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Llamados para servir 1

Llamados para servir

“Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica” Efesios 2:10 (NVI).

La iglesia es más que un lugar de cuatro paredes, es aquella que está formada por cada uno de nosotros que recibimos a Jesús como nuestro Señor y Salvador. Y como iglesia fuimos llamados para servir a los demás, para hacer el bien y reflejar Su amor.

Por tanto, como hijos de Dios debemos tomar en cuenta el servicio como algo importante que debe incluirse en nuestros horarios, ya que de esa manera al servir desinteresadamente a los demás y a nuestra iglesia, lo estamos haciendo a Dios.

Si en este momento estabas velando solo por tu propio bienestar, recuerda que Dios te formó para servir y velar por el bienestar de otros. 

Por Giovana Aleman

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Faltan obreros? 2

¿Faltan obreros?

En la construcción de un edificio o casa se requiere el trabajo de varios obreros, cada cual con su función y herramientas, de esta manera la obra puede realizarse con efectividad y también en un tiempo oportuno.


La obra del reino se puede comparar a una obra de construcción en la que existe mucho trabajo por hacer, pero ¿Sabías que Jesús dice que le faltan obreros?


La Biblia dice: “Y viendo las multitudes, tuvo compasión de ellas, porque estaban angustiadas y abatidas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: La mies es mucha, pero los obreros pocos.” Mateo 9:36-37


Jesús recorría las ciudades y aldeas enseñando las buenas noticias del reino, dando fortaleza y sanando enfermos, por lo que las multitudes lo seguían; sin embargo, siente compasión por ellos porque observa su necesidad, el cuidado y orientación que requerían. Entonces manifiesta su aflicción: “la mies es mucha y los obreros pocos”


¿Qué labor realizas para el Señor? Es muy sencillo ir a la iglesia los domingos y orar simplemente para pedir por nuestras necesidades, pero Jesús nos muestra que existe una necesidad en su obra y precisa trabajadores que la realicen, el trabajo es mucho pero los obreros son pocos.


Si pensaste que ser cristiano es simplemente conocer a Jesús estás equivocado, se trata también de seguir sus pasos, de renunciar a nuestro egoísmo para pensar en los demás y sus necesidades, de abandonar la comodidad para cumplir el propósito de Dios.


¿Estás dispuesto a ser obrero de Cristo? Si tu respuesta es afirmativa entonces ¡Manos a la obra! Empieza orando por otros, sal y enseña el mensaje de salvación, recoge a las ovejas descarriadas y vuelve a traerlas al rebaño ¡Si quieres ver a Dios no te quedes sentado!

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Controlando la lengua 3

Controlando la lengua

Dios nos muestra cuáles son los errores o problemas más comunes que un ser humano puede enfrentar, y esto no lo hace para acusarnos, sino para que podamos revisarnos y buscar una solución. Respecto a nuestra forma de hablar, existen varios versículos que sirven de guía para que podamos tener control sobre un área muy importante de nuestro diario vivir: la lengua.

«Pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.»

Santiago 3:8 (RVR 1960)

Una de las consecuencias de no tener nuestros labios sometidos a la voluntad del Espíritu Santo es que nos ata involuntariamente con las cosas que decimos. Y claro que, todo lazo nos impide avanzar en cualquier área de nuestra vida, especialmente en las relaciones con los demás.  

«Te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios.»

Proverbios 6:2 (RVR 1960)

Ante este problema del ser humano, Dios nos indica cual es la solución: reconocer nuestra área de error y someterla a Él. Esto sólo se logra en oración y una oración específica al respecto.

«Pon guarda a mi boca, oh Jehová; guarda la puerta de mis labios.»

Salmo 141:3 (RVR 1960)

En cualquier situación que enfrentemos, Dios nos regala una promesa. En Sofonías 3:9, el Señor promete: «En aquel tiempo devolveré yo a los pueblos pureza de labios, para que todos invoquen el nombre de Jehová, para que le sirvan de común consentimiento» (RVR 1960).

