La salud mental es tan importante con la salud física. Vivimos en una época en la que no podemos ignorar los males como la depresión, ansiedad, etc. Es por eso que existen diversos tratamientos y especialistas que se dedican a tratar con estos casos. Sin embargo, se habla muy poco sobre las acciones preventivas.

Un estudio demostró que existe una manera eficiente de prevenir la depresión y no requiere consultar con un experto ni gastar dinero.

El estudio

Un grupo de investigadores reclutaron a 233 adolescentes, de 16 años en promedio, y los evaluaron para ver si tenían síntomas de depresión. Durante una semana, los adolescentes reportaron sus emociones cuatro veces al día. Después de año y medio, los participantes volvieron a ser evaluados y de allí se concluyó que los jóvenes que tienen dificultades para diferenciar las emociones negativas son más susceptibles a la depresión cuando atraviesan momentos estresantes. Por otra parte, aquellos que pueden identificar las emociones negativas son mejores manejando sus emociones, y tienen menos probabilidad de que sus emociones negativas se conviertan en una depresión clínicamente significativa con el tiempo.

La profesora asistente de psicología en la Universidad de Rochester, Lisa Starr, explica que ≪los adolescentes que usan términos más detallados, como “Me siento enojado” o “Me siento frustrado” o “Me siento avergonzado”, en lugar de simplemente decir “Me siento mal”, están mejor protegidos contra el desarrollo de síntomas depresivos mayores después de experimentar un evento estresante de la vida≫.

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¿Cómo se puede aplicar?

Si bien el estudio mencionado anteriormente se aplicó en adolescentes, los resultados demuestran que mientras las personas sean más precisas al describir sus emociones, tendrán menos riesgo de desarrollar depresión. Esto es porque ≪las emociones transmiten mucha información≫ y si alguien es capaz de identificar correctamente qué es lo que siente, es porque tiene un mejor balance emocional.

En cada situación estresando o negativa, lo que debemos hacer es detectar qué emoción es la que sentimos. ¿Es enojo, vergüenza, culpa, tristeza o qué otra emoción? Con el tiempo, esta práctica ayudará a predecir cómo se desarrollará nuestra experiencia emocional y, por lo tanto, podremos regular las emociones y sentirnos mejor.



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Starr, L., Hershenberg, R., Shaw, Z., Li, Y., & Santee, A. (2019). The perils of murky emotions: Emotion differentiation moderates the prospective relationship between naturalistic stress exposure and adolescent depression. Emotion. doi: 10.1037/emo0000630

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