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5 maneras de ser infiel a Dios 1

5 maneras de ser infiel a Dios

Cuando pensamos en la palabra ≪infidelidad≫, a menudo pensamos en la infidelidad marital o de pareja. No obstante, hay un tipo de deslealtad que podemos estar practicando en nuestra vida espiritual. Quizás traicionemos a Dios sin darnos cuenta o creyendo que lo que hacemos está bien, pero la Biblia nos ayuda a entender de qué manera estamos siendo infieles a Dios.

1 Adorando a otros dioses
Uno de los Diez Mandamientos dice que no debemos adorar a ningún otro más que a Dios (Éxodo 20:4-6). Queda claro que Dios no quiso que se haga ninguna representación de Él en ningún tipo de material. Sin embargo, la adoración a otros dioses no se refiere únicamente a ídolos o estatuas. La idolatría abarca todo aquello que reemplaza el lugar de Dios en nuestra vida: la pareja, los hijos, el trabajo, el dinero, la apariencia, la superación personal, etc. Somos infieles a Dios cuando hay otro dios que toma su lugar en nuestros corazones.

≪No se fabriquen ninguna clase de ídolos, ni los adoren, pues yo soy Dios.≫

Levítico 26:1 (TLA)

2 Amando las cosas de este mundo
Es fácil dejarse llevar por las preocupaciones y situaciones que nos tocan vivir. Sin embargo, cuando nos concentramos más en nuestra vida en la Tierra que en las cosas celestiales, estamos restándole importancia a Dios. Por esta razón, Colosenses 3:2-4 (NBV) dice: ≪Llenen sus pensamientos de las cosas de arriba y no en las cosas de este mundo.≫ Esto no significa que debemos ignorar lo que sucede en nuestro presente, sino verlo desde la perspectiva divina.

≪No amen a este mundo ni las cosas que les ofrece, porque cuando aman al mundo no tienen el amor del Padre en ustedes. Pues el mundo solo ofrece un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos, y el orgullo de nuestros logros y posesiones. Nada de eso proviene del Padre, sino que viene del mundo≫

1 Juan 2:15-16 (NTV)

3 Siendo orgulloso
Una persona soberbia tiene la certeza de que puede hacerlo todo gracias a sus propias fuerzas y cree que no necesita de Dios. Es por esta razón que en varias partes de la Biblia se menciona que Dios aborrece el orgullo. Al permitir que el orgullo se apodere de nuestros corazones, nos convertimos en nuestro propio dios, y de esa manera estamos siendo infieles a nuestro Creador.

≪Amen al Señor, todos ustedes sus santos. A los fieles guarda el Señor, pero retribuye en abundancia al que actúa con soberbia.≫

Salmos 31:23 (RVA2015)

4 Desobedeciendo sus mandamientos
El pastor y teólogo, Timothy Keller, explicó la diferencia entre la religión y el evangelio: ≪Cómo trabaja la religión: Si obedezco, entonces Dios me amará y me aceptará. [Cómo trabaja] el evangelio: Soy amado y aceptado; por lo tanto, deseo obedecer.≫ Nuestra obediencia a Dios es algo que viene como consecuencia de haber sido amados y perdonados. Si hacemos lo contrario estamos rechazando el sacrificio que Jesús hizo en la cruz; y ésa es una manera de ser infieles a quien siempre es fiel para con nosotros.

≪Nosotros demostramos que amamos a Dios cuando obedecemos sus mandamientos; y obedecerlos no es difícil.≫

1 Juan 5:3 (TLA)

5 Haciendo lo mismo de antes
Cuando confesamos y admitimos nuestros pecados, Jesús nos perdona y nos da un nuevo comienzo. Pero si volvemos a hacer lo mismo que hacíamos antes de aceptar a Dios en nuestra vida, estamos siendo malagradecidos y despreciando las cosas buenas que Él hizo por nosotros. No podemos decir que amamos a Jesús si no demostramos cómo Él nos cambió.

