Gratitud Archives | CVCLAVOZ

All posts in “Gratitud”

Sembrar

Nicholas Winton fue un británico que salvó a 669 niños judíos de la muerte al inicio de la Segunda Guerra Mundial en 1939.

Siendo un joven recién egresado fue a trabajar a la República Checa, allí pudo ver más de cerca la agresividad con la que se capturaban a las familias judías para ser llevadas a los campos de concentración. Marcado por todo lo que estaba ocurriendo, tomó la decisión de establecer una oficina secreta en un hotel en Praga para contactar desde allí a varias embajadas y reubicar a todos los niños que pudiese.

Su hazaña, merecedora de condecoraciones y actos de homenaje, quedó en el olvido durante muchos años ya que prefirió mantener en secreto lo sucedido incluso después de que terminó la guerra. No fue hasta 1988 cuando Greta, su mujer, encontró un viejo maletín de cuero escondido en el desván de casa y rebuscando entre los papeles que contenía, se topó con las fotos de los 669 niños, una lista con el nombre de todos ellos y algunas cartas de sus padres. Tal descubrimiento provocó que Winton no tuviera más remedio que explicarle a su esposa lo que había ocurrido décadas atrás.

No pasó mucho tiempo hasta que un periodista se enteró de la tremenda historia y decidió darla a conocer. Tras varios reconocimientos, Winton se convirtió en el británico con más invitaciones a programas de tv para dar entrevistas, pero una noche recibió un regalo muy especial.

La cadena BBC en ese entonces tenía un programa estelar llamado ‘That’s Life’ al que fue invitado. Todo parecía normal pero lo que Winton no sabía era que el público estaba formado por los niños que él había ayudado varios años atrás. En un momento todos se pusieron en pie para aplaudir a su héroe. Hubo muchas lágrimas, sentimientos encontrados y palabras de gratitud.

Esta historia verídica nos muestra que muchas veces nos podemos encontrar en la misma situación que Winton, rodeado de los frutos de las buenas obras que hicimos en el pasado sin darnos cuenta.

Gálatas 6:7 dice: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.” Reina-Valera 1960

Esta es una ley que se aplica no sólo al ámbito material sino también a varios aspectos de la vida cotidiana. El afecto, el tiempo, el respeto, la confianza, la amistad, el compañerismo, la unión, etc., son algunas de las muchas bendiciones que llegan como consecuencia de una siembra inicial.

Dios nunca dejará de cumplir con su palabra y siempre pagará a cada uno por el bien que haya hecho. Pídele que te permita ver esas bendiciones y si por el momento estás enfrentando una prueba, aprovecha esa oportunidad para sembrar gratitud, obediencia, fidelidad y santidad.

Proverbios 11:18 dice: “El malvado recibe una paga engañosa; el que actúa con justicia, recompensa efectiva.” Versión Dios Habla Hoy

¡El Señor es fiel!

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Tengamos gratitud!

“Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia;” Hebreos 12:28 (RVR1960)

Debemos ser agradecidos por todo lo que Dios ha hecho, lo que está haciendo y todo lo que hará. La persona desagradecida no sirve al Señor de corazón, en cambio a un creyente que siente gratitud, no le importa en qué tarea o lugar le toca servir porque ve el servicio como un privilegio y como una manera de expresar su amor y gratitud a Dios.

Por Miguel Ángel Veizaga

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Reverencia

En la actualidad adquirir una Biblia es sencillo, sólo se tiene que ir a una librería a comprarla; sin embargo, en la antigüedad la copia de las Escrituras se hacía a mano, por tanto, implicaba gran sacrificio y amor por la Palabra de Dios.

La historia manifiesta lo impresionante que era la reverencia al Señor por parte del pueblo Judío, por ejemplo: al momento de escribir el nombre de Dios no se podía introducir la pluma en la tinta otra vez, debía utilizarse otra nueva, tampoco se podía prestar atención a alguien en ese momento, aunque se tratase de un rey.

“En el temor del Señor hay confianza segura, y a los hijos dará refugio.” Proverbios 14:26

En el Judaísmo existía un temor genuino, precisamente por la confianza que tenían a Dios y el refugio que encontraban en Él.

¿Tienes reverencia a Dios? Otro dato que la historia nos muestra, acerca del temor al Señor en su pueblo, era el estar desprovisto de toda imagen, tal y como lo establecen las escrituras: “No te harás imagen delante de Mí.” (Éxodo 20:4) Por este motivo no pronunciaban su Nombre, aunque las letras estuvieran escritas o conocieran  las vocales.

