Crisis de Coronavirus

Por tratarse de un tema de salud pública y de alto interés informativo, como servicio a los usuarios, CVCLAVOZ ha decidido habilitar este espacio con toda la información más relevante en cuanto a la pandemia del coronavirus.

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Hay muchas cosas en las que confiamos sin pensarlo mucho, a veces sin darnos cuenta, pero debemos tener una confianza profunda en Dios. Las cosas en las que confiamos sin darnos cuenta son, por ejemplo, en la gravedad, en el aire que respiramos y es una bendición confiar de esa manera.

Lamentablemente nos percatamos de las cosas y personas en quienes confiamos, cuando nos decepcionan. Ahí vemos cuánto confiamos, nos sentimos heridos, pero podemos elegir cada situación de decepción como una oportunidad para ir a Dios, conversar con Él, contarle de nuestro dolor y pedirle guía. Es la manera de que tengamos una confianza profunda en Dios.

La confianza profunda de Su gran amor

Es la mejor manera de vivir, conectados siempre, ante toda circunstancia, buena o mala, a nuestro Dios. Conscientes de Su gran amor, de Su perdón y de que nos entiende, porque por eso vino a la tierra como humano, para vivir y sufrir como nosotros. Es maravilloso saber que podemos tener una confianza profunda en Jesús.

Cuando confiamos en Dios, las raíces de nuestra fe se afianzan y se nutren como el árbol que está junto a las aguas, que lo alimentan. Así debemos estar en constante conexión con Dios. Nutrirnos de Su Palabra, la Biblia y acudiendo a Él, afianzando nuestra relación, que es lo que más quiere de nosotros, nuestra confianza profunda.

Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.

Jeremías 17:7-8 (RVR 1960)

Aprendamos a tener confianza en el Señor

Debemos aprender a confiar como ese árbol, aún en los desiertos que nos lleguen. Ese árbol que acude a las aguas de Dios para subsistir. Es así como crecerán nuestras raíces en lo que no podemos ver, nuestra fe; pero sabiendo, con profunda confianza, que Dios siempre es y será nuestra Salvación, nuestra guía certera y nuestro gran protector.


El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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