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Orar indefinidamente

La La oración un mandato de nuestro Señor Jesucristo para cultivar nuestra relación con Él y nuestro crecimiento espiritual. Pero además es la forma en la que intercedemos unos por otros, en especial para la salvación de los demás.


Una joven empezó a hacer amistad con un vecino, este le habló acerca de Jesús y ella se entregó a Dios; pero esta joven no se quedó de manos cruzadas, sabía que debería transmitir lo que experimentó con el resto de su familia. No fue fácil pero oró mucho por ellos y poco tiempo después fue testigo de cómo uno a uno de sus seres queridos se entregaban a Jesús. ¡Su oración fue su fortaleza pero también la promesa hecha realidad de que ella y su casa serían salvos!


“El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.” 2 Pedro 3:9 (RVR1960)


La voluntad de Dios es que todos procedan al arrepentimiento, de eso no hay duda, así que si tienes un familiar que aún no es salvo, debes empezar a orar y si lo estás haciendo, continua intercediendo hasta ver realizada esta promesa. Dobla rodillas a diario por más que todo indique lo contrario.


“Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” 1 Timoteo 2:1-4 (RVR1960)


Quizá la respuesta tarde algo, pero indudablemente llegará, no demos lugar a la impaciencia, al contrario, confiemos que el tiempo de Dios es perfecto.


¡Oremos indefinidamente por la salvación de toda nuestra familia! porque si tu no oras por ellos ¿quién lo hará?

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Si les mientes a tus hijos de niños, ellos mentirán cuando sean adultos

Los padres suelen utilizar mentiras inofensivas para que sus hijos obedezcan. Las más comunes sirven para modificar el comportamiento de los hijos y para que, a través del miedo, ellos hagan lo que se les pide. Por ejemplo, en muchos países es usual amenazar a los niños con que un monstruo imaginario se los comerá si ellos no comen verduras. Otras mentiras frecuentes implican promesas que nunca se cumplen. Se les promete premios o recompensas que al final son olvidadas. Todas estas mentiras pueden parecer inocentes y que no causan ningún daño al niño. Sin embargo, un estudio ha probado que si les mientes a tus hijos de niños, ellos mentirán cuando sean adultos

Estudios previos habían comprobado que las situaciones vividas durante la infancia marcan la adultez de cada persona. Incluso los sentimientos positivos y negativos de la madre durante el embarazo afectan la salud mental y física de una persona. (Para más información, leer: Lo que pasó en tu niñez influye en quién eres hoy). Pero una reciente investigación por la Universidad Tecnológica de Nanyang, Singapur sugiere que mentir a tus hijos afectará su vida de adultos.

Padre mentiroso = hijo mentiroso

Esta investigación realizada en colaboración con la Universidad de Toronto de Canadá, la Universidad de California de los Estados Unidos, San Diego y la Universidad Normal de Zhejiang de China, se publicó en el Journal of Experimental Child Psychology. Allí se analizaron a más de 370 personas y compararon cómo sus infancias afectaron su adultez.

Al final del estudio concluyeron que aquellos adultos a quienes les habían mentido en su infancia tenían más probabilidades de mentirles a sus padres en la edad adulta. Ellos también tenían mayores problemas para enfrentar los desafíos psicológicos y sociales. Además tenían problemas de conducta, sentimiento de culpa y vergüenza, así como también un carácter egoísta y manipulador.

Setoh Peipei, profesor asistente de la Facultad de Ciencias Sociales de NTU Singapur, explica que:

≪La deshonestidad de los padres eventualmente puede erosionar la confianza y promover la deshonestidad en los niños. […] Nuestra investigación sugiere que la crianza de los hijos con mentiras es una práctica que tiene consecuencias negativas para los niños cuando crecen. Los padres deben ser conscientes de estas posibles implicaciones posteriores y considerar alternativas a la mentira, como reconocer los sentimientos de los niños, dar información para que los niños sepan qué hacer, esperar, ofreciendo opciones y resolución de problemas juntos, para provocar un buen comportamiento de los niños.≫

Los investigadores explicaron que existe la posibilidad de que las mentiras para afirmar el poder de los padres (Ejemplo: ≪si te comportas mal, le diré al vecino que te lleve.≫) causan más daño en la adultez que cuando se usa las mentiras para generar responsabilidad (Ejemplo: ≪ya no tenemos golosinas.≫).

