Crisis de Coronavirus

Por tratarse de un tema de salud pública y de alto interés informativo, como servicio a los usuarios, CVCLAVOZ ha decidido habilitar este espacio con toda la información más relevante en cuanto a la pandemia del coronavirus.

Please log in or register to like posts.
Blog

La preocupación es un estado de nerviosismo, intranquilidad y angustia, pero se puede transformar las preocupaciones en paz.

La paz les dejo, mi paz os doy, no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

Juan 14:27 (RVR1960)

La preocupación es un estado de nerviosismo, intranquilidad y angustia por un evento que aún no ha sucedido. Es precisamente por aquello que nos ponemos a pensar que va a suceder que nos sentimos ansiosos. Otra forma de definirla es: la emoción que nos inmoviliza en el presente por cosas que tal vez no sucedan en el futuro.

De hecho, ya se sabe que más del 90 % de nuestras preocupaciones nunca ocurren. La preocupación entonces significa sufrir de más.

Vivir preocupado puede ser aprendido en el hogar de origen. Hubo unas figuras en nuestro desarrollo, como mamá o papá que posiblemente nos modelaron el ver las circunstancias de la vida con preocupación. De ser este tu caso, esas fueron las conductas que observarte y has repetido.

La buena noticia es que aunque lo hayamos aprendido, dentro de cada uno de nosotros hay unas fortalezas para cambiar. Delante de nosotros hay una oportunidad para hacer las cosas diferentes cuando nos damos cuenta que nuestro manejo emocional nos hace daño a nosotros y a las personas que amamos. Lo aprendido se puede desaprender. Confío en el Señor y en ti de que podrás lograrlo. 

Claves para transformar las preocupaciones en paz

  1. Sustituye los pensamientos negativos por pensamientos de fe y esperanza. 
  2. Comprende que las crisis son parte de la vida, pero nunca lugares de permanencia, sino de trascendencia. 
  3. Identifica cuáles son las lecciones que puedes aprender de las situaciones que estás atravesando. 
  4. Utiliza la oración como un vehículo eficaz de canalización.
  5. Medita en qué aspectos de tu carácter se pueden transformar a través de las experiencias que estás viviendo. 
  6. Recuerda los milagros que han ocurrido en el pasado sobre tu vida.
  7. Trae a tu mente las promesas de Dios
  8. Nunca dejes de confiar en el cuidado del Señor. 
  9. Ten una actitud de victoria y evade las actitudes de derrota. 
  10. Rodéate de personas que te ayuden a superar las preocupaciones y aléjate de aquellas que te angustien más. 

«Con Dios todas las cosas son posibles.» Esta es la declaración que cada persona que entra a la oficina de Consejería se encuentra de frente. Hoy te acompaño a afirmarlo para tu vida para que no tengas miedo, se derrumbe toda ansiedad y tengas total seguridad; y para que des el primer paso para transformar las preocupaciones en paz.

La fe siempre será el motor por excelencia que te impulsará a ver más allá y por encima de cualquier preocupación. Por lo tanto, la voluntad del Señor, de ninguna manera, es que te quedes en estado de ansiedad. Hemos sido llamados a paz. 

La preocupación podrá tocar a la puerta, pero puedes decidir si la dejas entrar a tu interior o la alejas. Es mucho mejor que cuando se asome, le digamos: 

Preocupación, no te quiero aquí. Le creo a un Dios fiel en el que puedo confiar.

Dra. Lis Milland
Consejera profesional
Autora de Gana la batalla en tu interior

Cuando siento miedo pongo en ti mi confianza.

Salmos 56:3 (NVI)

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Reactions

4
12
3
0
1
0
Already reacted for this post.

Deja una respuesta