Dios quiere que tengamos labios puros para que le sirvamos. Ahora bien, si tenemos problemas serios respecto a nuestra forma de hablar, ya sea por ira o palabras groseras, incluso por el ambiente donde nos criamos, ¿cómo purificar nuestros labios? La única manera es perseverar en oración para que Él nos ayude a través de someterle nuestro temperamento para que Su Espíritu lo controle. Creo y sé que es posible, porque Dios lo hizo en mí.



Controlando la lengua 4

Euri Marosi es colaboradora del programa El Antivirus de CVCLAVOZ. Produce el segmento Puertas Adentro, dedicado a tratar temas sobre las situaciones que pasan dentro del hogar y cómo enfrentarlas desde una perspectiva bíblica. Marosi es una periodista galardonada de los Premios Emmy y apasionada por la comunidad. Vive en Florida con su esposo y tres hijas.



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

¿Ir a la iglesia afecta tu matrimonio? 5

¿Ir a la iglesia afecta tu matrimonio?

Son varios los factores que influyen en la felicidad y estabilidad de un hogar. A lo largo de los años se han hecho estudios para determinar todos los elementos que ayudan a prevenir un divorcio y de qué manera se puede aplicar en la vida cotidiana. Uno de ellos es el impacto de la fe o creencias religiosas. Para resolver esta pregunta, una investigación descubrió cuál es la relación entre la asistencia a la iglesia y el matrimonio.

El lado negativo

Un estudio realizado por Institute for Family Studies y Wheatley Institution encontró que aquellas parejas que van a la iglesia irregularmente no tienen una mejor calidad de matrimonio que cualquier otra pareja secular que nunca asiste a la iglesia. Es más, incluso en algunos puntos son más propensos a ser infieles.

Asimismo, los investigadores no encontraron diferencias significativas de violencia doméstica entre las parejas altamente religiosas y las menos religiosas. La conclusión es que la violencia doméstica existe en su mayoría de parte de los varones hacia las mujeres; y que puede variar desde gritos, amenazas, comportamiento controlador, golpes, etc.

El lado positivo

Por otra parte, aquellas parejas que se toman su fe en serio tienen muchas más probabilidades de florecer en sus matrimonios. Además, las parejas altamente religiosas disfrutan de mejor satisfacción sexual, en comparación con las parejas menos religiosas, que tienen diversas creencias y las seculares. Esto se ve reflejado en la respuesta de parte de las mujeres en relaciones altamente religiosas: ellas reportan 50 % más de probabilidades de estar muy satisfechas en la intimidad sexual que sus contrapartes seculares y menos religiosas.

Además, las parejas de novios que tienen una fe profunda son más propensos a comprometerse en matrimonio y tener hijos. Esto significa que toman más en serio su rol como padres y cónyuges.


El informe sugiere que ≪las familias asociadas con las comunidades religiosas refuerzan los lazos que unen; Sin embargo, el desafío al que se enfrentan esas comunidades es aprovechar estas fortalezas para abordar a las familias con dificultades, incluidos aproximadamente uno de cada cinco de sus seguidores que experimentan la violencia de pareja≫.



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Institute for Family Studies. (2019). The Ties That Bind: Is Faith a Global Force for Good or Ill in the Family? Recuperado el 13 de junio de 2019, de https://ifstudies.org/ifs-admin/resources/reports/worldfamilymap-2019-051819final.pdf
¿Te presentaron a Jesús? 6

¿Te presentaron a Jesús?

Muchos escuchan sobre Jesús pero no saben realmente quién es Él, incluso tienen temor de acercarse o visitar una iglesia para recibir alguna información ¿Ese es tu caso?

En esta oportunidad me gustaría contarte la historia de Zaqueo:

“Habiendo entrado Jesús en Jericó, pasaba por la ciudad. Y un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de los recaudadores de impuestos y era rico, trataba de ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, ya que él era de pequeña estatura. Y corriendo delante, se subió a un sicómoro para verle, porque Jesús estaba a punto de pasar por allí. 

“Cuando Jesús llegó al lugar, miró hacia arriba y le dijo: Zaqueo, date prisa y desciende, porque hoy debo quedarme en tu casa. Entonces él se apresuró a descender y le recibió con gozo.” Lucas 19: 1-6 (LBLA)

Zaqueo era recaudador de impuestos, por lo que seguramente muchas personas lo odiaban; tal vez este haya sido el motivo por el cual no se aproximaba al Señor. Pero al escuchar que Jesús estaba por pasar por ahí se inquietó y fue a buscarlo por lo menos para mirarlo de lejos. Lo que no sabía es que Jesús ya conocía la necesidad de su corazón y lo estaba esperando.

