Crisis de Coronavirus

Por tratarse de un tema de salud pública y de alto interés informativo, como servicio a los usuarios, CVCLAVOZ ha decidido habilitar este espacio con toda la información más relevante en cuanto a la pandemia del coronavirus.

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Hoy te traemos cuatro maneras de no ceder a presiones sociales, porque entendemos que en casi toda relación hay una persona dominante y una que cede. En los grupos también hay grupos dominantes y los que se dejan llevar. Cuando son iguales, también hay consecuencias, pero en el caso de los dominantes pueden llegar a presionarnos.

Y es que muchas veces, sin darnos cuenta, por querer ser aceptados en un grupo social o por alguna persona en particular, cedemos a esas presiones sociales a las que nos someten. Es muy importante no dejarnos manejar por este tipo de personalidades fuertes. Para lograrlo, estos consejos:

1. Reconozcamos que somos responsables de nuestros actos

Si lo hacemos, no permitiremos, no cederemos a presiones sociales exteriores o ajenas que nos puedan causar daño, pensar diferente o tomar decisiones que no van con quienes somos. No tener a quién culpar nos centra en ser nosotros mismos.

2. Arraiguemos nuestros valores o principios morales

Teniendo claro el concepto de lo que está bien o mal nos permite mantenernos firmes. No permitiremos que nadie nos tiente a hacer algo que va en contra de nuestros principios.

3. Respetando los derechos de los demás, lograremos que respeten los nuestros

Es bueno en estos casos poner límites saludables para todos aquellos que tengan tendencias disruptivas. Si conocemos personas impositivas, no cedamos a sus presiones sociales, debemos estar alertas, atentos y hablarles claro. Aprender a decir que no es algo positivo.

4. Reconozcamos quiénes somos

Estar claros en lo que realmente nos define y saber nuestro propio valor, evitará que tengamos miedo a ser excluidos o juzgados. Es necesario tener nuestra autoestima elevada y nuestra personalidad claramente definida. 

Sin volvernos jactanciosos, ni orgullosos, podemos reconocer para nosotros mismos los dones que nos han sido dados, el valor que tenemos, nuestros talentos y las bondades de nuestra personalidad. Esa es la mejor manera de no sentir ningún temor a las presiones sociales que puedan venir.


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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