Se trata de entender que Dios está más allá de lo que podemos tocar con las manos, e incluso de nuestros conceptos. La  concepción de: “no hagas una imagen” también quiere decir: “no te lo imagines y no pronuncies su nombre”, porque en el momento que vas pronunciar su nombre otra vez lo reduces a la dimensión humana.

“Por lo cual, puesto que recibimos un reino que es inconmovible, demostremos gratitud, mediante la cual ofrezcamos a Dios un servicio aceptable con temor y reverencia.” Hebreos 12:28 (LBLA)

En este tiempo la reverencia a Dios se ha perdido en gran manera; por lo cual te animo a ser diferente y mostrar que estás agradecido a Jesús por el reino inconmovible que hemos recibido por parte suya, dando un servicio aceptable a Dios con temor y reverencia a su nombre.

Te animo a estudiar su palabra, tener reverencia y temor para actuar conforme a lo que Él ha ordenado. ¡Ten confianza segura en Él y permite que sea tu refugio!

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

21 cosas que puedes hacer por tu mamá

“El amor de una madre forma culturas e individuos.” – Dr. Brenda Hunter, The Power of Mother Love.

La labor que hace una madre es inigualable. Dedicar un día al año para homenajearlas no es suficiente, por eso muchos dicen que el día de la madre se celebra todos los días. No obstante, la celebración no debería referirse a fiestas o regalos, sino a demostrar gratitud, amor, respeto y admiración por ellas en todo momento. Un gesto de agradecimiento vale más que cualquier presente costoso que pudiéramos darles.

A continuación tienes una lista de 21 detalles que puedes hacer por tu mamá en cualquier día del año:

  1. Obedecerla al momento. No esperar que pase el tiempo.
  2. Escuchar y poner en práctica sus consejos.
  3. Ayudarla con las tareas del hogar.
  4. Interesarte por sus pasatiempos.
  5. Acompañarla a pasear.
  6. Regalarle flores o rosas.
  7. Hacerla reír.
  8. Enviarle un mensaje o llamarla.
  9. Regalarle un día libre de la casa.
  10. Ver juntos las fotografías y vídeos familiares.
  11. Invitarla a cenar.
  12. Imprimir y regalarle las fotografías digitales recientes de tu familia.
  13. Regalarle una tarjeta hecha por ti.
  14. Llevarla a tomar una clase de alguna actividad que a ella le guste.
  15. Hacerle un vídeo donde aparezcan familiares que vivan lejos de ella.
  16. Ayudarla a cocinar o hacerlo en su reemplazo.
  17. Dedicarle una canción en la radio.
  18. Darle un regalo sorpresa.
  19. Enseñarle a utilizar algún aparato electrónico.
  20. Regalarle algo que ella necesite.
  21. Acompañarla al médico cuando lo requiera.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Nuevos inicios

Con cada fin de año llegan las evaluaciones de nuestras vidas, del año que transcurrió, de las metas alcanzadas y aquellas que quedaron postergadas.

Algunos podrían afirmar que el  2016 fue el mejor año de sus vidas, han alcanzado todas sus metas o tal vez la mayoría de ellas. Para otros en cambio, puede haber sido el año más complicado y lo único que desean es que termine a la brevedad posible.

Sin importar cómo fue este año puedes estar seguro de que a unos días de distancia se encuentra uno nuevo que trae consigo nuevas oportunidades, metas y sueños que tal vez durante mucho tiempo se postergaron pero que ahora se realizarán.

No importa si fueron días  buenos o malos, lo importante es que no te aferres al pasado, las victorias y las derrotas quedarán en nuestras memorias y dejarán en nosotros enseñanzas que han hecho de nosotros mejores personas. Con cada prueba el Señor nos va perfeccionando. Recuerda que no puedes quedarte abrazando tus éxitos y tus fracasos, tienes que tener las manos libre para poder recibir las bendiciones que Dios tiene para ti.

“Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios”. Lucas 9:62

Antes de hacer cualquier lista de metas y propósitos para el 2017 te invito a recordar todas las bendiciones que Dios te dio este año. Tal vez no tuviste un trabajo estable pero Dios siempre proveyó para tus necesidades, posiblemente hayas luchado con una enfermedad pero el Señor siempre estuvo ahí para sostenerte y te mostró su mano poderosa, quizás te han calumniado o acusado injustamente, pero Él ha estado ahí para defenderte, tal vez tu familia ha enfrentado duras crisis pero el Espíritu Santo siempre te ha consolado y fortalecido, o posiblemente, nada de lo que planeabas resultaba y te sentías confundido pero Dios te ha mostrado qué camino seguir y te ha sostenido.

