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¿Libre o prisionero?

“Jesús contestó: —Les digo la verdad, todo el que comete pecado es esclavo del pecado. Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes son verdaderamente libres” Juan 8:34 y 36 (NTV)

Caer en el pecado es como caer en una prisión que poco a poco te irá arrebatando la salud y la esperanza de vida. Sabemos que el enemigo vendrá a acusarnos por lo que hemos hecho, pero es necesario saber que tenemos un poderoso libertador que es Jesús. Él puede sacarnos de esa prisión de pecado y darnos una nueva oportunidad. No te acostumbres ni te resignes a seguir en esa prisión. Hoy puedes ser libre, solo depende de tu decisión porque la gracia de Dios está disponible para ti.

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Sólo uno

Hace un tiempo fuimos de paseo con un grupo de amigos, y en el trayecto tuvimos que cruzar un camino angosto; al borde se encontraba un barranco, por lo cual se debía tener mucho cuidado, era cansador e incómodo porque teníamos que llevar nuestras cosas con gran dificultad. Además, no podíamos ayudarnos puesto que sólo podía pasar una persona a la vez.

¿Has entrado a un lugar estrecho? Lo curioso es que el Señor nos pide que transitemos por un camino así.

La palabra de Dios dice: “Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.” Mateo 7:13-14 (RVR1960)

Cuando la Biblia dice: “angosto es el camino que lleva a la vida”, Jesús estaba explicando lo difícil que es ser cristiano en realidad porque requiere esfuerzo y lucha para cruzarlo. Por otro lado, sucede lo contrario con el camino ancho, puesto que este no necesita sacrificio ya que no tiene obstáculos y, si existen, puedes esquivarlos con facilidad.

Por último, es preciso considerar un aspecto fundamental en el camino angosto: “sólo uno puede caminar”, aunque estés con tus seres queridos no podrás pasar con ellos, dependerá de que cada uno acepte a Cristo en su corazón y decida seguirlo, porque la salvación es personal.

“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” Juan 14:6 (RVR1960)

En esta oportunidad te animo a recordar a tus familiares, amigos o conocidos que no conocen a Jesús y orar por sus vidas, después ármate de valor para comenzar a  predicar, porque ¿cómo se salvarán si nadie les predica?

 

 

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Cómo escoger una iglesia: 5 cosas que debes buscar

Comienzo diciéndoles que no hay iglesia perfecta. En todas encontramos seres humanos y aunque seamos cristianos, no somos santos. Tratamos tal vez, pero no lo somos. Ninguno.

Pienso que la mejor iglesia, es una que nos quede cerca. Así no tenemos esa excusa al menos, para no asistir.

Se supone que la iglesia que no tiene que ser una estructura, pero si un cuerpo de creyentes. Jesús nos mostró que nos debíamos reunir y aprender. Generalmente es en la iglesia donde aprendemos más acerca de la Biblia.

Les voy a dar algunos consejos de lo que deben buscar en ella. En principio, lo más importante es siempre el primer paso: la oración. Oremos para que Dios nos de sabiduría al pensar en esta importante decisión. También es importante que sea una iglesia Cristo céntrica y en cuyas prédicas la autoridad inequívoca de la Biblia se sienta.

La adoración, el canto antes de la enseñanza, más que tener tremendo equipo de instrumentos y talentos maravillosos tocando el estilo de música que te guste, debe tener un equipo de adoradores que nos inspiren y en quienes sintamos verdadera adoración y respeto hacia Dios. Es una conexión que hacemos con Dios antes de escuchar la enseñanza.

La doctrina es importante que sea clara. Sana doctrina. Cuidadosamente podemos comparar lo que dicen por ejemplo en su página web y comparar eso con las Escrituras. La declaración de fe nos dirá su posición en cuanto a la Trinidad (Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo), acerca de la salvación, del pecado, de la Biblia y de la iglesia.

Es importante que te sientas bienvenido(a) y sin que te abrumen, te hagan saber que puedes contar con ellos. Para mi eso manifiesta la presencia del Señor allí. Sentir Su paz y Su amor a través de las personas que te reciben o a quienes conoces.