¿Alguna vez dijiste: “creo en el Señor a mi manera”? Tal vez estás como Zaqueo, escuchaste que Dios te ama y crees en Él pero tienes miedo acercarte por todos los pecados o decisiones equivocadas que hasta el momento has tomado. Pero déjame decirle algo, el Señor te está esperando y quiere entrar a tu casa sin importar tu condición.

¿Qué decisión tomarás?

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Quién quiere ir? 7

¿Quién quiere ir?

¿Alguna vez has dirigido o dado enseñanza a un grupo? Cada vez que se presenta esta oportunidad el avance se realiza favorablemente con los grupos entusiastas, puesto que están dispuestos a participar y apoyar para llevar a cabo lo planificado.

Todos formamos parte de un sistema, a donde vayamos seremos parte de un grupo. Por ejemplo: en el colegio con los compañeros, en el barrio con los amigos o en la misma familia; la pregunta es ¿las personas que te rodean cuentan con tu disposición?

Aquellos que están dispuestos a apoyar siempre son una bendición para el grupo en el que se encuentren. Por ejemplo, aquel que quiere ayudar a un amigo, seguramente irá a buscarlo para estar con él y atender sus necesidades, aquel que apoye a sus demás compañeros en realizar las tareas, o quien apoya a su madre en los quehaceres del hogar dándole descanso.

Por cierto ¿Sabías que el Señor también busca personas dispuestas?

La palabra de Dios dice: “Y oí la voz del Señor que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí: Heme aquí; envíame a mí.” Isaías 6:8 (LBLA)

De igual forma se precisa personas dispuestas para el servicio al Señor. Muchos no conocen a Jesús y lo que hizo para salvar sus vidas, por lo que Dios nos pregunta: ¿Quién irá? Isaías respondió: “Heme aquí; envíame a mí” ¿Cuál es tu respuesta?

Ser cristiano no sólo consiste en ir a una iglesia, sino en estar dispuestos a obedecer su voz. El Señor necesita compromiso y disposición ¿Estás dispuesto de aceptar el reto de servirle?

Te animo a ser una bendición en donde estés, a ser un apoyo en el grupo que te encuentras y también a buscar siempre agradar a Dios.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Unidad en Dios 8

Unidad en Dios

Dios es Trino: Padre, Hijo y Espíritu Santo, y aunque tiene diferentes manifestaciones, todavía es un solo Dios. Partiendo de este principio el Señor nos llama a ser uno en Él y con Él. 

La unidad es de Dios y la división no lo es. Así que cualquier circunstancia que nos lleve a la doblez de espíritu, de ánimo o de carácter no viene de nuestro Creador y por lo tanto debemos resistirla. 

Ser madre soltera, puede ser el mejor ejemplo. Yo pasé por esa experiencia durante doce años. Y muchas personas me decían que yo era madre y padre, lo que causaba una gran carga y angustia en mi espíritu. Por varios años, en el Día del Padre salía llorando del servicio de la iglesia donde hacían que las madres solteras se pusieran en pie para honrar el trabajo de padre que estaban haciendo.  

Ante este dilema, el Señor me reveló que ninguna dualidad viene de Él y que le pidiera la doble unción de madre porque como madre soltera la necesitaba. Él mismo era el padre de mi hija, por lo tanto, solo debía enfocarme en ser mamá. 

«Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.»

Efesios 4:3 (RVR 1960)

La Palabra nos presenta el problema, la consecuencia y la solución, que siempre será acercarnos confiadamente a Dios. 

Problema: doble ánimo, doblez de espíritu.
Consecuencia: «El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos» Santiago 1:8 (RVR 1960)
Solución: «los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.» Santiago 4:8 (RVR 1960) 


En la vida tendremos pruebas que nos llevaran a tambalear en la unidad con Dios, y casi siempre viene de situaciones familiares donde tenemos que atender tantas facetas. Lo único que nos hace permanecer firmes es la fe en Cristo Jesús. Él mismo dijo: «Yo y el Padre uno somos.» (Juan 10:30 RVR1960). 



