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Déjate Querer

Algunas personas se caracterizan por ser frías y solitarias, a pesar de tener amigos rechazan las muestras de afecto como recibir detalles, favores, expresiones de cariño o simplemente palabras de aprecio.

Esta frialdad es preocupante debido a que podrían encerrarse en un mundo de soledad, no tienen el interés de conocer personas y crear un vínculo de amistad; además sus actitudes reflejan un mecanismo de defensa con el que tratan de protegerse de ser lastimados.

Alguien dijo una vez: “aquello que aparentemente rechazamos es precisamente lo que más necesitamos” Al ocultar nuestros sentimientos y ser fríos con otros, pensamos que evitamos el daño, sin embargo, es posible que estemos impidiendo el paso a bendiciones o beneficios que podríamos recibir al amar y dar amor.

“!!Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados!!! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!” Mateo 23:37 (RVR1960)

El Señor hace un reclamo a sus hijos y dice: ¡Déjate amar! Así como la gallina junta a sus polluelos para abrazarlos y protegerlos bajo sus alas, de la misma manera Dios desea cuidarnos y darnos afecto, pero muchas veces lo rechazamos.

Todos tenemos la necesidad de pertenecer a un grupo, de amar y ser amados, por lo que la soledad únicamente produce un gran dolor emocional. Por tanto, si eres una persona que se resiste a recibir afecto, te animo a arriesgarte y rodearte de amigos o personas que aprecias, además de permitirle al Señor sanarte y amarte como un padre.

Por otro lado, si conoces a alguien que presenta una actitud de frialdad, no te distancies de esa persona, aunque te haya tratado mal, sus actitudes simplemente reflejan el estado de su corazón. Te animo a buscarlo y darle muestras de afecto que es lo que más necesita, te aseguro que en algún momento el hielo se romperá y ¡salvarás una vida!

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Variaciones

Poder ver más allá de lo obvio. No conformarse con el actual estado de cosas. Romper la cadena de la rutina. Vivir en peligro. Tomar riesgos. Hacer preguntas. Penetrar en las cosas con un candor de niños al mismo tiempo que con profunda intención. Ver qué hay más allá del horizonte. Buscar la otra manera de ver las cosas. Ser libre en el país de los presos.
Combatir la opresión del sistema y cuestionar sus pretensiones conceptuales. Liberarse de las consignas totalitarias y rebelarse contra las imposiciones de los señores. Anhelar todas las mañanas la libertad y cada noche dormirse con la conciencia de haberla conquistado un poco más. Dominar el propio tiempo. No permitir que los demás te hagan presa de sus agendas y sus expectativas. Otorgarle, en cambio, el tiempo a las cosas que queremos e invertir la vida en lo que amamos.
Aprender que el miedo es cosa viva pero que debe combatirse con todas las fibras del ser. Entender que uno tropezará muchas veces y va a equivocarse cuando busca otros caminos y construye su propia cartografía. El fracaso no es una sentencia, más bien un acicate para volver a intentarlo.
Descubrir que la soledad es, la mayor parte del tiempo, el precio a pagar por no querer ser uno más en el engranaje; es, por así decirlo, la fea del baile, pero de tanto abrazarla uno descubre más pasión en ella que en la misma multitud y se termina agarrándole cariño.
Seguir buscando, continuar leyendo, preguntar siempre, permanecer en la vigilia del pensamiento, no acostumbrarse, confrontar los estereotipos, poner a prueba las propias convicciones, aprender nuevas cosas, no permitirse ser tonta o tonto grave.
Pero, ¿por qué rayos hacerse tanto problema? ¿Por qué no jugar simple y ganar no más? Porque las victorias de lo simple lo sumergen a uno más y más en el tibio país de la medianía, el tranquilo territorio de lo predecible. Lo común no es el resplandor o la oscuridad permanentes. Lo común es la enorme multitud que prospera, se acomoda y obtiene lo que desea en la suave penumbra del status quo, cambiando alguna cosita aquí y allá para que todo permanezca igual.
Vi un documental sobre los buscadores de oro del Amazonas que remueven y deshacen en agua toneladas de tierra para encontrar unos poquitos gramos de oro. Se puede perder mucho viviendo complicadamente, pero se ganan pequeños tesoros que enriquecen la vida de muchos.

