Crisis de Coronavirus

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¿Cuánto debe durar una prédica? ¿Cómo saber si el sermón ha durado lo suficiente? Si alguna vez te has hecho estas preguntas, a continuación encontrarás algunos consejos que te ayudarán a determinar el tiempo adecuado.

Cuando Jesús cuando habló a las multitudes, lo hacía por horas y hasta por días. La gente solía acampar cerca de Él y escuchar sus enseñanzas; por lo que no era extraño que Él hablase por largas horas. Teniendo esto en cuenta, algunos afirman que una prédica debe durar más de una hora; mientras que hay otros que sostienen que lo ideal es que un sermón dure menos de 30 minutos. Entonces, ¿quién tiene la razón?

Cómo determinar cuánto debe durar una prédica

Antes de decir el tiempo adecuado de un sermón, es importante tener ciertos puntos en cuenta. Por ejemplo, debido a la rapidez de la información en Internet, las personas tienen menos capacidad de atención y concentración. Pueden escuchar a alguien hablar; pero a los pocos minutos, su mente comienza a divagar en otros temas. Esto ocurre a menudo, ya que incluso sucede en una conversación entre dos personas. Por lo tanto, es poco probable que un asistente escuche los 45 minutos de prédica en una congregación.

Por otra parte, hay que considerar que la duración de una prédica no determina su calidad. Un predicador o líder puede pasar horas frente a una audiencia, sin decir nada en concreto, y no por ello el sermón será efectivo. Mientras que, otra persona puede hablar durante 20 minutos e impactar a su audiencia con la Palabra de Dios.

Otro factor a sopesar es el contexto cultural. Hay lugares en los que se acostumbra predicar por más de una hora, y la audiencia está preparada para escuchar de principio a fin. En tanto que en otros lugares tienen un horario establecido que tiene que respetarse.

Una vez que hemos examinado estos factores, debemos reflexionar en lo siguiente:

1. La clase de enseñanza que se dará

Cuando debemos explicar temas complejos, que requieren un estudio profundo e información detallada, entonces es probable que necesitemos más tiempo. En cambio, las reflexiones sobre un pasaje bíblico específico o una historia bíblica quizá requieran menos tiempo y puedan explicarse en 30 minutos o menos.

Si estás preparando una prédica o sermón, escribe una estructura del contenido y, según ese esquema, considera cuanto tiempo necesitarás. Y si te han invitado a algún lugar, es bueno consultar cuánto tiempo tienes disponible, para así respetar el horario. Asimismo, saber este dato te ayudará a elegir un tema adecuado para la ocasión.

2. El tipo de audiencia que escuchará

El problema que tienen muchos comunicadores es que no saben a quién le están hablando, el cual es un grave error. Como cristianos, todos somos comunicadores de las buenas nuevas de Jesús, y si no sabemos hacerlo efectivamente, entonces no estamos cumpliendo con nuestro llamado.

Antes de dirigirnos a cualquier audiencia tenemos que pensar en quiénes son y estimar cuánto tiempo nos prestarán atención. No es lo mismo hablar a un grupo de líderes veteranos que a jóvenes en sus veintes. Analizar quiénes están al otro lado del púlpito sirve para medir la reacción y el tiempo de atención que nos brindarán.

Hay que entender que cuando predicamos, no se trata de nosotros, sino de comunicar efectivamente el mensaje que Dios pone en nuestros corazones. Si nos dejamos llevar por la emoción del momento y hablamos de más, y como resultado, nadie nos presta atención, entonces no hemos hecho nuestro trabajo de comunicar.

Así que el consejo es que pienses en tu audiencia, y de esa manera entenderás cuánto tiempo necesitas para predicar.

Te recomendamos leer: 7 consejos para no aburrir a los jóvenes cuando predicas

3. Los materiales de ayuda que se usarán

En caso de tener una ayuda visual que acompañe la prédica, esta herramienta puede servir para mantenernos enfocados y así no divagar en otros temas.

Por ejemplo, si tienes una presentación con diapositivas o gráficas, calcula cuánto hablarás por cada imagen; y según eso, crea las que necesitarás. Si vas a llevar elementos para ilustrar un punto, establece cuántos minutos te tomará usarlo. Y en caso que lleves algún material que requiera apoyo externo (video, representación teatral, etc.), ten en cuenta las posibles eventualidades que pueden ocurrir; de esa manera evitarás perder la atención del público.

En conclusión, ¿qué es lo que realmente importa?

En realidad, el tiempo que dura una prédica no es tan importante como el mensaje en sí. El problema es que podemos decir algo inspirado por el Espíritu Santo en un momento en el que nadie escucha porque todos en la audiencia están dormidos; o hablar y terminar tan rápido que nadie comprende cuál fue el mensaje.

Una prédica debe durar lo suficiente como para ser efectiva, no más ni menos. Lo importante es orar antes, prepararse bien y estar atentos a lo que el Espíritu Santo quiere transmitir.


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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