No importa lo que hayas atravesado, Dios siempre es fiel y te ha sostenido porque tiene planes de bien para tu vida.

Agradécele con todo tu corazón porque por más duro que haya sido este año Él nunca te ha dejado, nunca te ha desamparado y jamás lo hará. Puedes tener la certeza de que Dios siempre estará contigo.

Ahora, elabora tu lista de nuevos propósitos y encomienda tu vida al Señor, deja que Él sea quien dirija tus pasos, ¿quién más sabe lo que es mejor para nosotros?

“Encomienda a Jehová tu camino, confía en él; y él hará”. Salmos 37:5

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

El regalo

Cierta niña, viéndose colmada de regalos en la mañana de Navidad, exclamó:

– ¡Mamá: cuántos presentes el Señor Jesús hizo que me regalaran!. A mí me gustaría… si pudiera, regalarle también uno a Él.

– Pero no es difícil si de verdad lo deseas – le contestó su madre – Escoge el que quieras regalarle y se lo llevaremos, pues yo sé dónde Él puede ser hallado.

-¿De veras?! – exclamó la niña- Pues voy a regalarle la muñequita, porque es el más hermoso, y yo, además, todavía tengo nueva la que me regalaron en mi cumpleaños.

Madre e hija salieron de la casa, y fueron a una pobre morada, donde una niña enferma de tuberculosis, recibía el maravilloso regalo.

La hija de la señora, volviendo hacia su hogar decía:

– Pero mamá… yo quería regalársela a Jesús

– Espera a que lleguemos a nuestro hogar y verás cómo así lo has hecho – le contestó la buena madre.

Cuando se hallaban ya en casa, abriendo su Biblia, le leyó:

“Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis”. Mateo 25:40

Es innegable que  la Navidad ha sido desvirtuada por muchas personas y que ahora se ha convertido sobre todo en una época comercial en la que el énfasis, a veces, queda en los regalos y compras, olvidando el verdadero significado de esta celebración. Sin embargo, tampoco se puede negar que muchas familias aprovechan para pasar tiempo juntas y compartir momentos inolvidables. Pero, ¿has pensado en aquellos que tienen menos que tú o que no tienen una familia con la cual compartir?

Nuestra gratitud por el nacimiento de Jesús, debe manifestarse en nuestras acciones, ayudando a los necesitados, llevando esperanza y consuelo a quienes lo necesitan y no sólo en navidad, sino constantemente. Nuestras vidas deben ser reflejo del agradecimiento que sentimos por el amor que recibimos de Dios.

“La religión pura y verdadera a los ojos de Dios Padre consiste en ocuparse de los huérfanos y de las viudas en sus aflicciones, y no dejar que el mundo te corrompa”. Santiago 1:27 (NTV)

¿Conoces a alguien en necesidad? No dejes que pase más tiempo y muéstrales el amor de Dios, es el mejor regalo que puedes dar esta navidad.

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

La capacidad de disfrutar

“Hay un mal que he visto debajo del cielo, y muy común entre los hombres: El del hombre a quien Dios da riquezas y bienes y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; pero Dios no le da facultad de disfrutar de ello, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad, y mal doloroso.” Eclesiastés 6:1-2.

En estos días leí una historia que me llamó mucho la atención. Relataba la vida de un hombre de Vermont, llamado Ronald Read, a quien solían ver caminando por las calles de la ciudad, siempre con un abrigo viejo, roto y desteñido. Este hombre trabajó muchos años limpiando en una gasolinera y luego realizó la misma tarea para una conocida e importante tienda de la ciudad. Los que conocían a este hombre decían que era capaz de dejar su precario auto a bastante distancia de los lugares a los que iba, solo para no tener que pagar el estacionamiento.

Desconcertaba a sus conocidos el hecho de ver a Ronald cada día leyendo un ejemplar del “Wall Street Journal”, ya que era notoria y evidente su pobreza, pero pensaron que se trataba de alguna manía relacionada con su edad.
Ronald falleció en Junio del 2014 a la edad de 92 años dejando una fortuna de 6 millones de dólares. Este dinero por indicación suya fue donado a la biblioteca y al hospital de su ciudad. Ni siquiera su propio hijo conocía acerca de la riqueza de Ronald, la cual había sido forjada por su increíble habilidad para operar en la compra y venta de acciones bursátiles.
Era millonario pero vivía como un pobre necesitado y aunque algunos llamarán a esta actitud como humildad, la realidad es que este hombre fue incapaz de disfrutar lo que fue el fruto de tanto esfuerzo y su extraordinaria habilidad para operar en la bolsa.