Peipei afirma que utilizar esta clase de mentiras es una ≪forma de intrusión psicológica, que puede socavar el sentido de autonomía de los niños y transmitir el rechazo, en última instancia, socavando el bienestar emocional de los niños≫.

Puesto que si les mientes a tus hijos de niños, ellos mentirán cuando sean adultos, lo más recomendable es que los padres enseñen la honestidad con el ejemplo. No se puede exigir al hijo a practicar algo que no ha visto en sus padres. Si un niño ve que lo normal es que se mienta, entonces la verdad no será algo que practique cuando sea adulto. Lo cual le traerá consecuencias en todos los aspectos de su vida futura.



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Setoh, P., Zhao, S., Santos, R., Heyman, G., & Lee, K. (2019). Parenting by lying in childhood is associated with negative developmental outcomes in adulthood. Journal Of Experimental Child Psychology, 104680. doi: 10.1016/j.jecp.2019.104680

El poder de la unidad familiar

“En fin, vivan todos ustedes en armonía, unidos en un mismo sentir y amándose como hermanos. Sean bondadosos y humildes.” 1 Pedro 3:8-9 (DHH)

La Biblia nos da este sabio consejo que podemos aplicar a nuestra familia: que vivamos en armonía, teniendo un mismo sentir y amándonos unos a otros. Cuando los miembros de una familia tienen un mismo sentir, son capaces de superar aún las circunstancias mas difíciles porque todos estarán unidos y con una misma visión. La unidad familiar habla mucho de cómo es un hogar, el ánimo de los hijos a los padres o el apoyo de los padres a los hijos, a pesar de cada diferencia, mientras más unidos estén Dios los respaldará.

 “Esto les digo: Si dos de ustedes se ponen de acuerdo aquí en la tierra para pedir algo en oración, mi Padre que está en el cielo se lo dará.” Mateo 18:19 (DHH)

La Biblia nos dice que hay poder en el acuerdo y esto es especialmente maravilloso cuando se logra en una familia.

Por Cristhian Castillo

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Quién es más feliz: el papá o la mamá?

Los hijos cambian la relación de una pareja. Ya no son más los solteros que tenían sueños sobre su futuro como familia, sino que ahora deben experimentar en carne propia lo que eso implica. La llegada de un bebé a la familia cambia la dinámica de la relación, peor también los roles que ambos padres asumen. La paternidad tiene sus buenos y malos momentos, pero: ¿quién es más feliz: el papá o la mamá?

Gracias a un estudio científico publicado recientemente en la Journal of Family Issues, ahora sabemos la respuesta.

Investigadores de Penn State analizaron el tipo de actividad de cuidado infantil, cuándo y dónde se lleva a cabo, quién está presente y cuánto cuidado está involucrado. Examinaron cuánto tiempo pasa el padre y la madre con el niño y cuál es el contexto en el que se da.

Cadhla McDonnell, candidata a doctorado en sociología y demografía en Penn State, afirmó que ≪hay muchos tipos de actividades que pueden considerarse cuidado de niños, pero algunas son más extenuantes o menos agradables que otras. […] Un viaje familiar al patio de recreo va a afectar a alguien de manera diferente a cambiar pañales en medio de la noche, por ejemplo. En nuestro estudio tratamos de capturar esas variaciones y ver si están relacionadas con las diferencias que vemos entre los estados de ánimo de las madres y los padres≫.

Si bien los estudiosos notaron que en la actualidad los varones están más involucrados en la crianza de sus hijos, aún existe cierto rol asignado a la mujer.