Soledades

Solitario, solitario, me grita el viento, ¿a dónde tus negros pasos te han llevar? Y yo le digo al que sopla en las tormentas: “Mañana, cuando amanezca, lo hey de pensar.”

(El solitario, Pedro Messone, canción chilena)

Escuché esta mañana en una de esas charlas TED tan en boga en estos tiempos que unos estudios en profundidad realizados a hombres mayores de 80 años demostraron que la soledad no es buena para la salud física y tampoco para la estabilidad psicológica y emocional. Malas noticias, si uno cree todo lo que los estudios de importantes universidades del mundo realizan cada tanto sobre una asombrosa diversidad de cuestiones.

Es común escuchar en programas de radio principalmente que un estudio de la Universidad de Cincinnati demostró que dormir con calcetines ayuda considerablemente a reducir el insomnio o que una investigación de la Universidad de Pennsylvania determinó que tomar dos copas diarias de vino es excelente para la salud del corazón. Uno termina sospechando que dichos estudios son financiados por industrias de ropa interior o productores de vino. Aunque hay que admitir que la charla en cuestión parece tener bastante respaldo porque el estudio se hizo siguiendo durante más de setenta años la vida de un grupo de estudiantes desde sus primeros años de universidad hasta hoy, ya octogenarios jubilados.

Hay que anotar que la soledad estudiada aquí no se relaciona necesaria o exclusivamente con vivir solo, lo cual me alivió bastante debo admitir. Estando solo o acompañado, revela el estudio, la cuestión importante es que uno mantenga buenas relaciones con personas de su entorno, ya sea familia, amigos o compañeros de trabajo.

Solo quisiera anotar aquí que he conocido personas que han vivido o viven bastante solas y sin embargo tienen una vida buena, sin complejos ni dramas psicológicos; el tío Carlos, pongamos por caso, que vivió ochenta años plenos en recalcitrante soltería. Por cierto, nosotros fuimos una especie de familia cercana, por lo cual su soledad tenía que ver más que nada con la hora de irse a dormir.

Los más desdichados, según el estudio en comento, fueron aquellos que deseaban tener éxito, dinero y poder. La mayoría de ellos lo logró, pero al costo de la salud y la paz interior. Estas son cosas hacia las cuales jamás me he sentido atraído y aunque eso no me ha librado absolutamente de la tristeza, al menos me ha ahorrado ingentes molestias. Junto con la soledad, claro.

Favor sin límites

“Haré con ellos un pacto eterno: Nunca dejaré de estar con ellos para mostrarles mi favor; pondré mi temor en sus corazones, y así no se apartarán de mí. Me regocijaré en favorecerlos, y con todo mi corazón y con toda mi alma los plantaré firmemente en esta tierra.” Jeremías 32:40-41 (NVI)

Tal vez has escuchado a alguien decirte: “Estoy cansado ya no puedo seguir ayudándote, hice lo que pude” Despertando en ti un fuerte sentimiento de soledad. Lamentablemente el ser humano tiene un límite. Aun teniendo buenas intenciones, llegará un momento en que sus fuerzas o capacidades para ayudar se agoten. Contrariamente, nuestro Dios nunca cesa de ofrecernos su amor y bondad, sus fuerzas no decaen y nunca se cansa de brindarnos su ayuda y protección. Por lo tanto, si tienes una necesidad, puedes ir delante de Él con la seguridad de obtener su socorro.

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Necesitas una oportunidad más?