La prédica del Pastor debe ser exponencial. Es decir, expandirse en lo que es dicho en un pasaje de la Escritura y explicar el significado y como aplicarlo a nuestras vidas. La prédica o enseñanza debe comenzar y terminar con Escritura y es lo que debemos buscar. Poder entender las Escrituras.

Por último es importante cómo toman la salvación y el Evangelio. Uno de los llamados principales de la iglesia es proclamar las buenas nuevas de Jesucristo para que aquellos que no creen, tengan la oportunidad de hacerlo. Todo cristiano debe contar el Evangelio con regularidad. Y digo esto porque he sabido de iglesias que no predican las buenas nuevas de salvación por medio de la muerte y resurrección de Jesús. Esa nueva onda de “tolerancia” es peligrosa y debemos aferrarnos a lo que enseña la Biblia. Sí debemos mostrar el amor a las personas, sean quienes sean y como sean, no debemos enjuiciar a nadie. Pero solo hay un camino hacia Dios y es a través de Jesús.

 

 

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¿Tienes un concepto elevado de Dios pero devaluado de la iglesia?

¿Tienes un concepto elevado de Dios pero devaluado de su iglesia? Muchas personas hoy en día sienten un distanciamiento de la casa de Dios por varios motivos. Algunos han sido heridos por lideres religiosos, otros han tenido ejemplos incongruentes en casa y otros simplemente escogen repetir lo que la cultura general dicta sobre la iglesia.

El pastor Daniel Arbolaez habla al respeto en este espacio y nos explica que es incongruente amar a Dios y menospreciar la iglesia. Nos comenta por ejemplo como los padres que se siembran en la casa de Dios ven a sus hijos florecer en la iglesia. Un ejemplo bíblico seria el rey Salomón quien conocía el corazón de su padre el rey David, y cumplió con sus deseos de construirle una casa, un templo a Dios (1 Reyes 8:17).

¿Conocen tus hijos lo que hay en tu corazón con respecto a la casa de Dios? ¿Si siguieran tus deseos en cuanto a la iglesia que harían? La Biblia dice en Salmos 92:13-14,Plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios florecerán. Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes”. Cuando plantas tus hijos en la iglesia, crecerán allí y florecerán.  Sin embargo, al otro extremo encontramos los padres que critican la iglesia tienen hijos que por lo general la abandonan. Se ha perdido lo que el rey David decía “Yo me alegré con los que me decían a la casa de Jehova iremos”.

A pesar de las malas experiencias que se puedan vivir, no se puede generalizar. Te recomendamos escuchar la entrevista completa aquí:

¿Cuántos paracaídas empacaste hoy?

Charles Plumb, era piloto de un bombardero en la guerra de Vietnam. Después de muchas misiones de combate, su avión fue derribado por un misil. Plumb se lanzó en paracaídas, fue capturado y pasó seis años en prisión.

A su regreso a Estados Unidos, daba conferencias relatando su odisea y sus experiencias en el lugar de detención.

Un día estaba en un restaurante y un hombre lo saludó:

   – Hola, usted es Charles Plumb, ex piloto en Vietnam y fue derribado por el enemigo, ¿verdad?

   – Y usted, ¿cómo sabe eso?, le preguntó Plumb.

   – Porque yo doblaba y empacaba los paracaídas de su división, y parece que el suyo funcionó bien.

   – Claro que funcionó, si no hubiera funcionado, hoy yo no estaría aquí- Respondió  Plumb emocionado y con mucha gratitud.

Aquella noche, Plumb no podía conciliar el sueño, se preguntaba cuántas veces había visto en el portaviones a aquel hombre y nunca le había dirigido un saludo, se dio cuenta de que había sido una persona arrogante y orgullosa frente a este humilde y servicial marinero.

Pensó también en todo el tiempo que aquel marinero pasó en el barco enrollando los hilos de seda de cada paracaídas, teniendo en sus manos la vida de personas que quizás no conocía.

Desde aquel día, Plumb comienza sus conferencias preguntando a su audiencia: ¿Quién empacó hoy tu paracaídas?

Esa es la misma pregunta que hoy debemos realizarnos: ¿Quién empacó nuestro paracaídas? ¿Estás empacando el paracaídas de alguien?