≪Ya no vivan ni se conduzcan como antes, cuando los malos deseos dirigían su manera de vivir. Ustedes deben cambiar completamente su manera de pensar, y ser honestos y santos de verdad, como corresponde a personas que Dios ha vuelto a crear, para ser como él.≫

Efesios 4:22-24 (TLA)


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Dios es para mí… 2

Dios es para mí…

“Bendice alma mía a Jehová, y bendiga todo mi ser si santo nombre. Bendice alma mía a Jehová y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias. El que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias. “Salmos 103: 1-4

El autor de este Salmo tenía claro que debía glorificar al Señor ante cualquier situación, y además lo reconocía como fundamento en su vida. Tenía una certeza firme y sobre todo experimentaba una relación personal con Él.

Hay quienes reconocen a Dios como “Su sanador” porque han experimentado el poder de su mano sanadora, o “Mi Salvador” porque aparte de rescatarlos del pecado los libró de adicciones, muerte u otra situación; y sin duda otras personas han experimentado otros eventos con el Señor y por ello es vital que sigamos conociéndolo.

¿Quién es Dios para ti? Si por algún motivo estás atravesando alguna dificultad, es un buen momento para que permitas a Dios presentarse de manera diferente, porque Él desea revelarse a ti de manera única.

En medio de la tormenta Dios te ayudará a resistir porque Él es tu Protector.

 

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Fe en la adversidad 3

Fe en la adversidad

En el devocional En la adversidad vimos que es necesario que atravesemos por diversas pruebas, y quizás algunos se preguntarán ¿Cómo poder soportar las dificultades y además verlas con buenos ojos?

Honestamente,  eso es  algo que como humanos nos cuesta alcanzar; sin embargo, recordemos que tenemos el gozo de la salvación en nuestros corazones y también la promesa de ser guardados por el poder de Dios a través de la fe (1 Pedro 1:5).

La Palabra dice que, si es necesario, tendremos que ser afligidos por diversas pruebas, esto para que nuestra fe, al superar la prueba, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando Cristo sea manifestado.

«En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.» 1 Pedro 1:6-9 (RVR1960)

Si prestamos atención, en el versículo 7 dice que nuestra fe es más preciosa que el oro, y que este, aunque sea perecedero, se prueba con fuego, proceso en el que es extraída toda impureza para que este metal sea lo más puro posible.

Así también nuestra fe debe ir fortaleciéndose y cimentándose en Jesucristo nuestro Salvador, y es con Su ayuda que podemos aprender de las situaciones difíciles.

Por Cesia Serna

 

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¿Dios te conoce? 4

¿Dios te conoce?

 

 

 

 

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Thompson, C. (2010). Anatomy of the Soul (pp. 11-26). Carol Stream: Tyndale Momentum.
Alimentando la fe 5

Alimentando la fe

“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” Romanos 10:17 (RVR1960).

Muchos de nosotros pretendemos aumentar nuestra fe, pero no somos capaces de apartar de nuestro tiempo para meditar en la Palabra de Dios. La manera de alimentar nuestra fe es oír Su Palabra, de tal manera podremos conocer las promesas y los planes de Dios para nuestras vidas.

Por lo tanto, si quieres que tu fe crezca y se fortalezca, toma hoy la decisión, de alimentarte de la Palabra de Dios.

¿Qué cambios puedes hacer en tu rutina, para incluir más tiempo de meditación en la Palabra de Dios?

Por Giovana Aleman

 

 

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Fe que obra 6

Fe que obra

La fe que Paula Bonhoeffer manifestaba hablaba por sí sola; vivía en los actos y era evidente en la forma en que ponía los demás por delante de sí misma y enseñaba a sus hijos a hacer lo mismo

(Eric Metaxas, Bonhoeffer)

Sólo la fe, pero no la fe sola” resume las palabras del epígrafe y pone fin, me parece, a aquella vieja discusión sobre la fe y las obras.