La Biblia nos enseña que no es bueno amontonar como lo hace el avaro que ama el dinero, no por lo que puede obtener con él, sino por el solo hecho de poseerlo. ya que hace un dios de sus riquezas. En el caso opuesto encontramos a las personas que buscan llenar vacíos comprando todo lo que desean, sin embargo al poco tiempo continúan con el sentimiento de insatisfacción que no pudieron llenar con el consumismo.

Pero también es cierto que fuera de estos casos extremos a veces no sabemos o no nos permitimos disfrutar lo que Dios nos quiere dar. Por eso, no depende tanto de cuanto tenemos sino del contentamiento que podemos lograr con nuestra vida y lo agradecido que estamos en cuanto a lo que Dios nos quiere dar.

Aunque la historia está enfocada en lo económico, su aplicación puede ser mucho mas amplia.

Existen personas que no pueden disfrutar del descanso, sienten culpa de tomar vacaciones o pasar un tiempo haciendo algo que realmente les gusta, o de comprarse algo que no es estrictamente necesario pero que le gustaría tener.

¡Que decir de aquellos que no pueden parar con sus ocupaciones para disfrutar un precioso y necesario tiempo de familia!. La realidad es que mucho podemos intentar por satisfacer nuestros deseos pero es Dios quien nos da la capacidad de disfrutar.
Pienso que nadie quiere ser el hombre del texto bíblico citado, ni tampoco el excéntrico Ronald de la historia, ambos tenían riquezas que no pudieron disfrutar y otros se terminaron beneficiando de ellas. Tenemos la enseñanza del apóstol Pablo que sabía contentarse en toda situación: “No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. (Filipenses 4:11)”.

Por lo tanto, creo que hoy es una gran oportunidad para ser agradecido con Dios por todas las bendiciones recibidas de su mano y también para pedir con toda humildad: Señor dame la capacidad para disfrutarlas.

Por Daniel Zangaro.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

8 versículos bíblicos sobre la gratitud

En la Biblia existen muchos ejemplos de cómo y por qué debemos ser agradecidos. A veces somos rápidos en recibir, pero lentos para dar las gracias. No debemos subestimar las cosas que recibimos y darlas por hecho. En cambio, debemos mostrar gratitud por aquello que tenemos. Estos versículos de la Biblia se refieren al tema:

  1. “Den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús.” – 1 Tesalonicenses 5:18
  2. Den gracias al Señor, porque él es bueno; su gran amor perdura para siempre.” – Salmos 107:1
  3. “Dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.” – Efesios 5:20
  4. Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos. Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza: instrúyanse y aconséjense unos a otros con toda sabiduría; canten salmos, himnos y canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón. Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él.” – Colosenses 3:15-17
  5. “No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias.” – Filipenses 4:6
  6. “¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor! Den gracias al Señor, porque él es bueno; su gran amor perdura para siempre.” – Salmos 106:1
  7. Den gracias al Señor, invoquen su nombre; den a conocer sus obras entre las naciones.” – Salmos 105:1
  8. “Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él.” – Colosenses 3:17

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

El melón amargo

Un relato cuenta que el filósofo oriental Lookman fue, en su juventud, esclavo de un dueño muy bondadoso, que lo trató como verdadero hijo.

Comentando este caballero la obediencia de su esclavo hizo una apuesta con algunos amigos para ponerlo a prueba, ordenándole comer un melón amargo; lo que el esclavo hizo sin mostrar la más pequeña contrariedad.

 -¿Cómo es posible que hayas podido comer, tan resignado y sonriente, semejante fruto que causa náuseas a todo el mundo?  – le dijo después su amo.

 -Señor, he recibido tantos favores de vuestra Alteza durante mi vida que no es ninguna maravilla comer una vez un melón amargo de vuestra mano.

Esta cordial respuesta tocó de tal modo el corazón de su amo que le dio inmediatamente la libertad.

Todos hemos comido melones amargos, pasamos por tiempos de pruebas, por momentos duros y desagradables en nuestras vidas y es ahí cuando centramos tanto nuestra atención en ese problema que solemos olvidar las bendiciones que diariamente recibimos de Dios.

