Uno de los problemas más comunes que enfrentan los padres es la rebeldía de sus hijos. La desobediencia se manifiesta de diversas maneras durante el crecimiento de los hijos. Para muchos progenitores, esta situación es frustrante. Muchos se preguntan en qué fallaron, qué hicieron mal para que sus hijos sean así. Si eres uno de esos padres, esta información te ayudará.

Estas son algunas razones por las que tu hijo es desobediente:

1. No le das un buen ejemplo

Cuando hay doble moral en el comportamiento de los padres, los hijos tienden a tomarlo como un permiso para desobedecer. Por ejemplo, se le dice no se debe gritar; pero luego el padre lo hace delante del hijo. No se le puede pedir algo que los mismos padres no están dispuestos a hacer. Los hijos escuchan las palabras, pero aprenden más del ejemplo que ven.

2. Tiene problemas que desconoces

Tus hijos pueden estar pasando por situaciones que desconoces y que son la causa de su comportamiento errático y rebelde. Esto se ha notado especialmente en casos en donde hubo abuso o trauma psicológico. También en niños que sufren de acoso en la escuela.

Para evitar que los hijos guarden secretos dolorosos, es mejor promover un ambiente de confianza y comunicación. Si la experiencia que vivieron es mala, es probable que no lo cuenten a nadie. Sin embargo, si hay apoyo y amor en el hogar, los hijos tendrán la fortaleza para decir lo que les ocurre.

3. Es demasiado consentido y mimado

Muchos hijos son tratados como los reyes del hogar. Los padres nunca les dicen ≪no≫. El problema que esto genera es que cuando los padres quieran ejercer su autoridad, no podrán hacerlo. Esto es porque el hijo tiene la idea de que sus padres deben hacer todo lo que él (o ella) dice. En su mente, los padres están bajo su mando y deben complacer sus caprichos.

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Un niño pequeño que actúa como el jefe puede parecer gracioso y hasta tierno. El problema es que esta clase de crianza no lo prepara para el mundo real. Cuando crezca y sea adulto actuará de la misma manera con los demás y tendrá serios problemas en sus relaciones interpersonales.

4. Está estresado

Los hijos pueden ser desobedientes a causa del estrés que viven en casa. Las discusiones, peleas y tensiones entre padres, hermanos, etc. pueden ser la causa de su rebeldía. También puede deberse al estrés por una circunstancia externa que amenaza a su familia.

La desobediencia se manifiesta porque no saben manejar la situación y su frustración se muestra en su rebeldía. Para prevenir que esto ocurra, los padres deben ser asertivos en la enseñanza del manejo de emociones. Si los progenitores no saben manejar el estrés, los hijos tampoco sabrán.

5. No hay balance entre los premios y los castigos

Ningún extremo es bueno. No es saludable ser permisivo en todo y no poner límites. Pero tampoco es favorable controlar todo y no dejar que los hijos tengan libertad. Asimismo, tampoco es propicio que los castigos sean más grandes que las recompensas. O viceversa.

Si sus castigos son duros y no es recompensado por lo que hace bien, no se esforzará por hacer lo bueno. Por otra parte, si sus castigos son leves y sus premios son grandes, no le importará que lo castiguen. Un hijo saludable es criado con balance. Es así como aprenderá que todas sus decisiones tienen buenas o malas consecuencias.

«Hijos, obedezcan a sus padres. Ustedes son de Cristo, y eso es lo que les corresponde hacer. El primer mandamiento que va acompañado de una promesa es el siguiente: “Obedezcan y cuiden a su padre y a su madre. Así les irá bien, y podrán vivir muchos años en la tierra”. Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos. Más bien edúquenlos y denles enseñanzas cristianas.»

Efesios 6:1-4 (TLA)


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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