Para determinar los tipos de actividades que hacían los padres con sus hijos, los investigadores las clasificaron en cuatro categorías:

–Actividades físicas: Necesidades básicas como comer y dormir.
–Recreativas: Juegos y deportes.
–Educativas: Ayudar con la tarea o reunirse con maestros.
–Gerenciales: Planificar visitas al médico o transportar a los niños.

Al final del estudio llegaron a la conclusión de que, mayormente, el tipo de actividades que practicaban los papás (varones) con sus hijos era recreativa. Es decir, sacarlos a pasear los fines de semana o jugar con ellos. Por otro lado, son las mamás quienes se encargan del resto de actividades (físicas, educativas y gerenciales).

Entonces, ¿quién es más feliz: el papá o la mamá?

≪Nuestros hallazgos muestran que algunos aspectos de la crianza de los hijos son más agradables que otros≫, dice McDonnell. Además sostiene que las madres generalmente están más cansadas y estresadas que los padres. Y eso se debe a que realizan más actividades de cuidado infantil que tienden a producir más estrés y menos felicidad. En cambio, los papás suelen estar más felices, menos estresados ​​y menos cansados ​​que las madres cuando cuidan a los niños.

Los investigadores especulan que los resultados obtenidos se deben a que la madre es quien está más involucrada con la crianza. Mientras que el padre se enfoca en el lado recreativo y no en las tareas más complejas de la paternidad. Si bien esta investigación arrojó resultados sorprendentes, los líderes del estudio declararon que aún hace falta profundizar en esta área.



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

McDonnell, C., Luke, N., & Short, S. (2019). Happy Moms, Happier Dads: Gendered Caregiving and Parents’ Affect. Journal Of Family Issues, 40(17), 2553-2581. doi: 10.1177/0192513x19860179

5 razones por las que tu hijo es desobediente

Uno de los problemas más comunes que enfrentan los padres es la rebeldía de sus hijos. La desobediencia se manifiesta de diversas maneras durante el crecimiento de los hijos. Para muchos progenitores, esta situación es frustrante. Muchos se preguntan en qué fallaron, qué hicieron mal para que sus hijos sean así. Si eres uno de esos padres, esta información te ayudará.

Estas son algunas razones por las que tu hijo es desobediente:

1. No le das un buen ejemplo

Cuando hay doble moral en el comportamiento de los padres, los hijos tienden a tomarlo como un permiso para desobedecer. Por ejemplo, se le dice no se debe gritar; pero luego el padre lo hace delante del hijo. No se le puede pedir algo que los mismos padres no están dispuestos a hacer. Los hijos escuchan las palabras, pero aprenden más del ejemplo que ven.

2. Tiene problemas que desconoces

Tus hijos pueden estar pasando por situaciones que desconoces y que son la causa de su comportamiento errático y rebelde. Esto se ha notado especialmente en casos en donde hubo abuso o trauma psicológico. También en niños que sufren de acoso en la escuela.

Para evitar que los hijos guarden secretos dolorosos, es mejor promover un ambiente de confianza y comunicación. Si la experiencia que vivieron es mala, es probable que no lo cuenten a nadie. Sin embargo, si hay apoyo y amor en el hogar, los hijos tendrán la fortaleza para decir lo que les ocurre.

3. Es demasiado consentido y mimado

Muchos hijos son tratados como los reyes del hogar. Los padres nunca les dicen ≪no≫. El problema que esto genera es que cuando los padres quieran ejercer su autoridad, no podrán hacerlo. Esto es porque el hijo tiene la idea de que sus padres deben hacer todo lo que él (o ella) dice. En su mente, los padres están bajo su mando y deben complacer sus caprichos.

Un niño pequeño que actúa como el jefe puede parecer gracioso y hasta tierno. El problema es que esta clase de crianza no lo prepara para el mundo real. Cuando crezca y sea adulto actuará de la misma manera con los demás y tendrá serios problemas en sus relaciones interpersonales.