Las pruebas son necesarias, no agradables pero sí imprescindibles para poder formar nuestro carácter, revelan realmente quiénes somos y qué hay en nuestros corazones porque nuestra memoria es tan frágil ante ciertas circunstancias que olvidamos fácilmente que los bienes que recibimos de Dios son mucho más abundantes que los tiempos de tribulación. Tener presentes las bendiciones de Dios en todo tiempo te permitirá tener una perspectiva diferente en las pruebas porque podrás atravesarlas con gozo y paz.

“Estén siempre llenos de alegría en el Señor. Lo repito, ¡alégrense!… No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús” Filipenses 4:4, 6, 7 (NTV)

La preocupación, el estrés y la ansiedad hacen que olvidemos que aún en medio de esas pruebas Dios está con nosotros, que no nos abandona nunca y que no hay nada, ni  la muerte, que pueda  separarnos de su amor.

Que la gratitud siempre reine en nuestros corazones y nos permita pasar por medio de los problemas con gozo y paz, sabiendo que aún en los momentos más difíciles, cuando nada parece tener sentido, Dios tiene el control y no nos abandonará.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Si te preguntaste ¿Por qué darle gracias?

La mayoría de las  personas se acerca al trono de Dios cuando tiene un pedido especial para hacerle, pero son pocos los  momentos de nuestra vida que disponemos de un tiempo importante para darle gracias.

Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre.

Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias. Salmos 103:1-4

David era un hombre agradecido, él se decía así mismo: “Bendice, alma mía, a Jehová” Bendecir a Dios hace referencia a “Alabar, exaltar para expresar gran satisfacción y felicidad por su presencia”.

Posiblemente habían momentos en los que olvidaba darle gracias a Dios, pero él se ordenaba así mismo y decía “alma no te olvides lo que Él te ha dado, Él es quien perdona todas tus maldades, el que sana todos tus heridas y calma tus dolores, el que te rescata del hoyo donde te has metido y todavía el que te luce de favores y sus misericordias” ¡Cómo no dar gracias!

El rey se alegra en tu poder, oh Jehová; Y en tu salvación !cómo se goza! Salmos 21:1

David no estaba agradeciendo por su fama, riqueza y poder, aunque seguramente también lo hizo, pero su principal motivo de gratitud,  por el cual llenó el libro de salmos, fue por su salvación y la obra que Dios hizo en su vida.

No está mal agradecer a Dios por un buen trabajo, una casa, salud, por nuestra familia; lo malo es que ese sea el motivo por el cual buscamos a Dios; entonces, cuando estas cosas nos llegan a faltar nuestro corazón se amarga y dejamos de adorar y darle gracias. No ser agradecido implica que tenemos en poco el sacrificio de Cristo, que nos importa muy poco el precio que Jesús pagó para salvarnos y que en realidad demostramos cuán poco le amamos.

¿Cuándo ha sido la última vez que te has acercado a Él solamente a darle gracias? Es una buena oportunidad para agradecerle por lo satisfecho y feliz que te sientes al haberlo conocido, alabarlo y adorarlo porque un día bajó de su trono, se quitó su corona para ir a una cruz, siendo humillado y degradado para pagar el precio de nuestra libertad. Por lo que hizo y sigue haciendo por ti hasta el día de hoy.

¡Hoy es el mejor día para dar gracias a Dios!

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Aferrado al pasado?

Éxodo 16 relata que cuando los israelitas llegaron al desierto de Sin, se quejaron porque creían que Moisés y Aarón los habían llevado ahí para matarlos de hambre, decían que hubiera sido mejor que Dios les quitara la vida en Egipto porque allá podían comer hasta quedar satisfechos.

Dios les dio codornices para que comieran por la tarde y los sació con pan “maná” por la mañana porque oyó todas sus quejas contra Él. Le dijo a Moisés que instruyera al pueblo que diariamente recogieran todo el alimento necesario para ese día porque quería probar su obediencia. Sólo el sexto día  podían recolectar una doble porción de lo habitual porque el séptimo sería un día sagrado de descanso, reservado para Él.

Aunque la instrucción había sido que recogieran solamente lo necesario, algunos tomaron mucho; otros, sólo un poco pero cuando medían sus raciones, cada familia tenía justo lo que necesitaba.

Moisés, una vez más les dijo: “No guarden nada para el día siguiente”. Sin embargo, algunos no hicieron caso y guardaron un poco; a la mañana siguiente esa porción estaba llena de gusanos y olía mal. Después de este incidente, cada familia recogía el alimento cada mañana, sólo conforme a su necesidad.

