Please log in or register to like posts.
Blog
Tiempo de lectura: 3 minutos
Para muchos, fumar no tiene nada que ver con la relación personal con Dios; sin embargo, otros afirman que sí está relacionado y que es pecado.

Para tener una respuesta sobre este tema, tenemos que revisar qué dice la Biblia acerca de fumar; ya que debemos examinar algunos pasajes para tener una perspectiva amplia sobre el tema. No se trata de decir si es bueno o malo, sino de ver qué otros aspectos involucra y qué áreas afecta.

¿Qué dice la Biblia acerca de fumar?

Si buscamos una prohibición directa en la Biblia, no encontraremos un versículo que diga: «No fumaréis», tampoco hay un texto que diga: «Drogarse es pecado»; sin embargo, tampoco encontramos un pasaje que diga: «No beberéis veneno», y sin embargo, nuestro sentido común nos dice que no debemos hacerlo.

Fumar, además de ser una práctica que empeora la salud, tiene que ver con el uso del cuerpo, el cual, según la Biblia, no es nuestro. Por ejemplo, en 1 Corintios 6:19-20 leemos que Jesús pagó un precio por nosotros y por esa razón nuestro cuerpo no es nuestro, y en 1 Corintios 3:16 -17 dice que nuestro cuerpo es templo de Dios.

Si tenemos la convicción de que nuestros cuerpos son de Dios, entonces haremos todo lo posible para cuidarlos y presentarlos como una ofrenda digna. A veces condenamos prácticas como fumar o beber alcohol, pero olvidamos que la gula y otras costumbres son dañinas para nuestro cuerpo; así que nuestra preocupación por nuestros cuerpos debe ser integral.

¿Fumar es pecado?

Si bien la Biblia no especifica si fumar es pecado, hay que tener en cuenta que sí puede llevar a ese punto debido a la adicción. Cuando somos adictos, convertimos nuestra fuente de adicción en un dios que ocupa el primer lugar en nuestras vidas. Y esa es una forma de idolatría, la cual es pecado (Éxodo 20:3-5; Deuteronomio 5:7-10).

Una vez que permitimos que el pecado entre en nuestras vidas, nuestros cuerpos se convierten en esclavos del mismo; y la Biblia advierte que esto no debe ocurrir puesto que Jesús nos da libertad:

No permitan que el pecado controle la manera en que viven, no caigan ante los deseos pecaminosos. No dejen que ninguna parte de su cuerpo se convierta en un instrumento del mal para servir al pecado. En cambio, entréguense completamente a Dios, porque antes estaban muertos pero ahora tienen una vida nueva. Así que usen todo su cuerpo como un instrumento para hacer lo que es correcto para la gloria de Dios. El pecado ya no es más su amo, porque ustedes ya no viven bajo las exigencias de la ley. En cambio, viven en la libertad de la gracia de Dios.

Romanos 6:12-14 (NTV)

El problema con fumar

Puede que fumar parezca no tener relación con la vida espiritual; pero sí la tiene porque nos lleva a hacer cosas que no glorifican a Dios, y la Biblia dice que todo lo que hacemos debe ser para este propósito (1 Corintios 10:31).

Además, fumar, por la razón que sea, obedece a un deseo; y cuando cedemos a ese impulso nos convertimos en esclavos:

¿No se dan cuenta de que uno se convierte en esclavo de todo lo que decide obedecer? Uno puede ser esclavo del pecado, lo cual lleva a la muerte, o puede decidir obedecer a Dios, lo cual lleva a una vida recta.

Romanos 6:16 (NTV)

El acto de fumar atenta contra el prójimo

El amor no causa daño a nadie. Cuando amamos a los demás, estamos cumpliendo toda la ley.

Romanos 13:10 (TLA)

Jesús dijo que debemos amar a otros, incluso a nuestros enemigos. Teniendo en cuenta este punto, ¿lanzar un gas venenoso sería una forma de amar? No. De la misma manera, fumar atenta contra la salud pública, y al hacerlo estamos demostrando que no amamos a nuestro prójimo.

En otros pasajes de la Biblia encontramos que incluso si creemos que estamos haciendo lo correcto, no debemos practicarlo para evitar que otros hagan el mal (Romanos 14:13; 1 Corintios 8:9); es un acto que se hace por amor a quienes no son tan fuertes en la fe.

En conclusión

Hay muchas prácticas que la Biblia no condena específicamente; sin embargo, debemos tener presente lo siguiente:

Algunos de ustedes dicen: «Yo soy libre de hacer lo que quiera.» ¡Claro que sí! Pero no todo lo que uno quiere, conviene; ni todo fortalece la vida cristiana. Por eso, tenemos que pensar en el bien de los demás, y no sólo en nosotros mismos.

1 Corintios 10:23-25 (TLA)

A final de cuentas, si creemos que tenemos la libertad o potestad de hacer algo, debemos recordar que quien nos juzgará será Dios. Todos nos presentaremos ante Él y es mejor que examinemos nuestras vidas cada día y así estar cada día en comunión con Él.


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Reactions

4
0
1
0
0
0
Already reacted for this post.

Deja una respuesta