4. Está estresado

Los hijos pueden ser desobedientes a causa del estrés que viven en casa. Las discusiones, peleas y tensiones entre padres, hermanos, etc. pueden ser la causa de su rebeldía. También puede deberse al estrés por una circunstancia externa que amenaza a su familia.

La desobediencia se manifiesta porque no saben manejar la situación y su frustración se muestra en su rebeldía. Para prevenir que esto ocurra, los padres deben ser asertivos en la enseñanza del manejo de emociones. Si los progenitores no saben manejar el estrés, los hijos tampoco sabrán.

5. No hay balance entre los premios y los castigos

Ningún extremo es bueno. No es saludable ser permisivo en todo y no poner límites. Pero tampoco es favorable controlar todo y no dejar que los hijos tengan libertad. Asimismo, tampoco es propicio que los castigos sean más grandes que las recompensas. O viceversa.

Si sus castigos son duros y no es recompensado por lo que hace bien, no se esforzará por hacer lo bueno. Por otra parte, si sus castigos son leves y sus premios son grandes, no le importará que lo castiguen. Un hijo saludable es criado con balance. Es así como aprenderá que todas sus decisiones tienen buenas o malas consecuencias.

«Hijos, obedezcan a sus padres. Ustedes son de Cristo, y eso es lo que les corresponde hacer. El primer mandamiento que va acompañado de una promesa es el siguiente: “Obedezcan y cuiden a su padre y a su madre. Así les irá bien, y podrán vivir muchos años en la tierra”. Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos. Más bien edúquenlos y denles enseñanzas cristianas.»

Efesios 6:1-4 (TLA)


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Anatomía del grupo

La firma, el círculo, la fraternidad, la familia, el grupo, el cuerpo, la comunidad, el partido, el club, la cofradía, el clan.

Estos son algunos adjetivos con que muchas agrupaciones se definen a sí mismas. Pueden ser iglesias, clubes deportivos, partidos políticos, mafias, asociaciones civiles, grupos anarquistas o racistas o simplemente un  grupo de ancianas que se juntan a jugar a las cartas los sábados por la tarde.

Tienen reglas escritas o implícitas dependiendo de sus objetivos que pueden abarcar desde el sometimiento de un país o una región a los intereses políticos o económicos de la entidad hasta el juntarse una noche de semana a jugar Fútbol 5.

Sus intereses varían. Puede tratarse de la dominación, el control, el poder, el dinero. O simplemente divertirse, compartir un ideal artístico, bordar o salir a pescar.

Los que entran deben aceptar verbalmente o por escrito las reglas y si se salen pueden ser despedidos en un amigable asado o ejecutados por traición en un oscuro callejón en una noche de lluvia. Depende del grupo que se trate…

Algunos mantienen un severo secreto y como dijo cierto impresentable cristiano “mientras más invisibles son, más influencia tienen” y otros publican sus fotos en las redes sociales y todo el mundo se entera de sus acciones.

Tienen estructuras de disciplina que van desde un simple llamado de atención porque faltaste a la reunión pasada sin avisar hasta una severa amonestación y el llamado a pedir perdón públicamente ante el grupo en su encuentro semanal o mensual.

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En fin. Se pueden decir muchas cosas de estas entidades. Se puede discutir ad nauseam si son edificantes o destructivas y si sus asuntos son dignos de encomio o merecen la repulsa de la sociedad.

Lo que está claro para mí desde hace mucho es que no soy ni seré parte de ninguna organización que tenga como fin controlar mi pensamiento o mis decisiones.

Podré participar en alguna ocasión en sus convocatorias, si es que ello contribuye al bien común de algunas personas y a mi vocación.

Pero no he de someter mis lealtades a quienes han definido, sin mi consentimiento ni mi participación qué debo leer, qué debo creer, que debo escribir, qué no debo escribir, adónde puedo ir y adónde no, cómo debo vestirme y cómo no, ni qué debo ver y qué no debo.