Estos versículos nos dejan dos enseñanzas muy importantes:

– Tenemos que dejar de quejarnos por nuestra actual situación porque añorar viejos tiempos no es sabio, solo nos lastima y causa dolor; nos hace olvidar del lugar que Dios nos sacó y de los peligros que nos libró además, nos impide valorar y agradecerle por lo que hoy somos y tenemos.

– Debemos obedecer al Señor en todo momento, aun cuando no entendamos lo que nos está pidiendo hacer porque Él nunca se equivoca ni nos desampara. Obedecerlo no solo nos permite a nosotros disfrutar de sus ricas y abundantes bendiciones sino también compartirlas con todos los que nos rodean.

Miren los pájaros. No plantan ni cosechan ni guardan comida en graneros, porque el Padre celestial los alimenta. ¿Y no son ustedes para él mucho más valiosos que ellos?… Si Dios cuida de manera tan maravillosa a las flores silvestres que hoy están y mañana se echan al fuego, tengan por seguro que cuidará de ustedes. ¿Por qué tienen tan poca fe? Mateo 6:26,30 (NTV)

Si no has sido agradecido con Dios, hoy tienes la oportunidad de arrepentirte y pedirle perdón por haber tenido esa actitud, por no haber valorado todo lo que Él te da cada día, porque no solo suple tus necesidades materiales sino que también te fortalece y exhorta poniendo a tu alrededor personas que te animan a seguir adelante porque son portadoras de su amor.

Quizás hoy no tengas todo lo que deseas pero tienes todo lo que necesitas, agradece a Dios por ello.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Ama a tus padres

Honra a tu padre ya tu madre. Ese es el primer mandamiento que contiene una promesa: si honras a tu padre ya tu madre, te irá bien y tendrás una larga vida en la tierra. Efesios 6:2-3 (NTV)

Para entender este versículo, empecemos analizando el significado de dos palabras claves:

Honrar, significa respetar, reconocer, admirar y estimar a una persona.

Promesa, es el acuerdo entre dos partes a través del cual una de ellas se compromete a realizar algo ante el cumplimiento de una condición.

Esto quiere decir que si nosotros amamos, respetamos, estimamos y reconocemos a nuestros padres y todo lo que hacen por nosotros, Dios promete que nos irá bien y que tendremos larga vida. Debemos esforzarnos cada día por tener una buena comunicación y relación con ellos.

Todos estamos conscientes que en determinadas etapas de nuestra vida no fue fácil obedecerlos ni acatar sus medidas disciplinarias, porque no entendíamos la razón de por qué lo hacían pero ahora que ya pasó el tiempo nos damos cuenta que lo hicieron porque nos amaban y no querían que saliéramos lastimados por tomar decisiones equivocadas que nos traerían mucho dolor y frustración a futuro.

Nuestros padres también son seres humanos, con defectos y virtudes pero con una doble porción de amor que Dios les dio porque podemos contar con ellos incondicionalmente a pesar de nuestros errores e ingratitud. En vez de juzgarlos, esforcémonos por comprenderlos y ponernos en su lugar. Tomemos en cuenta su opinión y sigamos sus consejos porque ellos tienen más experiencia que nosotros y lo único que desean es nuestra felicidad.

Si tú aún tienes el privilegio de vivir con tus padres y ellos controlan tus horarios de llegada y salida, además de las actividades que realizas, valóralos y respétalos, no cuestiones sus decisiones, más al contrario ora por ellos y pídele a Dios que los salve, les de salud, supla sus necesidades y los bendiga diariamente. Pídele también que te dé más amor hacia ellos, para que puedas recompensar de alguna manera todos los sacrificios que hicieron para que no te faltara lo necesario y haga de ti un hijo(a) agradecido(a) que jamás olvide que recibió lo mejor que ellos pudieron darte en la medida de sus posibilidades.

Ten en cuenta estos consejos:

– Ama a tus padres cómo quisieras que te amen tus propios hijos.

– Perdónalos por sus errores, porque ellos también perdonan los tuyos.

– Dales calidad de tiempo e interésate en sus proyectos y actividades.

– Tu crítica, queja o rebeldía no logrará nada positivo. Si tú cambias de actitud, ellos también lo harán.

– Compárteles tus planes y sueños, y si es posible hazlos parte de ellos.

Y lo más importante… Agradece a Dios porque tienes a tus padres con vida.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Send this to a friend