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Cómo las peleas en el hogar afectan a los niños con autismo

Las peleas continuas en el hogar afectan no solamente a los niños especiales sino a todos los integrantes del núcleo familiar. Palabras ofensivas, competencia entre los cónyuges, luchas de poder, amenazas, gritos, manipulación, mentiras, engaños, irresponsabilidad, comentarios hirientes, agresiones físicas, entre otras, son algunas de las escenas que a diario viven los niños en los hogares conflictivos.

Los niños se sienten abandonados y atemorizados por las constantes discusiones y amenazas que los padres tienen. Ignorantemente creemos que los niños no entienden lo que está sucediendo entre los padres, aludiendo a que son pequeños. Para sorpresa de muchos, los niños entienden todo lo que sucede en el hogar y se afectan por la inestabilidad que causan las peleas. 

Te voy a enseñar tres cosas importantes que suceden en los niños con autismo cuando hay pleitos en el hogar.

1. Tienen mucho miedo

Los niños especiales son muy sensibles a los sonidos fuertes, gritos y peleas. Ellos a veces no pueden expresar con palabras lo que sienten en su corazón. Perciben y tienen sentimientos como cualquier individuo.

Trata a tu hijo especial con dignidad. Considera su opinión como la de cualquier otra persona importante. Mantén tus discusiones en privado. Respeta los sentimientos del niño. No lastimes al niño con tus palabras o peleando delante de él.

2. Sienten el abandono y el rechazo

Son extremadamente sensibles al abandono de los padres y hacen regresiones en el desarrollo cuando esto sucede. Se meten en su mundo rápidamente luego de sentirse rechazados y en muchos de los casos prefieren no hablar.

3. Lloran sin motivo y se despiertan con pesadillas

Los ojos son las ventanas del alma. Cuando los niños especiales viven en constante estrés producido por las peleas en el hogar, se expresan con lágrimas espontáneas sin tener un motivo en particular. Sus ojos se llenan de lágrimas en cualquier momento del día o de la noche, provocando un sin número de conductas disfuncionales como berrinches constantes, auto agresiones físicas, pellizcos, mordeduras, falta de alegría y del ánimo, cambios en las rutinas de sueño, se ensucian los pantalones con orín o materia fecal, entre otras señales.

Se despierta exaltado durante la noche por las pesadillas. Mientras duerme grita asustado o se agrede. Tiene miedo a la oscuridad y no quiere apagar la luz. 

Esas peleas en el núcleo familiar son tan nocivas para el niño especial que también puede comenzar a chuparse el dedo como señal de regresión. Cuando los padres lo dejan en la escuela o cuidado de niños le da ansiedad de separación. Se sienten amenazados e inseguros de quedar solos en cualquier lugar.

Cuando hay tantas peleas en el hogar, ¿quién puede estudiar o concentrarse? El ambiente o atmósfera emocional en la que vive cualquier persona puede influenciar en el progreso tanto como el retroceso de su desarrollo y recuperación. Piensa entonces cuanto más perjudicial es para un niño o niña especial que en el diario vivir tiene que presenciar constantes peleas de los padres.

¡No pelees más!

Responde esta pregunta con sinceridad y responsabilidad: ¿tú crees que tu hijo o hija puede progresar cuando suceden tantas peleas en tu hogar? ¡Claro que no! Es imposible avanzar en la vida con ese ambiente tóxico de riñas constantes. ¡Es tiempo de madurar! En vez de usar tu fuerza para pelear y derribar a tu cónyuge, úsala para amar y avanzar.

Recuerda que la mejor persona para cuidar a tus hijos eres tú. ¡Tú puedes!



Silvana Armentano Pérez es productora de música, radio y tv, compositora, escritora y profesora de piano, composición y voz. Es la fundadora de la organización sin fines de lucro Musik Hope, la cual se enfoca en desarrollar el talento y capacidad musical de los niños; además de informar, concienciar y entrenar sobre el Trastorno del Espectro Autista (TEA). Actualmente vive con su esposo e hijo en Florida, Estados Unidos.
www.silvanaarmentano.com



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

7 mitos sobre la violencia doméstica

La violencia doméstica está incrementando en todo el mundo. Según las estadísticas, 20 personas son abusadas por sus parejas a cada minuto; lo cual hace un total de diez millones de víctimas por año. Pese a que las cifras son elevadas y se tiene información sobre el tema, todavía existen personas que tienes prejuicios y creen en mitos sobre la violencia doméstica. Como consecuencia, el número de víctimas no disminuye ni se toma las medidas necesarias. Para desmentir las falsas creencias al respecto, a continuación se encuentran los diez mitos más famosos sobre la violencia doméstica.