Aprecio supremamente de Jesús su definición de la libertad que proviene de la verdad. (Juan 8:32)

Benjamín Parra

Ten cuidado como tratas a tus hijos

“Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.” Efesios 6:4.


A veces como padres creemos que nunca provocaremos ira en nuestros hijos, pero la palabra de Dios dice que tengamos cuidado y los eduquemos en el temor del Señor, porque sí podemos provocar enojo en nuestros hijos con la manera en que los tratamos y cómo comportamos con ellos.


Por eso ten cuidado y piensa bien antes de decirle algo a tus hijos, no los ofendas con palabras vanas ni los provoques gritándoles. Recuerda que en la legua hay poder de vida y muerte (Proverbios 18:21).


Tampoco los compares con otras personas ni los humilles haciéndolos sentir que son inútiles, peor, no hagas cosas que los lleven a odiarte u odiar el evangelio, manteniendo una doble vida. No olvides que los hijos son herencia de Jehová y como tal debemos cuidarlos con sabiduría.


En proverbios 1:8 el Señor nos dice que es nuestra responsabilidad educar y guiar a los hijos. En Deuteronomio 6 nos dice que les enseñemos Sus mandatos, decretos y ordenanzas para que tengan éxito en todo lo que hagan y disfruten de una larga vida.


Por lo tanto, debemos crear límites para nuestros hijos y hacer que los respeten. Nunca debemos permitir que ellos hagan lo que quieran, ni dejar que vayan por el camino equivocado. Es nuestro deber enseñarles el camino que les conviene y los lleve a la eternidad.


Hablemos con nuestros hijos del pecado, del sacrificio de Jesús y de lo que debemos hacer para llegar al cielo.
David le dio este consejo a su hijo: “Yo voy camino al lugar donde todos partirán algún día. Ten valor y sé hombre. Cumple los requisitos del Señor tu Dios y sigue todos sus caminos. Obedece los decretos, los mandatos, las ordenanzas y las leyes que están escritos en la ley de Moisés, para que tengas éxito en todo lo que hagas y dondequiera que vayas” 1 Reyes 2:1-3. Espero que tú también puedas darles el mismo consejo a tus hijos.


“Dirige a tus hijos por el camino correcto, y cuando sean mayores, no lo abandonarán.” Proverbios 22:6 (NTV).

 

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El que asecha nuestras familias

“El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia.” Juan 10:10  (NVI)

El enemigo sabe que atacando un matrimonio, se afecta a la familia y en última instancia a la sociedad. No debemos ignorar que él busca destruir las relaciones entre esposos, pero también entre padres e hijos, generando toda clase de discordias y malos entendidos.

Por lo tanto debemos orar cada día, encomendando y cubriendo espiritualmente nuestras familias. Además es importante guiarles para que cada uno de ellos puedan tomar la armadura de Dios, para resistir y superar todo ataque del enemigo.

“Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo.” Efesios 6:11  (NVI)

Por Cristhian Castillo

 

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7 maneras de malcriar a tu hijo

Todos los padres quieren lo mejor para sus hijos. Pero, muchas veces, el buen deseo de sus corazones se va al extremo y llegan a malcriar a sus hijos. Es probable que esta acción no sea consciente, pero con el tiempo tiene consecuencias devastadoras para las familias. Un hijo que ha tenido una mala crianza en su niñez, será un adulto con problemas y criará de la misma forma a sus hijos. Para evitar conflictos futuros, es mejor abrir los ojos a tiempo y corregir los errores.

Estas son señales de que estás malcriando a tus hijos:

1. Cuando le das todo lo que te pide

La figura de autoridad en la familia es el progenitor, no los hijos. Sin embargo, hay padres que ceden ante cada capricho. Por ejemplo, hoy en día hasta los niños tienen ≪listas de deseos≫ para sus cumpleaños y festividades especiales. Y si bien estas sirven de ayuda para que los padres vean qué anhela más el niño, no es una lista que ellos estén obligados a cumplir. Un hijo puede pedir lo que se le antoje, pero eso no significa que sea algo que realmente necesite. Es decisión de los padres separar los pedidos de sus hijos en dos categorías: lujo o necesidad.