Muchas veces vemos a la gente, familiares, compañeros del trabajo, hermanos de la iglesia, amigos, conocidos del barrio y simplemente apenas los saludamos sin tener en cuenta que ellos podrían estar empacando nuestro paracaídas. Sus oraciones podrían ser las que cada día nos estén salvando de situaciones inesperadas.

¿Cuántos paracaídas empacaste hoy? Recuerda que la responsabilidad que se nos ha dado es enorme. En 1 Timoteo 2:2 encontramos que debemos interceder por nuestras autoridades, en Job 42:8 vemos cómo la oración de éste hombre por sus amigos obró a favor de ellos y podemos encontrar muchos ejemplos más.

“En cuanto a mí, ciertamente no pecaré contra el Señor al dejar de orar por uedes. Y seguiré enseñándoles lo que es bueno y correcto”. 1 Samuel 12:23 (NTV)

¿Listo para seguir empacando paracaídas? Dios nos ha confiado la vida de muchas personas y es nuestra responsabilidad que sus paracaídas siempre estén listos.

 

 

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¿Estás preparado?

Jesús y sus discípulos estaban camino a Jerusalén, lugar donde nuestro Señor Jesucristo iba a ser sentenciado y condenado a morir, ocupando el lugar que nosotros merecíamos.

Y anticipándose a lo que iba a suceder, el Señor comenzó a hablar acerca de su segunda venida, por favor lee Lucas 12:35-40. En la primera parte de este pasaje bíblico Jesús enseña acerca de la necesidad de estar siempre listos y preparados para irnos con Él.

Dice que los siervos que están velando y esperando atentos a la llegada de su Señor son considerados bienaventurados, esta palabra significa afortunados, dichosos o extremadamente felices. ¿Por qué? Jesús dijo: “… Les digo la verdad, él mismo les indicará dónde sentarse, se pondrá el delantal y les servirá mientras están a la mesa y comen.” Lucas 12:37 (NTV) ¿No es razón suficiente para estar preparados? Estaremos en presencia del Señor y compartiremos con Él para siempre.

Pero, ¿Qué pasa con aquel siervo que no se prepara aún sabiendo que su Señor regresará pronto?

“Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes.” Lucas 12:47 (RVR1960)

Como dice su palabra “recibirá muchos azotes”, será duramente castigado porque nada podrá justificarlo delante de su Señor, las excusas no servirán y será demasiado tarde para pedir una nueva oportunidad.

Cada uno de nosotros sabe cómo está delante de nuestro Señor, analicemos nuestra vida y no dejemos de orar, ayunar, meditar en la Palabra de Dios y congregarnos. Jesús dijo: ¡Necios! Saben interpretar las señales del clima en la tierra y en los cielos, pero no saben interpretar los tiempos presentes. Lucas 12:56 (NTV)

Vivamos en obediencia a todo lo que está escrito en la palabra de Dios sin apartarnos de ella. Porque si nos olvidamos de las instrucciones del Señor recibiremos castigo y no la salvación y la corona de la vida.

Lucas 12:40 “Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá” (RVR1960).

Mateo 25:13 “Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir” (RVR1960).

Oremos:

“Señor amado, gracias por tu palabra y por hablarme este día. Te pido que me des de tu sabiduría para entender tu Palabra y poner en práctica todo lo que aprenda de ti. Por favor, dame la fuerza que necesito para hacer tu voluntad en mi vida y serte fiel en todo tiempo. En el nombre de Jesús, amén.”

 

 

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Obedecer

Se conoce como “Peste bubónica” a la infección causada por una bacteria que se transmite a través de la picadura de las pulgas alojadas como parásitos en roedores salvajes como las ratas. En el siglo XIV esta enfermedad apareció en Europa y se convirtió en la pandemia más grande en la historia de la humanidad.

Se cree que esta devastadora plaga empezó en Asia y rápidamente logró propagarse a través de las rutas comerciales. Por ejemplo, en la ciudad de Florencia solamente un quinto de la población logró sobrevivir, mientras que en el territorio actual de Alemania se estima que uno de cada diez habitantes perdió la vida. Casi al final de 1361 habían muerto 25 millones de personas en todo el continente.

Una de tantas curiosidades en torno al caos que se vivió en aquel entonces fue que muchos acusaron a los judíos de causar la mortal epidemia porque parecían inmunes a esta peste, pero con el tiempo se supo que ellos tenían un alto nivel de higiene personal lo cual evitó que ese mal los afectara.