Juan 8: 1-11 relata que  cuando Jesús estaba enseñando en el templo, los escribas y los fariseos llegaron con una mujer sorprendida en el acto mismo del adulterio. Según la ley debía ser apedreada; entonces preguntaron a Jesús cuál era su postura, su respuesta hizo que la conciencia de ellos los acusara y abandonaran el lugar, porque les dijo: “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra a ella.”  Después viendo que nadie se quedó, preguntó a la mujer “¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?” y ella dijo que ninguno, entonces Jesús le dijo: “Ni yo te condeno; vete, y no peques más. “

Jesús quería perdonar, mostró compasión hacia una mujer débil, despreciada y acusada por sus pecados, mientras los escribas y fariseos querían condenarla, aplicando la ley fríamente sin tomar en cuenta la gracia. A pesar de todo, ella necesitaba ayuda para salir de su mala vida.

Un comentarista dice:”…De hecho, Jesús no le dijo: “No te preocupes; todo está bien… Dijo: “No voy a dictar una sentencia definitiva ahora; ve, y demuestra que puedes mejorar. Has pecado; vete, y no peques ya más, y Yo te ayudaré todo el tiempo. Cuando llegue el final, veremos cómo has vivido.”

¿Alguna vez sentiste que nadie confía en ti por errores que cometiste? Cuando la gente ya no tiene esperanza en ti, ni cree que puedes mejorar debes tener la confianza de que a pesar de tus tropiezos Dios mismo cree en ti, porque Él tiene el poder para transformar tu vida, no superficialmente o momentáneamente, sino para la eternidad. Pero es indispensable que le entregues tu vida y  permitas que su Palabra sea la que guíe tu vida.

¡Cree en el perdón de Dios y en la nueva oportunidad que te da hoy!

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Chiloé, cielos cubiertos

Así se llamaba una obra de teatro que vi hace muchos años en Chile. Pasó mucho tiempo para que un día, en una lancha de 13 metros, cruzara por vez primera los canales y viviera el misterio profundo de Chiloé y sus cielos cubiertos. En un libro peregrino* que alguna vez escribí hice un retrato que décadas después aún me parece dulce e ingenuo. Este es un fragmento de ese ensayo:

Estalla el continente en millares de promontorios verde oscuro, un archipiélago de innumerables sílabas de tierra y orillas de arena mojada.
Azota sus formas insulares un viento de tremendas energías, una letanía de gotas persistentes que acompaña el rito constante de la soledad…
Islas lejanas, mis lejanas historias se unen a las tuyas para hilvanar un extraño y curioso encuentro, de algunos miedos, alguna poesía breve, alguna polifonía de voces y emociones humanas.

Pese a la aclimatación que experimento a los invisibles mandatos del cuerpo y a los dictados de la buena razón, no muere dentro de mí la urgencia de la distancia, el reclamo feroz de la geografía loca y lejana. Todavía me alborota la sangre el viaje y su inagotable seducción:

¡Ah, la estupenda incitación de la geografía! Meridianos que traspasan el capricho oceánico y el perfil terrestre. Paralelos que se acuestan sobre los desiertos y las cumbres vertiginosas…
Los ojos que beben la incansable manifestación de las formas y los colores; los oídos que reciben sonidos exóticos y auténticos. Sobre todo el silencio abismado ante tanta diversidad diseminada.

Chiloé se abrió para mí con un clima salvaje, con la noche que reducía la vida a un punto remoto en el universo, con silencios rotos por el latigazo feroz de la lluvia y el viento. Ahí se estaba lejos de la cruz de las razones, se encontraba uno ajeno a las demandas del buen sentido, los horarios y las tareas.
Su perfil encabritado me redimía de la hoya de cemento, de los ruidos, del deber ineludible, de reverencias y besamanos y decretaba mi libertad en su laberinto de los canales y atardeceres de fuego.

