Crisis de Coronavirus

Por tratarse de un tema de salud pública y de alto interés informativo, como servicio a los usuarios, CVCLAVOZ ha decidido habilitar este espacio con toda la información más relevante en cuanto a la pandemia del coronavirus.

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Es probable que alguna vez te hayas hecho las siguientes preguntas: ¿por qué tengo un mal carácter? ¿Por qué me irrito tan rápido con algunas personas y con otras no?

Para responder a estas preguntas es necesario conocer las causas de nuestra irritación; y como consecuencia, la manifestación de un mal carácter. Para ello acudamos a Dios para saber lo que nos dice en su Palabra.

1.        Tengo un mal carácter por ser orgulloso

El altivo de ánimo suscita contiendas; Mas el que confía en Jehová prosperará. 

Proverbios 28:25 (RVR 1960).

Las personas soberbias comienzan las contiendas. Se creen superiores a los demás, se jactan de su poder, conocimiento o riquezay utilizan esto para tratar al otro con despotismo. Procuran humillar a los que están a su alrededor. Sin duda, el altivo tiene un mal carácter.

¿Qué puedo hacer al respecto?

Es necesario reconocer que se está cometiendo el pecado de orgullo. Al guardar ese mal en el corazón, sólo saldrá a luz un mal carácter. Aprendamos de Jesús que nos enseñó a ser mansos y humildes

2.        Tengo un mal carácter por ser resentido

Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados.

Hebreos 13:5 (RVR 1960)

Una persona amargada va a expulsar por su boca lo que abunda en su corazón. Si hay rencor, lo manifestará con ira, gritos, chismes y acciones violentas. No puede salir algo bueno si la semilla es el pecado.

El guardar rencor hacia personas que en alguna oportunidad produjeron un daño profundo es pecado. Por esta razón se irritan con facilidad y manifiestan un mal carácter.

¿Cuál es la solución?

El único remedio para la amargura es perdonar. Esto no significa que la persona quien nos hirió venga y nos pida perdón, o que nosotros tengamos que permitir que esta persona nos siga hiriendo. Tampoco significa olvidar. Es una decisión personal que se toma con el deseo de recuperar amor, gozo y paz.

Si te has preguntado: ¿por qué tengo un mal carácter? Analiza si estás cometiendo estos pecados y confiésalos a Dios para ser libre y amar de verdad, porque el verdadero amor no se irrita. 


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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