1. Las mujeres son las únicas víctimas

Contrario a lo que se cree, las mujeres no son las únicas víctimas de la violencia en el hogar. Estadísticas reportan que 1 de 7 hombres ha sufrido violencia física severa de parte de su pareja en los Estados Unidos. Además, el 29 % de hombres heterosexuales han sufrido de violación sexual, violencia física y acoso de parte de su pareja.

Existe mucha discriminación y burla contra los varones que son víctimas. Es por esa razón que muchos no se atreven a denunciar ni a contar el hecho. Además, en la mayoría de países no existen centros de ayuda para los hombres que sufren de violencia. Estos factores hacen que los casos de violencia doméstica contra los varones no sea algo que se reporte abiertamente ni se solucione.

2. La violencia doméstica es solo física

La violencia no necesariamente implica llegar a los golpes. Una persona puede abusar de otras psicológicamente al insultarla, despreciarla, culparla, etc. A menudo se cree que los gritos y palabras hirientes son parte de la vida familiar, sin embargo, son una forma de violencia doméstica.

3. Solo pasa en familias pobres y/o ignorantes

El nivel económico y educativo no tiene nada que ver con la violencia. El dinero y la educación, lastimosamente, no son determinantes para que una persona abuse de otra. En realidad, es una cuestión personal y que no puede justificarse con factores externos. Se ha visto casos de violencia en hogares de altos ingresos económicos en la misma medida que se ha visto en hogares de menos recursos.

4. El alcohol y las drogas son causantes de la violencia doméstica

Si bien el alcohol y las drogas pueden incrementar el estado violento de una persona, no pueden usarse como justificación. La violencia que ya está en una persona simplemente se intensifica cuando consume dichas sustancias; es decir que si una persona se embriaga o droga de inmediato no se convertirá en violenta.

5. Las víctimas no se van porque la situación no es tan mala

Hay víctimas que se quedan con sus parejas abusivas porque dependen económicamente. En otros casos es porque han sufrido de tanta violencia que son esclavas psicológicamente de sus abusadores. Si las víctimas no huyen de ese ambiente tóxico no es porque la situación sea tolerable, sino porque están tan atrapadas que no saben cómo salir.

6. Si sufre de violencia es porque es su culpa

Si una persona es violenta, no importa lo que haga su pareja, siempre buscará excusas para abusar de él o ella. Así que no es culpa de la víctima. Es más, cuando hay alguien en el hogar que es propenso a la violencia, los demás hacen todo lo posible para aplacar o evitar situaciones peligrosas. Por lo tanto no se puede afirmar que alguien merece vivir en ese hogar tóxico.

7. No es violencia, solo perdió el control

La justificación más común para la violencia es el temperamento. Se dice: ≪no es violento, así es su carácter≫, ≪es un buen padre, solo que a veces se enoja y reacciona mal≫, etc. Aunque el mal manejo de la ira puede terminar en un hecho violento, no se puede justificar el abuso como una forma de expresión.



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

–Grampian Womens Aid. 20 Common Myths about Domestic Abuse. Recuperado el 25 de noviembre de 2019, de http://www.grampian-womens-aid.com/womens-services/20-common-myths-about-domestic-abuse/
–Paisner, S. (2018). Five myths about domestic violence. Recuperado el 25 de noviembre de 2019, de https://www.washingtonpost.com/outlook/five-myths/five-myths-about-domestic-violence/2018/02/23/78969748-1819-11e8-b681-2d4d462a1921_story.html
–Young, J. (2015). 5 Facts Everyone Must Know About Domestic Violence. Recuperado el 25 de noviembre de 2019, de https://www.psychologytoday.com/intl/blog/when-your-adult-child-breaks-your-heart/201510/5-facts-everyone-must-know-about-domestic#_=_

El amor es un sacrificio

Jesús no sólo vino a dar su vida en rescate de toda la humanidad, sino que nos dejó varias enseñanzas para imitarlo.

En Mateo 8:23-27 podemos ver el amor y sacrificio de Jesús por la vida de sus discípulos. La Biblia relata que Jesús y los discípulos estaban en una barca cruzando el lago; pero de repente se desató una fuerte tormenta que los puso en problemas. Cuando esta situación pasaba Jesús estaba dormido.