La completa biografía de Dietrich Bonhoeffer abordada por Metaxas deja ver que la influencia de su madre tuvo efectos sobre él hasta el temprano final de su vida. Otro pasaje ilustra aún mejor el punto:

Durante el surgimiento de los nazis, ella empujó a su hijo, con todo respeto aunque firmemente, a conseguir que la iglesia viviera lo que afirmaba creer pronunciándose abiertamente en contra de Hitler y de los nazis y emprendiendo acciones contra ellos.

En efecto, finalmente Bonhoeffer fue ejecutado por los nazis por haber participado en un complot para asesinar a Hitler.

Cuando se discute acerca de las obras que deben acompañar a la fe se piensa invariablemente en la asistencialidad: hogares de rehabilitación, operativos de salud, reparto de alimentos y ropa, ayuda humanitaria.

Siendo éstas buenas obras no completan el ejercicio de la fe activa. El caso de Bonhoeffer es paradigmático. Se involucró en un plan para quitar la vida a uno de los más sanguinarios personajes de la historia moderna.

La fe que obra va más allá de la filantropía y el humanitarismo. Invoca una acción directa en los asuntos políticos, sociales, económicos y culturales en tanto éstos afecten la vida de las personas más vulnerables.

La fe que obra es de este mundo. Es afectada por la opresión, la injusticia, la violencia contra mujeres y niños, la miseria, la corrupción, la destrucción del medio ambiente, el maltrato animal.

Y se ocupa, por lo tanto, de responder con acciones directas para la solución o al menos la mejoría de las condiciones de vida de miles y eventualmente millones de personas.

La fe que obra no es vanidosa, no es narcisista, no se alaba a sí misma de hacer el bien como los ricos del tiempo de Jesús que daban sus limosnas para ser vistos de la gente.

La fe que obra es silenciosa, efectiva, constante. No publica boletines informativos sobre su trabajo ni presume en redes sociales.

Pero sus resultados estarán a la vista de todos.

Versículos bíblicos acerca de la fe 7

Versículos bíblicos acerca de la fe

La fe es algo que todos los humanos practicamos. Podemos tener fe en la ciencia, en nuestras habilidades, o en un sinnúmero de cosas, pero la Biblia nos habla que solo la fe en Jesús nos da salvación eterna. A continuación hay versículos bíblicos acerca de la fe que enseñan más sobre el tema:

Marcos 9:23 (BLPH)

«Jesús le contestó:
— ¡Cómo “si puedes”! Para el que tiene fe, todo es posible.»

Marcos 11:23-24 (TLA)

«Les aseguro que, si tienen confianza y no dudan del poder de Dios, todo lo que pidan en sus oraciones sucederá. Si le dijeran a esta montaña: “Quítate de aquí y échate en el mar”, así sucedería. Sólo deben creer que ya está hecho lo que han pedido.»

Mateo 21:22 (BLPH)

«Todo cuanto pidan orando con fe, lo recibirán.»

Juan 3:16 (DHH)

«Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna.»

Juan 6:35 (RVR1960)

«Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.»

Juan 11:25-26 (NTV)

«Jesús le dijo:
—Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá aun después de haber muerto. Todo el que vive en mí y cree en mí jamás morirá. ¿Lo crees, Marta?»

Juan 11:40 (BLPH)

«Jesús le contestó:
— ¿No te he dicho que, si tienes fe, verás la gloria de Dios?»

Romanos 1:16-17 (NTV)

«Pues no me avergüenzo de la Buena Noticia acerca de Cristo, porque es poder de Dios en acción para salvar a todos los que creen, a los judíos primero y también a los gentiles. Esa Buena Noticia nos revela cómo Dios nos hace justos ante sus ojos, lo cual se logra del principio al fin por medio de la fe. Como dicen las Escrituras: “Es por medio de la fe que el justo tiene vida”.»

1 Corintios 13:2 (PDT)

«Yo puedo tener el don de profetizar y conocer todos los secretos de Dios. También puedo tener todo el conocimiento y tener una fe que mueva montañas. Pero si no tengo amor, no soy nada.»

2 Corintios 5:7 (RVC)

«Porque vivimos por la fe, no por la vista.»

