Todos los padres quieren lo mejor para sus hijos. Pero, muchas veces, el buen deseo de sus corazones se va al extremo y llegan a malcriar a sus hijos. Es probable que esta acción no sea consciente, pero con el tiempo tiene consecuencias devastadoras para las familias. Un hijo que ha tenido una mala crianza en su niñez, será un adulto con problemas y criará de la misma forma a sus hijos. Para evitar conflictos futuros, es mejor abrir los ojos a tiempo y corregir los errores.

Estas son señales de que estás malcriando a tus hijos:

1. Cuando le das todo lo que te pide

La figura de autoridad en la familia es el progenitor, no los hijos. Sin embargo, hay padres que ceden ante cada capricho. Por ejemplo, hoy en día hasta los niños tienen ≪listas de deseos≫ para sus cumpleaños y festividades especiales. Y si bien estas sirven de ayuda para que los padres vean qué anhela más el niño, no es una lista que ellos estén obligados a cumplir. Un hijo puede pedir lo que se le antoje, pero eso no significa que sea algo que realmente necesite. Es decisión de los padres separar los pedidos de sus hijos en dos categorías: lujo o necesidad.

2. Cuando dejas que influya en tus compras

La publicidad hoy en día está dirigida a los niños y jóvenes porque los vendedores saben que, en la gran mayoría de familias, son ellos quienes influyen en las compras. Y los padres por no querer quedarse atrás, caen en el juego y dejan que sean los hijos quienes decidan qué se compra, con qué frecuencia y qué marcas. Estas actitudes hacen que los hijos sean incapaces de administrar sabiamente sus finanzas.

3. Cuando le das cosas caras

Para muchos, tener cosas caras es sinónimo de un buen estatus social. Es por eso que procuran darles a sus hijos los productos más costosos. Sin embargo, por más que exista la buena intención de darles lo mejor, esto también les enseña a ser irresponsables con el dinero. Con el paso del tiempo pondrán los lujos por sobre sus necesidades y vivirán en constante deuda y estrés monetario.

4. Cuando no puedes decirle ≪no≫

Algunos padres tienen la percepción de que son malos progenitores si niegan algo a sus hijos. Por tal razón acceden a cada petición que ellos les hacen. No obstante, es de buenos padres negarles cosas a los hijos, cuando sea necesario, y así enseñarles que no siempre obtendrán lo que desean porque la vida no funciona así.

5. Cuando no le pones límites

Corregir y disciplinar es una muestra de amor. Los padres que no ponen límites ni orden en su hogar demuestran que no les importa lo que suceda con sus hijos. A nadie le gusta ser amonestado, pero es así como aprendemos que hay acciones que tienen consecuencias y que debemos afrontarlas. Las lecciones que se aprenden en el hogar forman a las personas y hacen de ellas la clase de ciudadanos que son en el futuro. Si en casa no hay reglas, los hijos crecerán sin ningún respeto por la autoridad. Pero también si se cae en el control y la manipulación, los hijos serán incapaces de vivir por su cuenta.

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6. Cuando le corriges y luego cambias de opinión

Esto se da con mayor frecuencia de lo que se cree. Por ejemplo, cuando uno de los padres impone un castigo al hijo y luego el otro progenitor lo libera la corrección. O cuando se le enseña al hijo que no se debe mentir, pero luego se le envía a decir que no hay nadie en casa. No ser fieles a la palabra es un mal modelo para los hijos. Con el tiempo ellos no respetarán lo que dicen sus padres porque saben que después cambiarán de opinión. Además, seguirán ese mismo ejemplo y lo practicarán en sus hogares.

7. Cuando justificas su mal comportamiento

Hay padres que justifican el mal comportamiento de sus hijos con frases como: ≪es un poco inquieto≫, ≪es que tiene mucha energía≫, ≪no es travieso, solo es hiperactivo≫, ≪el médico ha dicho que es parte de su desarrollo≫, ≪se comporta así porque es un niño sano, si estuviera enfermo no haría nada≫, ≪todavía es pequeño, no entiende las cosas≫, ≪en la casa no se comporta así≫, etc. Pero no hay frase que pueda enmascarar la verdad: ese niño requiere disciplina.

Un niño malcriado es eso: mal criado. No es su culpa actuar de esa manera, es de los padres por no haberle puesto reglas. Los niños no son tontos, entienden cuando se les enseña, y más aún cuando lo ven en el ejemplo de sus padres. Por lo tanto, si sus progenitores le enseñan buenos principios, ellos los aprenderán y pondrán en práctica el resto de sus vidas.



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

–Bredehoft, D. (2019). Are Kids Today More Overindulged? Recuperado el 17 de julio de 2019, de https://www.psychologytoday.com/intl/blog/the-age-overindulgence/201907/are-kids-today-more-overindulged
–Bredehoft, D. (2018). What Is Childhood Overindulgence? Recuperado el 17 de julio de 2019, de https://www.psychologytoday.com/intl/blog/the-age-overindulgence/201809/what-is-childhood-overindulgence

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