Pero,  ¿por qué razón los judíos eran tan minuciosos en su limpieza?

Levítico 14:8-9 dice: “El que se purifica debe lavar su ropa, y lavarse a sí mismo, y afeitarse del todo, para quedar purificado. Después podrá entrar en el campamento, aunque durante siete días se quedará viviendo al aire libre. Al séptimo día se rapará completamente la cabeza, se afeitará la barba, las cejas y todo el vello, lavará sus ropas y se lavará a sí mismo, y entonces quedará purificado.” Versión Dios Habla Hoy

Levítico, Deuteronomio y Números, son libros que hablan bastante del aseo personal y aunque en su gran mayoría son instrucciones para quienes servían dentro del Templo, también habían mandamientos para el pueblo en general como el que podemos leer en Deuteronomio 23:12-13.

En los tiempos de Moisés, la obediencia a algunas sencillas instrucciones hizo que Israel pudiera sobrevivir a muchas enfermedades y después de muchos años, nuevamente fueron protegidos cuando la peste negra atacó Europa.

Es verdad que hoy en día lavarse las manos antes de comer, bañarse, lavar la ropa frecuentemente, tener la basura en su lugar y muchas otras prácticas de limpieza son costumbres totalmente normales y obvias de realizar, pero no lo eran para aquellos tiempos. Los israelitas simplemente obedecieron lo que Dios les había ordenado hacer y eso fue como un muro de protección para ellos.

¿Será posible que algo tan sencillo como cuidar la higiene personal haya podido resguardar a todo un pueblo de una muerte segura? La evidencia sugiere que sí.

Dios conoce lo que va a ocurrir y aunque obedecer algunas instrucciones en el momento parece algo tan insignificante, en el futuro pueden provocar bendición, paz y prosperidad para tu vida.

 

 

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6 cosas que debes saber antes de decirle “sí” al suicidio

Muchas de las razones por las que crees que acabar con tu vida es una buena idea, son mentiras que te ciegan de ver la verdad. Antes, considera estas verdades que pueden cambiarlo todo:

1. Eres amado:

Tal vez alguien te dijo que te ama, pero sus palabras y acciones te demostraron lo contrario. Por esa mala experiencia puedes creer que no existe el amor y que toda clase de afecto es condicional, pero te equivocas. Dios te ama con un amor tan grande que escapa de la compresión humana. A Él no le importa cuán popular eres, cuánto dinero tienes, ni las logros que has obtenido. Aunque todos los demás te dejen y rechacen, Dios te acepta y te acoge en sus brazos (Salmos 27:10).

2. Eres valioso:

No creas las mentiras que dicen que no vales nada. Eres tan valioso y preciado que Dios tiene contados cada uno de tus cabellos (Mateo 10:29-31). Para Él eres una joya preciosa que tiene toda su atención. Dios no trabaja en una oficina ni tiene horario de atención; si deseas hablarle, solo debes hacerlo y Él te estará escuchando al instante. ¡Así de inmenso es su amor por ti!

3. Fuiste elegido antes de nacer:

No naciste por accidente o error. Dios sabía que vendrías al mundo y te conoció desde ese momento. Él te dio libertad para tomar decisiones en tu vida y elegir el camino que quisieras. Sabía que cometerías errores y que sufrirías penas, pero aún así permitió que nacieras para poder adoptarte como hijo (a) suyo (Efesios 1:5). A Dios no le importa las cosas que has hecho en el pasado. Si aceptas ser su hijo, Él te hará una nueva persona.

4. Tu vida tiene un propósito:

La vida no solo es subsistir. Dios te creó con un propósito y tiene un plan especial para tu vida. Él conoce tu verdadero valor y sabe que tienes mucho para dar. Sus planes para ti son de bien y no de mal, y son para darte un futuro lleno de esperanza (Jeremías 29:11).¡ Aún estás a tiempo de descubrir ese propósito y vivir con esperanza!

5. Tu dolor no durará para siempre:

Dios siempre está cerca para salvar a los que no tienen ni ánimo ni esperanza (Salmos 34:18) y puede llevarse tu dolor si así lo decides. No tienes por qué cargar con la tristeza ni la desesperanza para siempre. La muerte no hará que esas cosas desaparezcan, pero si quieres ponerle un fin a todo eso, Dios puede hacerlo por ti.