(*“Impresiones” fue un invento privado para dar a luz un sueño literario que apenas vieron algunos ojos generosos y que desapareció sin pena ni gloria. Un solitario ejemplar queda en mi repisa para recordarme que hay locuras que no se deberían repetir).

(Este artículo ha sido escrito especialmente para la radio cristiana CVCLAVOZ)

¡Tengo miedo!

“En medio de mis angustias y grandes preocupaciones, tú me diste consuelo y alegría”. Salmos 94:19 (TLA)

El miedo no solo nos paraliza sino que además nos sumerge en un profundo abismo, haciéndonos olvidar las promesas que Dios tiene para nuestras vidas. Cuando esto pasa, entra la duda, nuestra fe se debilita y comenzamos a ver nuestro problema como un gigante mucho más grande que nuestra fe. Es en estos momentos cuando debemos rendirnos ante Dios, reconociendo que no podemos que en todo necesitamos de Él. La Biblia nos dice que Su amor es todo lo que necesitamos y que Su poder se perfecciona en nuestra debilidad. Es allí que nuevamente nuestra fe se activa y empezamos a creer que pronto El actuará. Quizás estés pasando por algo parecido en tu vida, sientes que el tiempo pasa, no hay cambio y el problema sigue allí parado como un gigante amenazador infundiendo temor en tu vida. Sin embargo Dios no dejará que enfrentes solo esta situación sino que estará contigo para darte la victoria.

Por Danitza Luna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

No camines solo

Un bebé de tan sólo un año empezó a experimentar sus primeros pasos y quiso hacerlo sin la ayuda de su padre, pensando que lo lograría; sin embargo,  cayó y se lastimó. Este accidente sucedió porque el  niño decidió soltarse de la mano de quien lo sostenía.

Muchos cristianos,  después de haber crecido espiritualmente, deciden caminar solos sin la ayuda de Dios, soltándose de su mano y creyendo saberlo todo;  llegan a ser autosuficiente en su propia opinión sin tomar en cuenta que eso es una mentira que el enemigo quiere que crean.

El orgullo y la soberbia son malos consejeros que te hacen creer que no necesitas de la gracia del Padre. Esto sucede cuando uno se aleja de Dios en su corazón. Muchas veces cometemos el error de caminar sin la ayuda del Señor  y creemos que estamos en lo correcto, sin darnos cuenta que así vamos poco a poco hacia un callejón sin salida.

Es necesario reconocer que nuestra seguridad se encuentra en Dios, el buscarlo con un corazón arrepentido nos acercará una vez más  a Él y volveremos a  caminar junto a nuestro Padre.

El Señor quiere cuidar de ti en todo momento como a un niño que necesita ser protegido en todo tiempo.  Hoy es el mejor día para estar a solas con Jesús y decirle: “No quiero caminar solo, deseo que vayas conmigo, no me sueltes de tu mano”.

Si  Dios va contigo,  ninguna cosa prosperará contra ti, tu vida se llenará de su luz  y podrás caminar sin temor en medio de la oscuridad.  Él estará contigo y no te desamparará, tu refugio seguro está en la mano del Padre. ¡No camines solo!

“Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas”. Proverbios 3:6 (RVR1960)

Por Miguel Ángel

 

 
El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Alístate y marcha!

“..¡Adelante! Éste es el día en que el SEÑOR entregará a Sísara en tus manos. ¿Acaso no marcha el SEÑOR al frente de tu ejército?…” Jueces 4:14 (RVR1960)

Muchas veces, en nuestro diario vivir nos sentimos frenados, ya que las situaciones difíciles que debemos enfrentar nos infunden temor al punto de congelarnos y quitarnos la paz. Si algo de esto sucede en tu vida, te animo a confiar que Dios te dará la victoria porque Él va delante de ti.

Por Danitza Luna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡La soledad agrava las enfermedades!