¿Qué hicieron los discípulos ante el peligro y la amenaza de naufragar? La Biblia dice:

“Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos!” Mateo 8:25.

Podemos ver que todos los discípulos pusieron su mirada en Jesús y buscaron su ayuda. No les importó despertar a su maestro que estaba descansando.

Pregunto: ¿A quién le gusta que lo despierten cuando uno está descansando? No sé si te pasó, pero cuando uno está en un sueño profundo y lo despiertan, solemos levantarnos de mal humor y con una cara de pocos amigos.

Sin embargo, la reacción de Jesús ante la necesidad de sus discípulos es sorprendente: “Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.” Mateo 8:26. A pesar de estar cansado el Señor nunca dejó de ayudar a sus discípulos. Esto nos enseña que hay que hacer sacrificios por aquellos que amamos.

Si realmente amas a tus seres queridos, nunca te negarás a ayudarlos cuando ellos tengan algún problema o necesidad. Por ejemplo, si en tu familia tu esposo(a) o hijos te necesitan, estarás ahí para ayudarlos, aun cuando tengas tus propias necesidades.

El amor es sacrificarse incondicionalmente por el bienestar de la otra persona.

“El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.” 1 Corintios 13:4,7.

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Protección segura

“No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada.” Salmos 91:10  RVR1960)

Vivir cada día con la inseguridad de que nada malo pase a tu familia o seres queridos representa una gran preocupación. En un mundo que se nos presenta cada vez más amenazante, nuestra fe en las promesas de Dios puede ayudarnos a recuperar la paz. Confía en Dios y verás como el abrigo del Padre nos cubre con su amor infinito, de manera que podamos vivir confiados, sabiendo que El cuidará de nosotros.

Por Cristhian Castillo

 

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5 señales de que tu suegra es controladora

Se hacen miles de chistes sobre las suegras. Y pese a que estas bromas suelen ser crueles y son un prejuicio contra ellas, en algunos casos son ciertas. Hay madres que no saben cuándo dejar ir a sus hijos y se entrometen en su vida de casados. Esto causa tensiones, y el hijo o hija queda en medio sin saber a quién darle la razón. Una suegra tóxica puede arruinar un matrimonio y por eso es importante detectar los indicios de alerta. Si quieres saber si tu suegra (o tu propia madre) es controladora, lee a continuación.

Señales de que tu suegra es controladora

No todas las suegras son entrometidas. Algunas se preocupan genuinamente por el matrimonio de sus hijos y por eso ofrecen su ayuda en todo momento. Pero hay una diferencia abismal entre el amor y el control. Una suegra controladora generalmente muestra este comportamiento:

1. Inspecciona tu casa

Llega sin avisar y tiene una actitud fiscalizadora. Es decir, no llega para visitar, sino para inspeccionar. Cree que tiene ese derecho porque, primero, es la madre; pero también puede ser porque ha brindado algún tipo de ayuda: puede que la casa sea suya, que haya prestado dinero, etc. No contenta con examinar todo lo que ve, dice sus opiniones en voz alta o hace gestos de desaprobación. Esto causa incomodidad a tu pareja y es probable que hayan discutido al respecto.

Lisa Concepcion, experta en relaciones, señala que si tu suegra llega sin avisar es una señal de que es controladora. Pero este comportamiento no solo es cuestionable en las suegras. En general, ≪las visitas no anunciadas son un ejemplo de falta de límites y respeto≫, afirma.

2. Se compara contigo

Es hiriente cuando un esposo le dice a su esposa que su mamá cocinaba mejor. Y es aún peor cuando la misma suegra compara sus habilidades como ama de casa con las de su nuera. Si tu suegra (o tu mamá) hace lo mismo, quizá no en la cocina, sino en otros ámbitos, es porque quiere estar al mando. Tal vez no siempre sea obvio y use frases como: ≪En mi familia siempre lo hemos hecho así≫, ≪a mi hijo (a) no le gusta eso≫, ≪yo no habría hecho eso de esa manera≫, etc.

Es cierto que las suegras, por experiencia y años, son expertas en muchas áreas y tienen mayor sabiduría; sin embargo, eso no significa que tienen la razón en todo. Cada familia es diferente y, por lo tanto, compararse es inútil. Si la pareja del hijo o hija hace algo de otra manera no significa que esté errónea.