6. Puedes comenzar una nueva vida ahora:

Todos los seres humanos pecamos y esas malas acciones nos separan de Dios. Nuestro destino debería ser la muerte y el sufrimiento eternos, pero Dios envió a su único hijo, Jesús, para hacerlo en nuestro lugar hace más de dos mil años (Juan 3:16-17). Gracias a ese sacrificio, hoy puedes tener al Espíritu Santo en tu vida y disfrutar de una vida llena de paz, esperanza y amor. Ese regalo es gratuito y está disponible para todos. Si deseas aceptarlo, solo tienes que hacer esta oración:

“Padre, sé que he cometido muchos errores y que mis pecados me han separado de ti. Estoy arrepentido, por favor perdóname. Ahora quiero alejarme de mi pasado y dejar el dolor atrás. Creo que tu hijo Jesucristo murió por mis pecados, que resucitó de entre los muertos, y que está vivo y escucha mi oración. Quiero que Jesús sea el Señor de mi vida y reine en mi corazón desde este día. Por favor, envía tu Espíritu Santo para que te ayude a obedecerte, y hacer tu voluntad por el resto de mi vida.”

Si hiciste esta oración, por favor escríbenos a [email protected] Queremos saber de ti y ayudarte. Recuerda que no estás solo. Dios te ama y jamás te abandonará.

Si tienes estás considerando el suicidio como una opción, escríbenos a [email protected] o visita: www.unasolarazon.com
Nuestro equipo está listo para ayudarte.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Que no te sorprenda

Los últimos acontecimientos naturales de alta intensidad que están ocurriendo en el planeta nos deben llevar a reflexionar y cambiar de actitud, no podemos esperar a que la situación en la tierra empeore para empezar a buscar verdaderamente a Dios y vivir conforme a su voluntad. “Busquen al Señor mientras puedan encontrarlo; llámenlo ahora, mientras está cerca.” Isaías 55:6 (NTV)

Que no sea demasiado tarde el día que te des cuenta de lo que está por venir y empieces a buscar a Dios. La Biblia dice que en los días, antes del diluvio, la gente disfrutaba de banquetes, fiestas y casamientos, hasta el momento en que Noé entró en el arca. Llegó el diluvio y arrasó con todos.

“Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.” Mateo 24:42-43. (RVR1960)

La palabra velar significa vigilar, cuidar, estar atento, ser un atalaya, estar despierto cuando otros duermen; y es una virtud que no debe faltar en la vida del creyente porque es parte de la armadura de Dios. “Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos” Efesios 6:18.

No esperes a que algo suceda en tu vida, familia o país para darte cuenta del tiempo en que vives. Jesús describió los acontecimientos finales del mundo en su palabra (La Biblia) En Mateo 24:35 dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.”

Este podría ser el último año, mes, la última semana, hora o minuto para que el Señor llame a su Iglesia. ¡Velemos en todo tiempo y esperemos en Él sabiamente!

Oremos:

“Dios amado, gracias por hablarme y hacerme entender que debo estar atento, velando a toda hora y momento en oración. Te pido perdón por dejar de buscarte todos los días y dedicarme a otras cosas. A partir de hoy volveré a mi comunión contigo y seguir tus instrucciones para anunciar tu mensaje. Gracias Señor por esta nueva oportunidad y comienzo, te encomiendo mi vida, familia y país para que nos cuides, en el nombre de Jesús. Amén.”

 

 

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3 consecuencias del pecado

Pecar es muy fácil, tal vez sea por ese motivo que minimizamos las consecuencias que tiene, y sólo nos damos cuenta de ellas cuando llega el tiempo de enfrentarlas. C. S. Lewis escribió “Tenemos una extraña ilusión de que el mero tiempo cancela el pecado. Pero el mero tiempo no hace nada ni al hecho ni a la culpabilidad de un pecado.” En la Biblia encontramos que el único que puede perdonar y olvidar nuestros pecados es Dios; sin embargo, esto no nos hace exentos de sufrir las consecuencias.

