En este mundo tan competitivo que vivimos, lograr las metas y alcanzar los estándares sociales y académicos de nuestros hijos especiales es todo un desafío. Los niños especiales pasan por diferentes exámenes en la escuela, en cada una de sus terapias y reciben evaluaciones continuas de su progreso o retroceso.

¿Cómo medir efectivamente el progreso de tu hijo autista?

¿Hay maneras de lograrlo, sin dejarse influenciar por la presión social y académica? Aquí hay cuatro puntos importantes para que puedas evaluar fidedignamente a tu hijo especial, sin dejarte presionar por lo que ves en los demás.

Recuerda que tu hijo es único. Cuando lo comparas con otra persona estás cometiendo el gravísimo error de limitar sus capacidades. Quiero que enfoques tu mirada únicamente en el progreso de tu hijo.

1 La evaluación escrita de cada disciplina da la oportunidad, tanto a los padres como a los profesionales, de tener un punto de partida realista del desarrollo y evolución del niño. La evaluación es el mapa que nos transportará desde un objetivo hasta otro objetivo. Las evaluaciones y las notas clínicas del progreso de tu hijo te da información cierta y detallada de los pequeños y grandes desafíos que enfrentó para poder llegar a la meta. Normalmente los profesionales y maestros recolectan información en cada sesión. Es recomendable que los padres también en casa colecten por escrito, en un pequeño diario, los progresos que el niño va haciendo.

2 Poner objetivos a corto plazo y largo plazo. Por ejemplo, si queremos que el niño juegue fútbol con sus amigos, este sería un objetivo a largo plazo. Dividir esta gran meta en pequeños pasos cortos como por ejemplo: patear la pelota a un compañero, tirar la pelota con las manos, correr de arco a arco, hacer ejercicios para desarrollar la velocidad al correr; estas serían las metas a corto plazo. Este objetivo grande tiene pequeñas metas anteriores como un gran rompecabezas. A medida que el niño va logrando las metas a corto plazo añadirá valor a nuestro objetivo de largo plazo. Una vez logradas las pequeñas metas, podemos incluirlo en un juego amistoso con sus amigos y evaluar si ya el niño está listo.

3 Comparar a tu niño con él mismo. Siempre va haber alguien más arriba y alguien más abajo en el desarrollo. La mejor comparación que puedes hacer de tu hijo es compararlo con él mismo. Al anotar cada logro en ese diario personal podrás tener una fotografía de tu hijo y sus habilidades en el tiempo pasado y cuánto tiempo se tardó en lograrlo y cómo puedes lograr la próxima meta en un corto tiempo.

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Mejorar las habilidades de tu hijo comparándolo con el mismo es el mejor regalo que puedes darle. El niño aprende a reconocer sus errores y corregirlos inmediatamente. Cuando lo comparas con los demás limitas a tu hijo al éxito o al fracaso del otro. Ten paciencia, mira con alegría cada éxito y cada pequeño logro que tu hijo ha logrado. Todos esos logros edificarán su libertad y quedarán de por vida en él como herencia.

4 Festejar exageradamente cada pequeño logro. Nuestros niños especiales son muy sensibles a la validación social y familiar. Festeja cada uno de los pequeños logros de tu hijo con abrazos, aplausos, palabras de validación, sonrisas, emociones positivas etc. El niño entiende que ese pequeño logro es importante para ti y para él.

Los niños especiales reciben un constante bombardeo de palabras de rechazo y expresiones negativas, tanto de la comunidad en la que viven como de la familia, haciendo aún más difícil su integración a una vida digna y feliz. Siempre refuerza lo bueno que hacen, lo bien que lo hacen y el esfuerzo que hacen para lograr aunque sea una pequeñísimo esfuerzo.

La validación, tanto de los profesionales como de los padres, es imperiosamente necesaria para reforzar la estima del niño y ayudarlo a crecer saludablemente.

Recuerda que la mejor persona para defender a tus hijos eres tú. ¡Tú puedes!



Silvana Armentano Pérez es productora de música, radio y tv, compositora, escritora y profesora de piano, composición y voz. Es la fundadora de la organización sin fines de lucro Musik Hope, la cual se enfoca en desarrollar el talento y capacidad musical de los niños; además de informar, concienciar y entrenar sobre el Trastorno del Espectro Autista (TEA). Actualmente vive con su esposo e hijo en Florida, Estados Unidos.
www.silvanaarmentano.com



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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