3. Hace preguntas acusadoras

Una cosa es preguntar por curiosidad o interés genuino; otra es cuestionar como si fuera un interrogatorio policial. Puedes darte cuenta rápidamente de que tu suegra es controladora cuando hace preguntas acusadoras. Estos son algunos ejemplos:

  • ≪¿Cocinaste pasta? ¿Solo eso? ¿No habías cocinado pasta la semana pasada? ¿Por qué no hiciste postre?≫
  • ≪¿Pintarán la pared de verde? ¿Por qué ese color? ¿Por qué no crema?≫
  • ≪¿Tú elegiste la decoración? ¿Por qué compraste en esa tienda? ¿Tus gustos siempre han sido así?≫

Estas preguntas parecen ataques porque no suenan honestas. Pueden causar resentimiento y llevar al hijo o hija a elegir si está de lado de su madre o su pareja.

4. Tiene un consejo u opinión sobre todo

Tu suegra tiene derecho a opinar (así como lo tenemos todos), pero eso no le da la autoridad para criticar. Si da consejos que parecen críticas cuando nadie le pidió, es porque quiere imponer su forma de pensar. Esto puede incomodar a tu pareja porque las palabras no se sentirán como un gesto de amabilidad, sino una excusa para reprochar.

5. Te motiva a hacer cosas que no quieres

Hay suegras que no aceptan un ≪no≫ como respuesta e imponen sus deseos por sobre los demás. Concepcion explica que esta actitud es ≪manipuladora≫ y ≪una característica del narcisismo≫, pues ≪cada vez que alguien está tratando de hacerte cumplir sus intenciones, está tratando de controlarte≫. Por lo tanto, si tu suegra te obliga a hacer cosas que no quieres es porque quiere tomar el mando de tu relación.



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Shannon-Karasik, C. (2018). 7 Signs Your Mother-In-Law Is Controlling, According To Experts. Recuperado el 23 de octubre de 2019, de https://www.romper.com/p/7-signs-your-mother-in-law-is-controlling-according-to-experts-9339120

¿A tu hermano le gusta apostar? Tú podrías estar en riesgo

Las apuestas son un problema que afectan diversos lados de la vida cotidiana. Perjudican las relaciones personales, las finanzas, la estabilidad mental e incluso la salud física. Cuando alguien en casa tiene predilección por las apuestas, sus familiares también sufren las consecuencias de sus acciones. Un reciente estudio demostró que si a tu hermano biológico le gusta apostar, tú podrías estar en riesgo.

La ludopatía o juego patológico

La ludopatía o juego patológico es un problema psicológico. Cuando una persona apuesta compulsivamente es porque ya ha perdido la capacidad de autocontrolarse. Se considera que una persona es ludópata cuando tiene cinco o más de las siguientes características:

  • Se preocupa por el juego.
  • Necesita jugar con cantidades crecientes de dinero para conseguir el grado de excitación deseado.
  • Ha intentado, sin éxito, controlar, interrumpir o detener el juego.
  • Siente inquietud o irritabilidad cuando intenta interrumpir o detener el juego.
  • Utiliza el juego como estrategia para escapar de los problemas o para aliviar los sentimientos negativos.
  • Si pierde dinero en el juego, vuelve para intentar recuperarlo.
  • Engaña a los miembros de la familia, terapeutas u otras personas para ocultar el grado de implicación con el juego.
  • Comete actos ilegales (falsificación, fraude, robo, etc.) para financiar el juego.
  • Ha arriesgado o perdido relaciones interpersonales significativas, trabajo, pareja y oportunidades educativas o profesionales debido al juego.
  • Confía en que los demás le den dinero para salvar sus problemas financieros causados por el juego.

La ludopatía puede comenzar con algo pequeño y escalar a algo peor. ≪La impulsividad, la toma de decisiones arriesgadas y el procesamiento alterado de las recompensas cerebrales se observan en personas con trastorno de juego≫, afirma Eve Limbrick-Oldfield, investigadora postdoctoral en el departamento de psicología de la UBC y el Centro de Investigación de Juegos de Azar. Y así como ese comportamiento afecta a la persona, también tiene consecuencias negativas en los hermanos de sangre.

Si a tu hermano biológico le gusta apostar, tú podrías estar en riesgo

Un estudio publicado en la revista Neuropsychopharmacology sugiere que las personas con trastorno del juego o ludopatía están propensos a sufrir de depresión, bancarrota y separación familiar.

