Please log in or register to like posts.
Blog
Tiempo de lectura: 3 minutos

Muchos de nosotros estamos acostumbrados a tener una vida cargada de mil situaciones, algunos con una vida muy neutra y otros con una vida de aventuras, con subidas y bajadas que hacen débil nuestra fe.

Puede llegar un momento de la vida donde simplemente nos resignemos a vivir la realidad que poseemos a causa de nuestra decisiones o por el contrario accionar un poco más nuestra fe y direccionar nuestros pasos a la voluntad del Padre.

Hoy queremos compartirte algunas características de aquellas personas que suelen ser débiles en la fe para que no caigas en este gran error.

¿Cuáles son las características de una persona débil en la fe?

1. Hablar mal

Es aquella persona que constantemente en su boca tiene un mensaje de incredulidad, ironía, burla y hasta desprecio por su presente y el de los demás; constantemente se fija en el error y no en la solución.

2. Queja constante

Son esas mismas personas que teniendo todo al alcance de sus manos y capacidades buscan la manera más rápida de desestimar lo que ya Dios ha depositado en su vida.

Son aquellos a quienes siempre les duele algo, que reniegan de cada momento vivido, que dicen que su vida no tiene sentido y los mismos que esperan con ansias tener una nueva desgracia para buscar lástima en los demás y así ser débiles en su fe.

3. Abandona su relación con Dios

Buscar la presencia de Dios para una persona que está débil en su fe resulta muy difícil, pues siempre llegará delante de la presencia del Padre con una excusa de la vida que dice llamar infeliz y lo único que busca es culpar a Dios.

Además, cada vez que la persona trata de tener un momento íntimo con Jesús aparecen mil situaciones que aparentemente serán mucho más urgentes y necesarias.

4. Culpabilidad

Por lo general luego de cometer alguna falla nuestros corazones sienten vergüenza y temor al acercarnos a Dios, pero hemos entendido que satanás muchas veces usa esa culpa para traer condenación y desesperanza a nuestra alma y espíritu.

Constantemente esta persona recuerda su pasado y genera así un sentimiento de desprecio por sí misma hasta el punto de debilitar su fe y perder su identidad en Cristo.

El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

Juan 3:18 (Reina Valera 1960)

5. Intranquilidad mental

En muchas ocasiones nosotros mismos terminamos siendo nuestros más grandes enemigos, pues le damos más autoridad a ciertos pensamientos tóxicos que al mismo Espíritu Santo.

Por lo general a estas personas débiles en su fe les cuesta conciliar el sueño a causa de la zozobra con la que viven en su cabeza, creyendo de esta manera que la solución proviene de sus propias fuerzas y no las de Dios.

6. Cuestionamiento constante

Una persona débil en la fe es aquella que en todo momento le está preguntando a Dios el porqué de cada una de las situaciones. Es la persona que discute con regularidad de mala manera lo que Dios le entrega, la forma en la que Dios trabaja, e incluso lo que el Señor hace por otras personas.

7. Falta de amor

La fe y el amor caminan juntas; y tratar de trabajar en diferentes escenarios de nuestra vida sin sentido alguno posiblemente haga que perdamos el verdadero enfoque de la vida.

Si no tengo amor, de nada me sirve hablar de parte de Dios y conocer sus planes secretos. De nada me sirve que mi confianza en Dios me haga mover montañas.

1 Corintios 13:2 (TLA)

En conclusión, hoy podemos tomar la buena decisión de seguir el plan perfecto de Dios, entendiendo que nuestra fe no solo será probada sino promocionada

Tu fe no solo será probada sino promocionada

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Reactions

18
2
4
0
0
1
Already reacted for this post.

Deja una respuesta