En Génesis 3 se relata la historia de cómo Adán y Eva fueron expulsados del Jardín del Edén debido a su pecado. A partir de ese entonces, todos sus descendientes (nosotros), fuimos privados de gozar de muchos privilegios. De esa misma historia podemos aprender que el pecado tiene los siguientes efectos:

1. Te aleja de Dios:

Cuando Adán y Eva pecaron, se escondieron de Dios. Esto demuestra que después de pecar, quien se aleja es el hombre y no Dios. Romanos 3:23 (TLA) dice: “Todos hemos pecado, y por eso estamos lejos de Dios.” Dios no puede habitar en donde hay pecado. Además, cuando uno está en falta y ama lo malo del mundo, se vuelve enemigo de Dios (Santiago 4:4).

2. Te destruye:

El pecado afecta a la persona mucho más de lo que puede creer. El pecado trajo miedo y vergüenza a Adán y Eva; y eran sentimientos que ellos nunca antes habían experimentado. Usualmente cuando se comete un pecado procura esconderlo y mantenerlo en reserva; sin embargo, se ha comprobado que el guardar secretos es dañino para la salud y paz mental. Los pecados generan sentimientos negativos y destructivos para la persona; los cuales pueden llegar a ser difíciles de reparar.

3. Arruina tu relación con los demás:

Adán culpó a Eva, y ella a la serpiente. El pecado arruina la relación que tenemos con otros, no solo porque a veces preferimos culpar a otros; sino también porque la misma acción daña a los demás. Por ejemplo, las familias sufren por la infidelidad de uno de los cónyuges, un grupo se ve divide por un chisme o una mentira, el crimen de alguien afecta a la comunidad, etc.

¿Qué podemos hacer?

El pecado tiene una solución: Jesús. 1 Timoteo 2:5 dice que el único mediador entre Dios y los hombres es Cristo Jesús; por lo tanto, si uno quiere ser perdonado de sus pecados debe acudir a Él y confesar todas sus faltas. 1 Juan 1:9 (NTV) dice: “pero si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.” Dios es amor y quiere restaurar todas las consecuencias que trae el pecado. Para Él no hay nada imposible; sin embargo, no obliga a nadie a aceptar su amor. Dios te dice ahora Yo estoy a tu puerta, y llamo; si oyes mi voz y me abres, entraré en tu casa y cenaré contigo.” (Apocalipsis 3:20, TLA)

 

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Ayudarás o mirarás?

“Jesús viajó por toda la región de Galilea enseñando en las sinagogas, anunciando la Buena Noticia del reino, y sanando a la gente de toda clase de enfermedades y dolencias. Las noticias acerca de él corrieron y llegaron tan lejos como Siria, y pronto la gente comenzó a llevarle a todo el que estuviera enfermo. Y él los sanaba a todos, cualquiera fuera la enfermedad o el dolor que tuvieran, o si estaban poseídos por demonios, o eran epilépticos o paralíticos.” Mateo 4: 23.24 (NTV)

Es impresionante la actitud de todas estas personas que escucharon el mensaje de Jesús y vieron lo que Él hacía. No esperaron con los brazos cruzados a que llegara el milagro a sus seres queridos que necesitaban ayuda, al contrario, no tardaron en transmitirles lo que habían oído y los llevaron a Él.

No les importó la distancia que tenían que recorrer, ni el tiempo que tardarían en llegar a Jesús, simplemente la compasión y el amor que tenían por sus seres queridos los impulsó a emprender ese viaje. Ellos sabían que no era en vano llevarlos a Jesús, porque Él estaba sanando a todos los que se le acercaban.

¿Acaso tú no harías lo mismo si alguien de tu familia estuviera enfermo, sabiendo que Jesús es la única solución? ¿No le dirías que Jesús puede liberarlo si tan sólo se acerca a Él? ¿Serías tan egoísta que viendo su estado, pasarías de largo?

Tristemente muchas veces actuamos mal, vemos a nuestros familiares, amigos, personas en la calle con problemas, sin esperanzas, enfermos, adictos, etc. y no somos capaces de acercarlos a Jesús. Sabemos que  “Jesucristo nunca cambia: es el mismo ayer, hoy y siempre.” Hebreos 13:8. Y que sigue sanando, restaurando y dando vida a todo el que se le acerca, pero preferimos pasar de largo y los dejamos ahí con su problema.

