nuestro corazón y nuestros pensamientos
Nuestro corazón y nuestros pensamientos

Nuestro corazón y nuestros pensamientos

Es interesante analizarnos y reconocer nuestras faltas. Es posible que tengamos la costumbre de criticar o emitir juicios, muchas veces sin tener bases sólidas. Es como una mala costumbre que solemos adquirir. 

Cuidemos nuestro corazón y nuestros pensamientos. Esos juicios que emitimos, esas dudas que somos capaces de comentar y puede que, a veces, hasta por buscar un tema de conversación o sencillamente decir algo. Estemos atentos y no nos permitamos hacer eso.

Debemos tener presente que Dios todo lo ve y todo lo sabe. Él nos conoce mucho más de lo que nosotros mismos nos llegamos a conocer. Por eso es necesario mirarnos al espejo o pedir a Dios que nos revise el corazón, nuestros pensamientos y nos deje ver si estamos fallando.

Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan.Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el camino de la vida eterna.

Salmos 139:23-24 (NTV)

Por lo general, en nuestra mente y corazón juzgamos por cómo somos

Somos rápidos para juzgar y, ¿sabes qué es lo más interesante de esos juicios? Que la mayoría de las veces son un reflejo de lo que somos. ¡Sí! El mentiroso es más propenso a señalar una mentira o dudar de una verdad. El infiel, generalmente es muy celoso. Es eso, juzgamos por nuestra condición.

Por tanto, cuando sientas que alguien te está juzgando, piensa que es posible que sea un problema de esa persona. Aunque el juicio sea indirecto o abiertamente, ten una duda de aquella persona; recuerda que es probable que sea algo con lo que él o ella están luchando y no te lo tomes personal. 

Los pensamientos que nos inquietan tienen que ver con nosotros mismos. No lo olvides. Por eso debemos pedir a Dios a diario que nos examine y nos deje saber cualquier cosa que nosotros no reconozcamos. Que revise nuestro corazón y nuestros pensamientos.  

No juzguen a los demás, y no serán juzgados. Pues serán tratados de la misma forma en que traten a los demás. El criterio que usen para juzgar a otros es el criterio con el que se les juzgará a ustedes.

Mateo 7:1-2 (NTV)

Que Dios guarde nuestro corazón y nuestros pensamientos. Necesitamos pedirle a diario que nos ayude a ser mejores y que nos revise y nos indique si vamos por mal camino. Es posible que a veces no nos demos cuenta. Creemos que estamos haciendo una buena crítica y puede ser que estamos emitiendo un juicio injusto. 

Ten siempre presente que el único que tiene derecho de juzgar es Dios, porque solo Él es perfecto. Y nunca olvides cuánto nos ama y la disposición que tiene de ayudarnos; así que búscalo, no dejes de conversar con Él a diario y pedirle que examine tu corazón y pensamientos. 

Oración del día

Amado Dios, mi Rey celestial. Bendito seas Señor. Vengo ante Ti a pedirte que me examines a diario y, por favor, me indiques cuando voy por mal camino, cuando tengo dudas injustas. Cuando tengo pensamientos malsanos.  

Ayúdame a ser más sabio mi Dios, que pueda yo controlar esos impulsos de juzgar a otros o emitir algún juicio sin bases sólidas. Déjame ver si alguna duda que tengo con alguien es debido a mi condición. En el nombre de Jesús, te lo pido, amén. 

Aplicación

¿Cuándo te ha pasado que sientes que te están juzgando por algo que no has hecho, aunque sea indirectamente? Y, ¿cuándo lo has hecho tú, de dudar de alguien o juzgar a alguien por saber la manera cómo tú procedes?

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana

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. El presente se escribió en su totalidad por un ser humano, sin uso de ChatGPT o alguna otra herramienta de inteligencia artificial.

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