Los investigadores encontraron que los ludópatas también influencian en el comportamiento de sus hermanos. Ellos son más impulsivos a la hora de tomar decisiones, especialmente cuando experimentaban emociones negativas, en comparación con cuyos individuos tienen hermanos que no son jugadores patológicos.

¿La ludopatía es genética?

El cerebro de las personas adictas a las apuestas muestran que se sienten recompensados cuando juegan. Esto es como resultado de la ludopatía. No obstante, los hermanos de los participantes del estudio no mostraron los mismos resultados. Es por eso que los investigadores dudan que sea algo hereditario o genético.

≪Dado que nuestro estudio tenía una muestra de tamaño relativamente pequeño, esperamos que aliente a otros investigadores a replicarlo para que podamos aprender más sobre cómo la genética juega un papel en el trastorno del juego≫, asegura la coautora del estudio, la Dra. Henrietta Bowden-Jones.

En caso de haber un familiar con predilección por las apuestas, los demás miembros de la familia no necesariamente serán impulsivos. Cada persona puede tomar la decisión de ser diferente y cambiar su carácter. Este buen ejemplo puede influir en los demás e incluso ayudar al familiar con problemas de juego patológico.



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

–Limbrick-Oldfield, E., Mick, I., Cocks, R., Flechais, R., Turton, S., & Lingford-Hughes, A. et al. (2019). Neural and neurocognitive markers of vulnerability to gambling disorder: a study of unaffected siblings. Neuropsychopharmacology. doi: 10.1038/s41386-019-0534-1
–CAT Barcelona. (2008). ¿Qué es el Juego Patológico o Ludopatía?. Recuperado el 14 octubre de 2019, de https://www.cat-barcelona.com/faqs/view/que-es-el-juego-patologico-o-ludopatia

Orar indefinidamente

La La oración un mandato de nuestro Señor Jesucristo para cultivar nuestra relación con Él y nuestro crecimiento espiritual. Pero además es la forma en la que intercedemos unos por otros, en especial para la salvación de los demás.


Una joven empezó a hacer amistad con un vecino, este le habló acerca de Jesús y ella se entregó a Dios; pero esta joven no se quedó de manos cruzadas, sabía que debería transmitir lo que experimentó con el resto de su familia. No fue fácil pero oró mucho por ellos y poco tiempo después fue testigo de cómo uno a uno de sus seres queridos se entregaban a Jesús. ¡Su oración fue su fortaleza pero también la promesa hecha realidad de que ella y su casa serían salvos!


“El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.” 2 Pedro 3:9 (RVR1960)


La voluntad de Dios es que todos procedan al arrepentimiento, de eso no hay duda, así que si tienes un familiar que aún no es salvo, debes empezar a orar y si lo estás haciendo, continua intercediendo hasta ver realizada esta promesa. Dobla rodillas a diario por más que todo indique lo contrario.


“Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” 1 Timoteo 2:1-4 (RVR1960)


Quizá la respuesta tarde algo, pero indudablemente llegará, no demos lugar a la impaciencia, al contrario, confiemos que el tiempo de Dios es perfecto.


¡Oremos indefinidamente por la salvación de toda nuestra familia! porque si tu no oras por ellos ¿quién lo hará?

 

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Si les mientes a tus hijos de niños, ellos mentirán cuando sean adultos

Los padres suelen utilizar mentiras inofensivas para que sus hijos obedezcan. Las más comunes sirven para modificar el comportamiento de los hijos y para que, a través del miedo, ellos hagan lo que se les pide. Por ejemplo, en muchos países es usual amenazar a los niños con que un monstruo imaginario se los comerá si ellos no comen verduras. Otras mentiras frecuentes implican promesas que nunca se cumplen. Se les promete premios o recompensas que al final son olvidadas. Todas estas mentiras pueden parecer inocentes y que no causan ningún daño al niño. Sin embargo, un estudio ha probado que si les mientes a tus hijos de niños, ellos mentirán cuando sean adultos

Estudios previos habían comprobado que las situaciones vividas durante la infancia marcan la adultez de cada persona. Incluso los sentimientos positivos y negativos de la madre durante el embarazo afectan la salud mental y física de una persona. (Para más información, leer: Lo que pasó en tu niñez influye en quién eres hoy). Pero una reciente investigación por la Universidad Tecnológica de Nanyang, Singapur sugiere que mentir a tus hijos afectará su vida de adultos.

