.
  • Daniel 1:20; 2:2; 2:27; 4:7-9; 5:7-11.

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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