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Tiempo de lectura: 3 minutos

Estudiaremos 3 mujeres de la Biblia que vencieron sus circunstancias. Muchas mujeres han aprendido a confiar en Dios en medio de circunstancias extremas. Y por eso escogimos tres cuyas historias son narradas en la palabra de Dios para inspirar nuestra fe y darnos esperanza.

Mujeres de la Biblia que vencieron sus circunstancias

Mujeres de la Biblia que vencieron sus circunstancias

1. Débora

Débora jugó un papel muy importante en la vida de su pueblo: fue esposa, madre de Israel, y profetisa. Una mujer que los guió a la libertad.

Gobernaba en aquel tiempo a Israel una mujer, Débora, profetisa, mujer de Lapidot;  y acostumbraba sentarse bajo la palmera de Débora, entre Ramá y Bet-el, en el monte de Efraín; y los hijos de Israel subían a ella a juicio.

Jueces 4:4 (RVR 1960)

Su liderazgo lo ejerció bajo circunstancias extremas en Israel. El pueblo no tenía rey y se encontraba alejado de Dios espiritualmente cuidando sus propios intereses (Jueces 17:6). Además, estaban en pie de guerra contra Jabín, y Débora redarguyó a Barac, recordándole las palabras de Dios. Lo redarguyó con delicadeza y lo motivó a creer y organizar una estrategia militar efectiva.

Débora tenía autoridad e influencia por su condición de profetisa en el pueblo, se le consideraba líder y cabeza del pueblo. A ella iban con problemas y dificultades buscando consejo. A pesar de su gran autoridad la Biblia, la acredita por inspirar y levantar a Barac y a todo el pueblo.

Habló con sabiduría y no se excedió. Le creyó a Dios y motivó a los demás a confiar en Él.

Entonces Débora le dijo a Barac: «¡Prepárate! Hoy es el día en que el Señor te dará la victoria sobre Sísara, porque el Señor marcha delante de ti». Así que Barac descendió las laderas del monte Tabor al frente de sus diez mil guerreros para entrar en batalla.

Jueces 4:14 (NTV)

Animó a Barac y junto al ejército ganaron la guerra.

Débora superó un tiempo de guerra en Israel, de desánimo, de temor y de indiferencia espiritual, inspirándoles a creer en la fidelidad de Dios.

Su sabiduría y fe nos enseñan inspiran.

2. Ana

Ana es otra de las mujeres de la Biblia que vencieron sus circunstancias. Ella fue una de las dos esposas de Elcana y madre del profeta Samuel; que además superó la infertilidad y la burla.

Y tenía él dos mujeres; el nombre de una era Ana, y el de la otra, Penina. Y Penina tenía hijos, más Ana no los tenía.

1 Samuel 1:2 (RVR 1960)

Ana era una mujer estéril, pero amada por su esposo. A pesar que Elcana no necesitaba hijos de ella, el deseo del corazón de Ana era tenerlos. Eso la llevó a buscar a Dios de una forma más íntima. Y hacer lo que podemos considerar una negociación con el Altísimo.

E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza.

1 Samuel 1:11 (RVR 1960)

Dios respondió su petición y le dio un hijo a quien llamaron Samuel. Al recibir su promesa, Ana cumplió sus votos.

Ana superó su circunstancia con oración, fe y compromiso.

3. Mujer que sufría de hemorragia

No conocemos su nombre; sin embargo, eso no impide que aprendamos de ella una gran lección.

Durante doce años sufrió hemorragias crónicas, visitó a todos los medicos de su época y perdió muchas finanzas en el proceso. Enferma, aislada —ya que su enfermedad la obligaba según leyes judías a estar apartada (Levítico 15:25-33)— escuchó de Jesús.

Encorvada y sangrando, desafió las leyes culturales y religiosas para acercarse al Sanador y vencer su circunstancia. Era una mujer necesitada pero tenía la certeza de que si tan solo «Tocara el borde de su manto» sanaría.

Su largos años de enfermedad no pudieron apagar su expectativa de fe al oír de Jesus. No permitió que el tiempo, la religiosidad ni tampoco las desilusiones pasadas le robaran la fe. Se abrió camino en medio de la multitud, llegó al Maestro y fue sana.

De la mujer que sufría de hemorragia aprendemos persistencia y fe. Dos cosas que no nos pueden faltar jamás.

Actualmente, ¿cuál es tu circunstancia extrema? Recuerda que hoy día, el mismo Dios de Débora, Ana y la mujer que sufría de hemorragia sigue libertando, sanando y obrando milagros.


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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