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Tiempo de lectura: 2 minutos

En el segmento Viernes de terapia junto a la licenciada Débora Pedace tratamos un tema que vemos a menudo: ¿Por qué queremos adelantarnos a las tareas?

Comencemos por el principio, el término precrastinar fue acuñado por el psicólogo David Rosenbaum, profesor de psicología de la Universidad de California en el año 2014, que la define como la tendencia a cumplir con submetas a la primera oportunidad, aunque eso implique hacer un esfuerzo adicional.

¿Te anticipas a las tareas?

Uno podría pensar que hacer las cosas antes de tiempo es saludable; sin embargo, se ha demostrado que anticiparnos a las tareas diarias genera el mismo estrés que posponerlas más de lo debido. Por lo tanto, las personas que se esfuerzan y dan prisa para tener sus quehaceres hechos antes del tiempo requerido, también sufren a causa del estrés y la ansiedad que les ocasiona.

Frases típicas

Muchos suelen decir: «Llego al supermercado antes de que abra», «Le doy vuelta a los panqueques antes de que se les forme la base», «Entrego el trabajo antes de la fecha límite». La necesidad de terminar una tarea es tan grande que se adelantan incluso sabiendo que, si esperaban el tiempo correcto, obtendrían mejores resultados.

¿Por qué queremos adelantarnos a las tareas?

¿Qué hay detrás de la precrastinación? Suele estar de base el mismo proceso que en el caso de la procrastinación, una sensación de ansiedad basada en una emoción que nos genera malestar o es desagradable.

Pero a diferencia del posponer las tareas, en este caso, la ansiedad, el aburrimiento o la vergüenza, surgen de la sensación de no tener las tareas hechas y de que se debieran realizar lo antes posible aún si esto implica un costo mayor, todo con tal de librarnos de ella.

El objetivo es dejar de sentir estas emociones tomando una decisión que está basada en hacernos sentir mejor en este momento puntual, en vez de pensar el beneficio a largo plazo.

¿Cómo dejar de adelantarnos a las tareas?

El solo hecho de ser conscientes es un primer paso, pero no te acerca a la meta, es necesario seguir un proceso.

  1. Como primera herramienta: Aligera tu carga, es importante que puedas diferenciar tareas relevantes de las innecesarias. Se ha descubierto que mientras menos ocupado estés, es menos probable que precrastines. Entonces, el eliminar cualquier tarea que sea agradable pero innecesaria te permitirá tener más tiempo efectivo en las tareas que si necesitas culminar.
  2. En segundo lugar, elige o prioriza tareas según importancia y delega aquellas que puedas. Programa tus pendientes, integra tu lista de pendientes a tu calendario y agrupa según tema, elige el momento oportuno para realizar las tareas que te propusiste (como responder e-mails).
  3. Por último, mantén la atención plena en el momento presente. Es importante que puedas darle sentido a lo que estás haciendo en el presente para dejar de lado lo que te abruma y así, disminuir la ansiedad.

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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