Gálatas 3:26-27 (RVC)

«Pues todos ustedes son hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. Porque todos ustedes, los que han sido bautizados en Cristo, están revestidos de Cristo.»

1 Timoteo 6:11 (RVC)

«Pero tú, hombre de Dios, huye de estas cosas y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia y la mansedumbre.»

Hebreos 11:1 (RVC)

«Ahora bien, tener fe es estar seguro de lo que se espera; es estar convencido de lo que no se ve.»

Hebreos 11:6 (PDT)

«Nadie puede agradar a Dios si no tiene fe. Cualquiera que se acerque a Dios debe creer que Dios existe y que premia a los que lo buscan.»

Santiago 1:2-4 (NTV)

«Amados hermanos, cuando tengan que enfrentar cualquier tipo de problemas, considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho porque ustedes saben que, siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse. Así que dejen que crezca, pues una vez que su constancia se haya desarrollado plenamente, serán perfectos y completos, y no les faltará nada.»

Santiago 1:6 (NTV)

«Cuando se la pidan, asegúrense de que su fe sea solamente en Dios, y no duden, porque una persona que duda tiene la lealtad dividida y es tan inestable como una ola del mar que el viento arrastra y empuja de un lado a otro.»

1 Pedro 1:8-9 (RVC)

«Ustedes aman a Jesucristo sin haberlo visto, y creen en él aunque ahora no lo ven, y se alegran con gozo inefable y glorioso, porque están alcanzando la meta de su fe, que es la salvación.»

1 Juan 5:4-5 (RVC)

«Porque todo el que ha nacido de Dios vence al mundo. Y ésta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?»

 

 

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¿Por qué es tan difícil esperar la voluntad de Dios? 8

¿Por qué es tan difícil esperar la voluntad de Dios?

Romanos 12:2 dice que la voluntad de Dios siempre es agradable y perfecta. Es por esa razón que en toda ocasión debemos pedir que se haga Su voluntad y no la nuestra. Sin embargo, cuando las situaciones son difíciles no nos resulta sencillo aceptar el plan de Dios en nuestras vidas. Pero, ¿por qué sucede eso?

Creemos saber qué es lo mejor

Nuestro cerebro está diseñado para hacer predicciones a cada minuto. Aprendemos a calcular los posibles resultados y esto nos permite sobrevivir el día a día. Sin embargo, esta habilidad también hace que creamos saber qué es lo mejor para nosotros. Por esta razón confiamos en nuestra sabiduría y nos cuesta pensar que Dios tiene un plan más adecuado. No obstante Él es el único que conoce el futuro, y por lo tanto, sabe qué decisión es la acertada.

Queremos hacer las cosas a nuestra manera

Las experiencias pasadas nos enseñan a equivocarnos menos, pero eso no quiere decir que siempre tengamos la razón. Debido a este comportamiento nos cuesta entender que exista una mejor opción. Sin embargo, Isaías 55:8-9 dice que nuestra forma de pensar no es como la de Dios. Nuestra capacidad es limitada, pero la de Él es infinita, y esa es uno de los tantos motivos por los cuales la voluntad de Dios es nuestra mejor opción en todo momento.

Nuestra fe es limitada

Algo que nos impide ceder el control y confiar en la voluntad de Dios es nuestra falta de fe. Una frase popular dice que Dios tiene el tamaño de nuestra fe, y en este caso es cierto. Cuando creemos que nuestra decisión es mejor que el plan de Dios, entonces creemos en un dios que no es todopoderoso.

Puede resultar difícil a veces, pero no hay mejor decisión que confiar en la voluntad de Dios. Eso fue lo que  Jesús enseñó a sus discípulos (Lucas 11:2, Mateo 6:10) y lo que nosotros debemos aplicar en cada circunstancia que nos toca vivir.

 

 

 

 

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¡Pon de tu parte! 9

¡Pon de tu parte!