Padre mentiroso = hijo mentiroso

Esta investigación realizada en colaboración con la Universidad de Toronto de Canadá, la Universidad de California de los Estados Unidos, San Diego y la Universidad Normal de Zhejiang de China, se publicó en el Journal of Experimental Child Psychology. Allí se analizaron a más de 370 personas y compararon cómo sus infancias afectaron su adultez.

Al final del estudio concluyeron que aquellos adultos a quienes les habían mentido en su infancia tenían más probabilidades de mentirles a sus padres en la edad adulta. Ellos también tenían mayores problemas para enfrentar los desafíos psicológicos y sociales. Además tenían problemas de conducta, sentimiento de culpa y vergüenza, así como también un carácter egoísta y manipulador.

Setoh Peipei, profesor asistente de la Facultad de Ciencias Sociales de NTU Singapur, explica que:

≪La deshonestidad de los padres eventualmente puede erosionar la confianza y promover la deshonestidad en los niños. […] Nuestra investigación sugiere que la crianza de los hijos con mentiras es una práctica que tiene consecuencias negativas para los niños cuando crecen. Los padres deben ser conscientes de estas posibles implicaciones posteriores y considerar alternativas a la mentira, como reconocer los sentimientos de los niños, dar información para que los niños sepan qué hacer, esperar, ofreciendo opciones y resolución de problemas juntos, para provocar un buen comportamiento de los niños.≫

Los investigadores explicaron que existe la posibilidad de que las mentiras para afirmar el poder de los padres (Ejemplo: ≪si te comportas mal, le diré al vecino que te lleve.≫) causan más daño en la adultez que cuando se usa las mentiras para generar responsabilidad (Ejemplo: ≪ya no tenemos golosinas.≫).

Peipei afirma que utilizar esta clase de mentiras es una ≪forma de intrusión psicológica, que puede socavar el sentido de autonomía de los niños y transmitir el rechazo, en última instancia, socavando el bienestar emocional de los niños≫.

Puesto que si les mientes a tus hijos de niños, ellos mentirán cuando sean adultos, lo más recomendable es que los padres enseñen la honestidad con el ejemplo. No se puede exigir al hijo a practicar algo que no ha visto en sus padres. Si un niño ve que lo normal es que se mienta, entonces la verdad no será algo que practique cuando sea adulto. Lo cual le traerá consecuencias en todos los aspectos de su vida futura.



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Setoh, P., Zhao, S., Santos, R., Heyman, G., & Lee, K. (2019). Parenting by lying in childhood is associated with negative developmental outcomes in adulthood. Journal Of Experimental Child Psychology, 104680. doi: 10.1016/j.jecp.2019.104680

El poder de la unidad familiar

“En fin, vivan todos ustedes en armonía, unidos en un mismo sentir y amándose como hermanos. Sean bondadosos y humildes.” 1 Pedro 3:8-9 (DHH)

La Biblia nos da este sabio consejo que podemos aplicar a nuestra familia: que vivamos en armonía, teniendo un mismo sentir y amándonos unos a otros. Cuando los miembros de una familia tienen un mismo sentir, son capaces de superar aún las circunstancias mas difíciles porque todos estarán unidos y con una misma visión. La unidad familiar habla mucho de cómo es un hogar, el ánimo de los hijos a los padres o el apoyo de los padres a los hijos, a pesar de cada diferencia, mientras más unidos estén Dios los respaldará.

 “Esto les digo: Si dos de ustedes se ponen de acuerdo aquí en la tierra para pedir algo en oración, mi Padre que está en el cielo se lo dará.” Mateo 18:19 (DHH)

La Biblia nos dice que hay poder en el acuerdo y esto es especialmente maravilloso cuando se logra en una familia.

Por Cristhian Castillo

 

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¿Quién es más feliz: el papá o la mamá?

Los hijos cambian la relación de una pareja. Ya no son más los solteros que tenían sueños sobre su futuro como familia, sino que ahora deben experimentar en carne propia lo que eso implica. La llegada de un bebé a la familia cambia la dinámica de la relación, peor también los roles que ambos padres asumen. La paternidad tiene sus buenos y malos momentos, pero: ¿quién es más feliz: el papá o la mamá?

Gracias a un estudio científico publicado recientemente en la Journal of Family Issues, ahora sabemos la respuesta.