Olvidamos que Jesús está en todas partes y que no es necesario recorrer largas distancias para que el enfermo o necesitado llegue a Jesús, sólo basta con compartirles del amor de Dios y de lo que puede hacer en sus vidas.

Pedro y Juan, estaban de camino al templo y en la puerta un hombre cojo y  necesitado les pidió dinero; entonces Pedro le dijo: «Yo no tengo plata ni oro para ti, pero te daré lo que tengo. En el nombre de Jesucristo de Nazaret, ¡levántate y camina!». Una vez que le dijo eso, Pedro tomó al hombre lisiado de la mano derecha y lo ayudó a levantarse. Y, mientras lo hacía, al instante los pies y los tobillos del hombre fueron sanados y fortalecidos. ¡Se levantó de un salto, se puso de pie y comenzó a caminar! Luego entró en el templo con ellos caminando, saltando y alabando a Dios. (Hechos 3:1-11)

Hay muchas personas que necesitan de nuestra ayuda, si ves en tu familia, círculo de amigos o en el camino a alguien que necesita de Jesús, acércate, ofrécele tu apoyo y comparte el plan de salvación que Dios tiene para su vida.

Recuerda que nada de lo que haces para el Señor es en vano. (1 Corintios 15:58) y que todo lo que hagas por una persona, es como si  ayudaras a Jesús mismo. (Mateo 25:40)

Oremos:

Dios amado, te pido perdón por mi actitud equivocada frente a la necesidad de mi familia, amigos y personas en la calle. Perdóname por no compartirles de ti y de lo que puedes hacer en sus vidas. Por favor cambia y renueva mi corazón, lléname de tu amor que cuando vea la necesidad de las personas pueda correr y transmitirles tu palabra. Quiero ser como tú, siempre dispuesto a ayudar, en el nombre de Jesús, amén.”

 

 

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Protegido

Existen especies de animales que son capaces de remplazar partes de su cuerpo. El ejemplo más conocido es el de las estrellas de mar que cuando pierden alguna extremidad tardan pocos días en volver a regenerarla. Otro caso muy conocido es el de las colas de algunos reptiles que crecen después de haber sido cortadas.

También se cree que los caracoles terrestres pueden cambiar de concha, pero eso no es verdad. Estos animalitos son muy frágiles y no pueden sustituir por ningún motivo la cubierta que tienen, pero sí son capaces de regenerar cualquier rotura, brecha o imperfección que pueda presentarse ya que han sido dotados por el creador con los mecanismos necesarios para reponer o arreglar desperfectos que puedan sufrir por caídas, golpes fuertes o ataques inesperados.

Sin ese caparazón no podrían protegerse de las inclemencias del tiempo, la acción de los depredadores y serían incapaces de conservar la humedad que necesitan para subsistir. En otras palabras estarían destinados a morir.

La vida cristiana dentro del ámbito espiritual también es frágil y necesita protección.

1 Pedro 1:5 dice: “Por la fe que ustedes tienen en Dios, él los protege con su poder para que alcancen la salvación que tiene preparada, la cual dará a conocer en los tiempos últimos.” Versión Dios Habla Hoy

Nacer a una nueva vida en Cristo no nos hace inmunes a los ataques del diablo, pero no estamos solos porque la fe puesta en Dios se convierte en un escudo para que podamos llegar a la meta de la Salvación.

El Apóstol Pablo también habló de esto en Efesios 6:16: “Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.” Versión Reina-Valera 1960

La protección de Dios está con quienes tienen fe. Sin embargo, es posible decaer en algún momento de prueba, algo así como las roturas que sufre el caparazón de un caracol. Ese es quizás el momento más peligroso que puede tener cualquier cristiano porque su principal línea de defensa está debilitada ante los ataques de un enemigo que viene a robar, matar y destruir.

La respuesta este problema está en Romanos 10:17 que dice: “Así pues, la fe nace al oír el mensaje, y el mensaje viene de la palabra de Cristo.” Versión Dios Habla Hoy

¿Te sientes desprotegido? Una lectura corta de la Biblia, acompañada de una oración de gratitud, asistir frecuentemente a la iglesia y procurar una vida de obediencia a Dios, son algunos de los ingredientes más importantes para restaurar y fortalecer la fe.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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