Muchas personas nos han preguntado cómo pueden tener más fe. Yo pienso que es decidir tenerla. Para tener más fe hay que practicarla, leer más la Biblia, dedicar más tiempo a estar a solas con Dios y confiar. Cuando confías en alguien, sabes que esa persona va a hacer las cosas como tú piensas que las va a hacer. Para confiar en Dios tienes que saber cómo es Dios, cómo ha cumplido Sus promesas y cómo ha respondido siempre a su gente. Si no lees la Biblia, si no vas a la iglesia, si no escuchas música cristiana, si no dedicas más tiempo a tu relación con Jesús, no es probable que tu fe crezca.

Por eso el título de este blog. Pon de tu parte. Tienes que poner de tu parte si quieres que tu fe crezca. Tienes que decidir creer. Se toma la decisión y toma uno acción en hacer todas las cosas expuestas arriba. Dios, más que una religión, desea que tengamos una relación con Él. Si no dedicas tiempo a una relación, esa relación deja de existir.

¡Pon de tu parte!

 

 

 

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Fe activa 10

Fe activa

Marcos 2:4 NTV: “Como no podían llevarlo hasta Jesús debido a la multitud, abrieron un agujero en el techo, encima de donde estaba Jesús. Luego bajaron al hombre en la camilla, justo delante de Jesús.”

Seguramente escuchaste la frase “La fe mueve montañas”. La fe es confiar en que lo que esperas llegará, pero esta historia muestra la fe puesta en acción en favor de una persona.

¿Quién en su sano juicio conociendo la cura a alguna enfermedad no la compartiría?

Cuatro personas escucharon de Jesús, que Él sanaba enfermos y hacía muchos milagros. Seguramente entablaron una conversación al respecto y se acordaron de su amigo que estaba paralizado de medio cuerpo, sufriendo en una cama, esperando la misericordia de su familia; probablemente se encontraba aturdido, en una profunda depresión y con un semblante triste.

Pero una mañana, cuál sería su sorpresa al ver a sus cuatro amigos ingresar por la entrada de su habitación y decirle, “Vamos a dar un paseo” Seguramente exclamó: ¡¿A dónde me llevan?! ¿Qué hacen?, ¿Por qué no me dejan solo? Esa es la actitud de las personas que perdieron toda esperanza.

“Vamos a ver a Jesús”, le dijeron sus amigos y lo cargaron en una camilla. Caminando por las calles de la ciudad se dirigieron al lugar donde Jesús se hallaba predicando, era casi imposible llegar hasta Él a causa de la multitud que obstaculizaba el camino por querer escuchar al Nazareno, al Maestro.

Estos varones subieron por las escaleras externas de la casa donde se hallaba Jesús, abrieron una brecha en el techo con sus manos y bajaron con cuerdas la camilla donde se encontraba su amigo.

Jesús vio la fe en estos varones, esos ojos brillantes llenos de esperanza, el Señor se acercó a este paralítico y le dijo: “Hijo, tus pecados te son perdonados.” (Marcos 2.5b RV60)

No conocemos los pecados del paralítico, en ese estado algunas personas que no tienen una fe sólida son dominadas por la impotencia, la incredulidad, los pensamientos negativos, las palabras llenas de amargura; pero Jesús lo perdonó y sanó.

Marcos 2.11-12 RV60: “A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. Entonces él se levantó en seguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa.”

Toda incredulidad desapareció, levantó su lecho y se marchó, la fe y la amistad lograron que el milagro se realizara ¿Hasta dónde llegarías por un amigo o un familiar que sufre?

Por Carlos E. Encinas.

 

 

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¿Cómo confiar en Dios? 11

¿Cómo confiar en Dios?

Confiar en Dios en todos los aspectos de tu vida no es un misterio inalcanzable. Hay cosas prácticas que puedes hacer para poner tu fe en Dios y crecer en tu vida espiritual. Estos son algunos de ellos:

1. Conoce a Dios

Si tuvieras un tesoro preciado, ¿le confiarías a un amigo íntimo o a un desconocido? La confianza es algo que se construye con el tiempo, por lo cual es muy difícil que nos fiemos de alguien a quien no conocemos. De igual manera, la confianza en Dios implica conocerlo primero. No podemos decir que tenemos fe en Él si no entendemos su carácter ni lo que espera de nosotros.