Investigadores de Penn State analizaron el tipo de actividad de cuidado infantil, cuándo y dónde se lleva a cabo, quién está presente y cuánto cuidado está involucrado. Examinaron cuánto tiempo pasa el padre y la madre con el niño y cuál es el contexto en el que se da.

Cadhla McDonnell, candidata a doctorado en sociología y demografía en Penn State, afirmó que ≪hay muchos tipos de actividades que pueden considerarse cuidado de niños, pero algunas son más extenuantes o menos agradables que otras. […] Un viaje familiar al patio de recreo va a afectar a alguien de manera diferente a cambiar pañales en medio de la noche, por ejemplo. En nuestro estudio tratamos de capturar esas variaciones y ver si están relacionadas con las diferencias que vemos entre los estados de ánimo de las madres y los padres≫.

Si bien los estudiosos notaron que en la actualidad los varones están más involucrados en la crianza de sus hijos, aún existe cierto rol asignado a la mujer.

Para determinar los tipos de actividades que hacían los padres con sus hijos, los investigadores las clasificaron en cuatro categorías:

–Actividades físicas: Necesidades básicas como comer y dormir.
–Recreativas: Juegos y deportes.
–Educativas: Ayudar con la tarea o reunirse con maestros.
–Gerenciales: Planificar visitas al médico o transportar a los niños.

Al final del estudio llegaron a la conclusión de que, mayormente, el tipo de actividades que practicaban los papás (varones) con sus hijos era recreativa. Es decir, sacarlos a pasear los fines de semana o jugar con ellos. Por otro lado, son las mamás quienes se encargan del resto de actividades (físicas, educativas y gerenciales).

Entonces, ¿quién es más feliz: el papá o la mamá?

≪Nuestros hallazgos muestran que algunos aspectos de la crianza de los hijos son más agradables que otros≫, dice McDonnell. Además sostiene que las madres generalmente están más cansadas y estresadas que los padres. Y eso se debe a que realizan más actividades de cuidado infantil que tienden a producir más estrés y menos felicidad. En cambio, los papás suelen estar más felices, menos estresados ​​y menos cansados ​​que las madres cuando cuidan a los niños.

Los investigadores especulan que los resultados obtenidos se deben a que la madre es quien está más involucrada con la crianza. Mientras que el padre se enfoca en el lado recreativo y no en las tareas más complejas de la paternidad. Si bien esta investigación arrojó resultados sorprendentes, los líderes del estudio declararon que aún hace falta profundizar en esta área.



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

McDonnell, C., Luke, N., & Short, S. (2019). Happy Moms, Happier Dads: Gendered Caregiving and Parents’ Affect. Journal Of Family Issues, 40(17), 2553-2581. doi: 10.1177/0192513x19860179

5 razones por las que tu hijo es desobediente

Uno de los problemas más comunes que enfrentan los padres es la rebeldía de sus hijos. La desobediencia se manifiesta de diversas maneras durante el crecimiento de los hijos. Para muchos progenitores, esta situación es frustrante. Muchos se preguntan en qué fallaron, qué hicieron mal para que sus hijos sean así. Si eres uno de esos padres, esta información te ayudará.

Estas son algunas razones por las que tu hijo es desobediente:

1. No le das un buen ejemplo

Cuando hay doble moral en el comportamiento de los padres, los hijos tienden a tomarlo como un permiso para desobedecer. Por ejemplo, se le dice no se debe gritar; pero luego el padre lo hace delante del hijo. No se le puede pedir algo que los mismos padres no están dispuestos a hacer. Los hijos escuchan las palabras, pero aprenden más del ejemplo que ven.

2. Tiene problemas que desconoces

Tus hijos pueden estar pasando por situaciones que desconoces y que son la causa de su comportamiento errático y rebelde. Esto se ha notado especialmente en casos en donde hubo abuso o trauma psicológico. También en niños que sufren de acoso en la escuela.

Para evitar que los hijos guarden secretos dolorosos, es mejor promover un ambiente de confianza y comunicación. Si la experiencia que vivieron es mala, es probable que no lo cuenten a nadie. Sin embargo, si hay apoyo y amor en el hogar, los hijos tendrán la fortaleza para decir lo que les ocurre.

3. Es demasiado consentido y mimado

Muchos hijos son tratados como los reyes del hogar. Los padres nunca les dicen ≪no≫. El problema que esto genera es que cuando los padres quieran ejercer su autoridad, no podrán hacerlo. Esto es porque el hijo tiene la idea de que sus padres deben hacer todo lo que él (o ella) dice. En su mente, los padres están bajo su mando y deben complacer sus caprichos.