2. Cuando dejas que influya en tus compras

La publicidad hoy en día está dirigida a los niños y jóvenes porque los vendedores saben que, en la gran mayoría de familias, son ellos quienes influyen en las compras. Y los padres por no querer quedarse atrás, caen en el juego y dejan que sean los hijos quienes decidan qué se compra, con qué frecuencia y qué marcas. Estas actitudes hacen que los hijos sean incapaces de administrar sabiamente sus finanzas.

3. Cuando le das cosas caras

Para muchos, tener cosas caras es sinónimo de un buen estatus social. Es por eso que procuran darles a sus hijos los productos más costosos. Sin embargo, por más que exista la buena intención de darles lo mejor, esto también les enseña a ser irresponsables con el dinero. Con el paso del tiempo pondrán los lujos por sobre sus necesidades y vivirán en constante deuda y estrés monetario.

4. Cuando no puedes decirle ≪no≫

Algunos padres tienen la percepción de que son malos progenitores si niegan algo a sus hijos. Por tal razón acceden a cada petición que ellos les hacen. No obstante, es de buenos padres negarles cosas a los hijos, cuando sea necesario, y así enseñarles que no siempre obtendrán lo que desean porque la vida no funciona así.

5. Cuando no le pones límites

Corregir y disciplinar es una muestra de amor. Los padres que no ponen límites ni orden en su hogar demuestran que no les importa lo que suceda con sus hijos. A nadie le gusta ser amonestado, pero es así como aprendemos que hay acciones que tienen consecuencias y que debemos afrontarlas. Las lecciones que se aprenden en el hogar forman a las personas y hacen de ellas la clase de ciudadanos que son en el futuro. Si en casa no hay reglas, los hijos crecerán sin ningún respeto por la autoridad. Pero también si se cae en el control y la manipulación, los hijos serán incapaces de vivir por su cuenta.

6. Cuando le corriges y luego cambias de opinión

Esto se da con mayor frecuencia de lo que se cree. Por ejemplo, cuando uno de los padres impone un castigo al hijo y luego el otro progenitor lo libera la corrección. O cuando se le enseña al hijo que no se debe mentir, pero luego se le envía a decir que no hay nadie en casa. No ser fieles a la palabra es un mal modelo para los hijos. Con el tiempo ellos no respetarán lo que dicen sus padres porque saben que después cambiarán de opinión. Además, seguirán ese mismo ejemplo y lo practicarán en sus hogares.

7. Cuando justificas su mal comportamiento

Hay padres que justifican el mal comportamiento de sus hijos con frases como: ≪es un poco inquieto≫, ≪es que tiene mucha energía≫, ≪no es travieso, solo es hiperactivo≫, ≪el médico ha dicho que es parte de su desarrollo≫, ≪se comporta así porque es un niño sano, si estuviera enfermo no haría nada≫, ≪todavía es pequeño, no entiende las cosas≫, ≪en la casa no se comporta así≫, etc. Pero no hay frase que pueda enmascarar la verdad: ese niño requiere disciplina.

Un niño malcriado es eso: mal criado. No es su culpa actuar de esa manera, es de los padres por no haberle puesto reglas. Los niños no son tontos, entienden cuando se les enseña, y más aún cuando lo ven en el ejemplo de sus padres. Por lo tanto, si sus progenitores le enseñan buenos principios, ellos los aprenderán y pondrán en práctica el resto de sus vidas.



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–Bredehoft, D. (2019). Are Kids Today More Overindulged? Recuperado el 17 de julio de 2019, de https://www.psychologytoday.com/intl/blog/the-age-overindulgence/201907/are-kids-today-more-overindulged
–Bredehoft, D. (2018). What Is Childhood Overindulgence? Recuperado el 17 de julio de 2019, de https://www.psychologytoday.com/intl/blog/the-age-overindulgence/201809/what-is-childhood-overindulgence

Carta al hijo del papá ausente

Papá no está.