Ahora bien, conocer a Dios no significa creer que existe. La Biblia dice que incluso los demonios creen en Dios, pero que eso no los hace salvos (Santiago 2:19). Para conocer a Dios hace falta desarrollar una relación personal con Él: pasar tiempo en oración, estudiar y aplicar lo que dice la Biblia, y vivir de acuerdo a sus preceptos. Todo esto es algo constante que se desarrolla a diario, y no algo que podemos obtener automáticamente. Así como formar nuevas amistades requiere tiempo y esfuerzo, conocer a Dios también implica poner de nuestra parte.

2. No confíes en tu propio conocimiento

Tomamos decisiones a cada minuto, y las opciones que elegimos se basan en nuestras experiencias pasadas y nuestras expectativas para el futuro. Sin embargo, nuestro juicio sobre las cosas no siempre es el más acertado. Esto se debe a que estamos marcados por nuestro pasado e ignoramos el mañana. En cambio, Dios perdona y olvida lo que hicimos anteriormente y sabe qué vendrá en nuestro porvenir.

Un requisito importante para confiar en Dios es dejar de lado nuestro orgullo y reconocer que nuestros conocimientos o nuestras experiencias no son suficientes. Cuando admitimos que hay muchas cosas que escapan de nuestro control, podemos pedirle a Dios que tome el control de nuestra vida y confiar en Su sabiduría (Proverbios 3:5-8).

3. Confía en el Espíritu Santo

En el viaje de la vida no estamos solos y al confiar en Dios tampoco. La Biblia dice que el Espíritu Santo es un regalo que Jesús nos dejó (Hechos 2:38), una ayuda que nos enseña todas las cosas y nos hace tener presente las enseñanzas de Jesús (Juan 14:26). A través del Espíritu Santo podemos discernir el bien y el mal, y estar conectados con Dios en todo momento. Él es quien crea una conexión con Dios y nos permite confiar en Su poder día a día.

 

 

 

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En respuesta a tu fe… 12

En respuesta a tu fe…

“cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto.” Marcos 5:27 (RVR1960)

Quizá no hay datos de la vida de esta mujer, pero la Biblia se refiere a ella como “la mujer que padecía del flujo de sangre”, considerada inmunda a tal punto que todo lo que tocaba se convertía en impuro, restringida para entrar al templo, socialmente aislada y físicamente agotada, porque parecía que su problema no tenía fecha de vencimiento.

¿Alguna atravesaste por alguna situación que pareciera no tener fin?

Los problemas de larga duración nos consumen y eso es justamente lo que pasó con esta mujer; doce años con el mismo problema, soportando la indiferencia de la gente, y aparentemente resignada a sufrir su enfermedad en silencio.

¿Cómo te sentirías si estando en una situación conflictiva intentas de una y otra forma salir de ella, pero todo lo que haces termina en fracaso?

La Biblia menciona que esta mujer incluso gastó todo lo que tenía en los médicos para salir de su problema, pero al acercarse a Jesús con un corazón lleno de fe, y sabiendo que era lo último que le quedaba por hacer, pudo experimentar la sanidad física e interna.

Tal vez no padezcas de la enfermedad de esta mujer, pero puede ser  que tu necesidad tenga el nombre de enfermedad, crisis matrimonial, familiar, ministerial, y aún de problemas económicos; y si de verdad deseas experimentar un milagro en tu vida o a la situación que atraviesas, debes empezar por doblar tus rodillas y no luchar sólo  en tus fuerzas.

En el momento que vienen las dificultades nuestra fe se pone a prueba, y muchas veces creemos que el problema es más grande que Dios cuando en realidad es todo lo contrario.

No importa la situación en la que te encuentres hoy, sino en quién pones tu confianza, porque a la medida de tu fe, Él responderá.

Ésta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que si pedimos conforme a su voluntad, él nos oye. 1 Juan 5:14 (NVI).

Por Ruth Mamani

 

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