Un niño pequeño que actúa como el jefe puede parecer gracioso y hasta tierno. El problema es que esta clase de crianza no lo prepara para el mundo real. Cuando crezca y sea adulto actuará de la misma manera con los demás y tendrá serios problemas en sus relaciones interpersonales.

4. Está estresado

Los hijos pueden ser desobedientes a causa del estrés que viven en casa. Las discusiones, peleas y tensiones entre padres, hermanos, etc. pueden ser la causa de su rebeldía. También puede deberse al estrés por una circunstancia externa que amenaza a su familia.

La desobediencia se manifiesta porque no saben manejar la situación y su frustración se muestra en su rebeldía. Para prevenir que esto ocurra, los padres deben ser asertivos en la enseñanza del manejo de emociones. Si los progenitores no saben manejar el estrés, los hijos tampoco sabrán.

5. No hay balance entre los premios y los castigos

Ningún extremo es bueno. No es saludable ser permisivo en todo y no poner límites. Pero tampoco es favorable controlar todo y no dejar que los hijos tengan libertad. Asimismo, tampoco es propicio que los castigos sean más grandes que las recompensas. O viceversa.

Si sus castigos son duros y no es recompensado por lo que hace bien, no se esforzará por hacer lo bueno. Por otra parte, si sus castigos son leves y sus premios son grandes, no le importará que lo castiguen. Un hijo saludable es criado con balance. Es así como aprenderá que todas sus decisiones tienen buenas o malas consecuencias.

«Hijos, obedezcan a sus padres. Ustedes son de Cristo, y eso es lo que les corresponde hacer. El primer mandamiento que va acompañado de una promesa es el siguiente: “Obedezcan y cuiden a su padre y a su madre. Así les irá bien, y podrán vivir muchos años en la tierra”. Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos. Más bien edúquenlos y denles enseñanzas cristianas.»

Efesios 6:1-4 (TLA)


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Anatomía del grupo

La firma, el círculo, la fraternidad, la familia, el grupo, el cuerpo, la comunidad, el partido, el club, la cofradía, el clan.

Estos son algunos adjetivos con que muchas agrupaciones se definen a sí mismas. Pueden ser iglesias, clubes deportivos, partidos políticos, mafias, asociaciones civiles, grupos anarquistas o racistas o simplemente un  grupo de ancianas que se juntan a jugar a las cartas los sábados por la tarde.

Tienen reglas escritas o implícitas dependiendo de sus objetivos que pueden abarcar desde el sometimiento de un país o una región a los intereses políticos o económicos de la entidad hasta el juntarse una noche de semana a jugar Fútbol 5.

Sus intereses varían. Puede tratarse de la dominación, el control, el poder, el dinero. O simplemente divertirse, compartir un ideal artístico, bordar o salir a pescar.

Los que entran deben aceptar verbalmente o por escrito las reglas y si se salen pueden ser despedidos en un amigable asado o ejecutados por traición en un oscuro callejón en una noche de lluvia. Depende del grupo que se trate…

Algunos mantienen un severo secreto y como dijo cierto impresentable cristiano “mientras más invisibles son, más influencia tienen” y otros publican sus fotos en las redes sociales y todo el mundo se entera de sus acciones.

Tienen estructuras de disciplina que van desde un simple llamado de atención porque faltaste a la reunión pasada sin avisar hasta una severa amonestación y el llamado a pedir perdón públicamente ante el grupo en su encuentro semanal o mensual.

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En fin. Se pueden decir muchas cosas de estas entidades. Se puede discutir ad nauseam si son edificantes o destructivas y si sus asuntos son dignos de encomio o merecen la repulsa de la sociedad.

Lo que está claro para mí desde hace mucho es que no soy ni seré parte de ninguna organización que tenga como fin controlar mi pensamiento o mis decisiones.

Podré participar en alguna ocasión en sus convocatorias, si es que ello contribuye al bien común de algunas personas y a mi vocación.

Pero no he de someter mis lealtades a quienes han definido, sin mi consentimiento ni mi participación qué debo leer, qué debo creer, que debo escribir, qué no debo escribir, adónde puedo ir y adónde no, cómo debo vestirme y cómo no, ni qué debo ver y qué no debo.

Aprecio supremamente de Jesús su definición de la libertad que proviene de la verdad. (Juan 8:32)

Benjamín Parra

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