En el Día del Padre no hay a quién celebrar. Quizás ese rol de padre lo haya llenado tu mamá, un abuelo, un tío, un amigo, un mentor o cualquier otra persona que haya dado lo mejor de sí para ser un ejemplo paterno en tu vida. Pero no está esa persona que contribuyó a tu nacimiento.

Tal vez tengas miles de preguntas y cada vez que las has hecho sólo te haya respondido el silencio. Quizá ya te cansaste de hacerlas y ahora enterraste esas interrogantes muy en el fondo de tu corazón y no quieres hablar del tema.

Tienes muchas emociones hacia ese ser que no está. Es probable que la mayoría de ellas sean negativas; que haya resentimiento, enojo y hasta odio. Pero, ¿sabes qué? Es normal sentirte así. Nos duele cuando alguien nos traiciona, nos rechaza, nos abandona y nos hace sentir culpables. Cada sentimiento que guardas es una reacción natural como ser humano; sin embargo, no puedes permitir que estos tomen el control de tu vida.

Está comprobado que los hijos repiten el mismo círculo vicioso que sus padres. Pero es probable que este hecho te haya inspirado a tomar la decisión de ser diferente y no formar parte de las estadísticas. El problema es que, si sigues guardando sentimientos negativos, hay una gran posibilidad de que te conviertas en una versión de él. El odio se manifiesta de diversas formas y la única manera de salir de allí es siguiendo el camino del perdón.

Sí, es posible que hayas escuchado hablar sobre el perdón miles de veces. Pero, ¿cómo podrías perdonar a quien te rechazó, abandonó, se desligó de su responsabilidad, no te demostró amor o negó tu existencia? Aquellos que no pasaron por las mismas circunstancias no tienen ni idea de cómo es crecer sin un padre. Así que, ¿por qué creen que están en la autoridad moral de pedirte algo así?

Porque todos tenemos diferentes papás, pero un solo Padre.

Cada varón que contribuyó a nuestro nacimiento lo hizo porque Dios lo permitió. Podemos provenir de diversos padres terrenales, pero fue Dios quien formó cada átomo y célula de nuestro cuerpo. Nuestro Creador quiere lo mejor para nosotros y eso incluye una vida libre. Y no podemos ser libres si tenemos resentimientos guardados. El perdón es algo que debemos practicar porque así como Jesús nos perdonó, tenemos el deber de hacer lo mismo con otros. Es más, la Biblia nos ordena amar a quienes nos odian (Mateo 5:44; Lucas 6:28). Nadie dijo que perdonar era fácil, pero no es imposible.

Ser papás es un privilegio que Dios les permitió a los varones. Y si el tuyo no aceptó esa responsabilidad, no es tu culpa. Eso no significa que tienes el derecho de juzgarlo, condenarlo ni criticarlo. Pues así como él cometió errores que te hirieron, tú también te has equivocado y has dañado a otros. Nadie tiene la potestad de juzgar, pues en el momento que lo hacemos estamos usurpando el lugar de Dios (Mateo 7:1). Lo que sí puedes hacer es estar en paz con tu pasado, perdonar y ver el futuro con una nueva perspectiva.

No tuviste el mejor ejemplo de padre terrenal, pero tienes al mejor Padre Celestial (Salmos 68:5). Las personas pueden hacer toda clase de mal en tu contra, los que te rodean pueden fallecer en cualquier momento; pero Dios jamás te abandonará (Salmos 27:10). Es difícil crecer sin un papá, pero ahora tienes la oportunidad de ser un ejemplo para tu generación y demostrar que para Dios no hay obstáculo que sea imposible de superar.



