Crisis de Coronavirus

Por tratarse de un tema de salud pública y de alto interés informativo, como servicio a los usuarios, CVCLAVOZ ha decidido habilitar este espacio con toda la información más relevante en cuanto a la pandemia del coronavirus.

Please log in or register to like posts.
Blog
Tiempo de lectura: 2 minutos

En las Escrituras podemos encontrar la historia de un hombre que había planificado su futuro, lleno de riqueza y abundancia, parecía que lo tenía todo, pero olvidó la prioridad en su vida.

También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?

Lucas 12:16-20 (RVR 1960)

Mis planes sin contar con Dios

El hombre en la parábola de Jesús tuvo tanto éxito financiero que tenía dificultades para administrar sus recursos y por eso dijo «no tengo dónde guardar mis frutos».

Aun teniéndolo todo no vivía feliz, su angustia y preocupación se reflejaban en las palabras: ¿qué haré? Claramente no se sentía satisfecho y planeaba ampliar sus ingresos.

Entonces, había planificado su futuro con confianza, ampliaría sus graneros para administrar mejor su riqueza, sintiéndose seguro que después disfrutaría su vida al máximo. El hombre tenía planes, pero sin Dios, era necio porque parecía tenerlo todo en este mundo; sin embargo, olvidó prepararse para la eternidad.

No debo pensar solo en mí

El hombre rico pensaba que sus planes eran perfectos y todo era de él, en sus palabras dice «mis graneros, mis frutos, mis bienes y mi alma», pero al final se comprobó que nada era de suyo, incluso su propia alma estaba sujeta a Dios y por tanto su vida.

En esta oportunidad quiero animarte a vivir con sabiduría, si bien has planificado tu futuro con metas y proyectos, siempre toma en cuenta a Dios y prepárate para la eternidad. No olvides que no te llevarás nada de este mundo cuando mueras, solamente tu alma disfrutará del lugar que escogiste en su tiempo.


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Reactions

3
3
3
0
0
0
Already reacted for this post.

Deja una respuesta