A menudo las enfermedades tienen mucha relación con el estado de ánimo del paciente; por ejemplo, es un hecho conocido que el 60% de las enfermedades humanas son causadas por el estrés. Recientes investigaciones han demostrado que la soledad también es un factor importante.

Un estudio dirigido por el psicólogo Chris Fagunders y Angie LeRoy, reveló que la calidad de relaciones interpersonales afecta a la de salud de una persona. “La soledad pone a las personas en riesgo de mortalidad prematura y a todo tipo de otras enfermedades físicas”, afirma LeRoy. Los investigadores señalan que no importa la cantidad de amistades o familiares se tenga, sino la fortaleza del vínculo. Asimismo descubrieron que “diferentes factores psicosociales como sentirse rechazado o sentirse marginado o no tener fuertes lazos sociales con otras personas hacen que la gente se sienta peor física, mental y emocionalmente.”

El efecto de la soledad fue particularmente estudiado en las personas con resfriados. Aquellas que se sentían solas tenían síntomas más graves que aquellos que tenían una buena relación con otras personas. Después de esta investigación, los estudiosos recomiendan a los médicos y pacientes tener en cuenta los factores psicológicos al momento de hacer una evaluación de salud. Además, aconsejan que las personas se dediquen a construir relaciones personales sanas y fuertes para enfrentar mejor, no solo las enfermedades, sino también las diversas situaciones de su vida.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Refugio seguro!

“Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia; con cánticos de liberación me rodearás”. Salmos 32:7 (RVR1960).

Cuando atravesamos situaciones difíciles o dolorosas, solemos creer que estamos solos y sentimos un peso tan grande sobre nosotros que casi nos ahoga. Sin embargo, no es verdad que estemos solos, sino que es en esos momentos cuando más cerca está Jesús. Él está dispuesto a llevar tus cargas, por lo cual ya no tienes que soportar tanta presión sobre tu vida. Deja sobre el Señor tu carga y Él te sostendrá, no dejara para siempre al caído al justo. (Sal 55:22)

Por Cesia Serna.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Soledad

El salto tecnológico que la humanidad ha dado es impresionante, el internet se ha convertido en una herramienta poderosa para superar los límites de espacio y tiempo; todo parece indicar que por las facilidades que tenemos todos estamos en contacto con alguien.

Pero ante este gran avance, hoy son muchas las personas que dicen sentirse solas ¿Qué está sucediendo? Lo que parecía un gran adelanto para el hombre se ha convertido en un motivo de preocupación.

¿Te sientes solo?

El sentimiento de soledad no discrimina a niños, adolescentes, jóvenes o personas adultas, esa sensación de vacío en el corazón puede llevarte a encerrarte voluntariamente en una prisión. Quizás tu madre, tu padre, amigos, hijo, novio y compañero te haya abandonado voluntaria o involuntariamente y hoy estás desesperado pensando que tu vida no tiene sentido y no encuentras una razón para vivir.

Recuerda estás palabras ¡NO, ESTARÁS SOLO JAMÁS! “Aunque mi padre y mi madre me abandonen, tú, Señor, te harás cargo de mí” Salmos 27:10 (DHH), elimina esa sensación de vacío reconociendo que Dios estará contigo siempre.

Jesús en el momento en que se encontró solo, sin la compañía de sus discípulos porque habían sido dispersados, nos enseña una verdad “(…) Sin embargo, no estoy solo, porque el Padre está conmigo” Juan 16:32 (NTV).

Si estás luchando contra esa sensación de soledad y tus heridas te duelen demasiado por lo sucedido, decide hoy ya no vivir así, no te acostumbres a ese estado y comienza a llenar ese vacío con el amor de Dios.

¡Él está contigo! Aunque todos te hayan dado la espalda, Dios no te ha dejado y no lo hará y quiere que comprendas esa verdad.

Dios te dice hoy: “Mi presencia irá contigo” Éxodo 33:14 (NTV)

Por Judith Quisbert

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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