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En armonía

Nuestras actitudes ante aquello que catalogamos como valioso o importante en nuestra vida, reflejan dónde se encuentra nuestro corazón.
Los objetos y bienes que podamos conseguir, ¿realmente podrán darnos la satisfacción que esperamos?
Muchas veces en la creencia de que nuestras posesiones nos llevan hacia la felicidad nos enfocamos en ello, olvidando que estas son temporales, así perdemos de vista lo realmente importante, como forjar lazos fuertes con nuestros seres queridos, sea familia o amigos.
Dichos lazos no podrán verse, pero sin duda tienen un efecto benéfico en nuestras vidas porque no sólo nos sentiremos amados sino también nos volvemos importantes para esas personas, por ende podremos contar con ellos cuando los necesitemos.
“!Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía! 2 Es como el buen óleo sobre la cabeza, El cual desciende sobre la barba, La barba de Aarón, Y baja hasta el borde de sus vestiduras; 3 Como el rocío de Hermón, Que desciende sobre los montes de Sion; Porque allí envía Jehová bendición, Y vida eterna.” Salmos 133 (RVR1960).
Si prestamos atención al pasaje bíblico, podemos resaltar que es bueno y delicioso habitar en armonía, pero también, allí Jehová envía bendición.
No permitas que los afanes diarios te hagan olvidar que tienes personas a tu lado con quienes puedes forjar lazos de unión que serán provechosas tanto para ti como para ellos.

Por Cesia Serna

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¿Cómo saber si un perro es propenso a atacar?

Muchas familias adquieren mascotas para hacerlas parte de sus vidas. Hoy en día hay más variedad en el tipo de animal que se elige, pero entre los más populares siempre está el perro. Los caninos son fieles compañeros que durante siglos han sido amigos de los humanos. Sin embargo, también se han reportado casos de millones de personas que han sido mordidas o atacadas por ellos. Esto es especialmente preocupante porque la mayoría de las víctimas son niños. Para detectar el porqué los perros atacan, un grupo de investigadores de dos universidades se reunieron para analizar este asunto.

Estudiosos de la Facultad de Medicina de la Universidad Estatal de Ohio y el Centro Médico Wexner hicieron una investigación que se publicó en la International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology. Ellos revisaron los casos acumulados durante quince años sobre traumas faciales relacionados con perros. Evaluaron el tamaño de la herida, el desgarro del tejido, las fracturas óseas y otras lesiones, y crearon una escala de gravedad del daño. Además, examinaron archivos desde 1970 que detallaban las mordeduras de perros según la raza.

≪Analizamos específicamente cómo se relaciona la raza con la frecuencia y la gravedad de las mordeduras. […] Queríamos brindarles a las familias datos que les ayuden a determinar el riesgo para sus hijos e informarles sobre qué tipo de perros se desempeñan bien en hogares con niños. […] Los niños pequeños son especialmente vulnerables a las mordeduras de perros porque pueden no notar signos sutiles de que un perro puede morder≫, afirmó el Dr. Garth Essig, autor principal de la investigación. Además señaló que la investigación ≪destaca un importante problema de salud pública y proporciona un nuevo marco para la toma de decisiones para las familias que consideran ser dueños de perros≫.

De los resultados obtenidos de la investigación, encontraron que los perros más propensos a la violencia son aquellos que tienen cabezas anchas y pequeñas que pesan entre 30 y 45 kilos. Asimismo también los pitbulls y los perros de raza mixta. Es cierto que hay otros factores que influyen. Por ejemplo, cuando los niños pequeños se apropian de algo que le pertenece al perro o cuando, a propósito, lo despiertan cuando está durmiendo. Los comportamientos abruptos de los niños a los perros puede hacer que ellos reaccionen defensivamente y con violencia; y por consecuencia, los ataquen. Es por tal razón que los padres deben considerar si desean tener una mascota en el hogar y cómo planean educar al hijo y al perro.



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Essig, G., Sheehan, C., Rikhi, S., Elmaraghy, C., & Christophel, J. (2019). Dog bite injuries to the face: Is there risk with breed ownership? A systematic review with meta-analysis. International Journal Of Pediatric Otorhinolaryngology117, 182-188. doi: 10.1016/j.ijporl.2018.11.028

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