Unidad en Dios 9

Euri Marosi es colaboradora del programa El Antivirus de CVCLAVOZ. Produce el segmento Puertas Adentro, dedicado a tratar temas sobre las situaciones que pasan dentro del hogar y cómo enfrentarlas desde una perspectiva bíblica. Marosi es una periodista galardonada de los Premios Emmy y apasionada por la comunidad. Vive en Florida con su esposo y tres hijas.



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

1Real Academia Española. (2001). Testificar. En Diccionario de la lengua española (22.a ed.). Recuperado el 24 de mayo de 2019, de https://dle.rae.es/?id=ZfTdJJm
2Real Academia Española. (2001). Testigo. En Diccionario de la lengua española (22.a ed.). Recuperado el 24 de mayo, de https://dle.rae.es/?id=ZfWvJyK
Confesión de parte 10

Confesión de parte

Soy hijo de padres pentecostales. No recuerdo un día en que que no haya estado vinculado a lo evangélico. Sí, he estado fuera de la iglesia muchas veces y por mucho tiempo pero tengo la marca registrada.

No puedo, por lo mismo, relacionarme con las historias de “Cuando conocí al Señor” porque lo conocí siempre, al menos institucionalmente.

En la adolescencia, en mis primeros años de adulto, ya adulto y en mis años marrón estuve expuesto a cuatro grandes experimentaciones de doctrina, como llaman los cristianos a sus constructos formativos.

En todas ellas la secuencia fue como sigue: enamoramiento exultante, profundización, confrontación, quiebre y alejamiento. Las primeras fueron explosivamente breves. Ya más adulto los procesos tomaron más tiempo y por eso tal vez dolieron más.

Cierta mañana, en un lugar bien lejos de aquí, sufrí una crisis de pensamiento que no creo posible describir en breve. Digamos que debajo de unos manzanos, en medio de un mar de lágrimas y bronca, resolví a partir de ese día desinstitucionalizarme (perdón por la palabra).

Lo cual quiere decir que di, no uno, sino varios pasos al costado y me propuse volver a pensar todo desde fuera. Si tal proceso me llevaría a reinstitucionalizarme o no es algo que entonces no me preocupó ni me preocupa actualmente.

Desde entonces hasta ahora me dedico diligentemente a dos cosas. Una, seguir explorando el texto bíblico en forma independiente. Sé cuánto ofende esto a la institución porque sostiene que fuera de ella eso es imposible de hacer. Yo creo que sí es posible.

La segunda es servir a los creyentes, particularmente quienes trabajan en el área de la comunicación. Mi interés constante es que comprendan el mundo en que viven y que puedan establecer un diálogo que haga posible y entendible el mensaje de Dios.

El proceso que acabo de describir es un hecho absolutamente personal. No persigo en manera alguna promoverlo. Estas líneas no tienen ni una pizca de propaganda. Entre otras cosas, porque es devastador, doloroso y solitario.

¿Por qué colocar aquí hoy esta confesión de parte? Por razones que no vienen al caso esta tarde pensé en las hijas y los hijos de creyentes que vivieron procesos similares. Algunos se fueron para siempre. Otros regresaron por temor a perder algo de eternas consecuencias y no quisieron pensar más.

Pocos encararon el camino de volver a pensar todo, amar a su generación y servirla con otra inteligencia.

¿El diablo va a la iglesia? 11

¿El diablo va a la iglesia?

Muchos pensarán que el título de este devocional es literal, pero simplemente está haciendo referencia al tipo de expresión que utilizan las personas cuando ven a alguien que consideran un “demonio” ir a una reunión donde se habla de Dios ¿lo has escuchado?

Lo que sucede es que todos nos sorprendemos cuando alguien cambia de vida. En este caso quisiera poner de ejemplo a un hermano de mi congregación. Él se dedicaba a tomar bebidas alcohólicas todos los días, llegó a estar enfermo de cirrosis, por lo que simplemente esperaba en cualquier momento la muerte. Un día unas personas se acercaron y le dijeron: “Dios no te creó para que destruyas tu vida”,  por lo que buscó una iglesia para conocer el propósito de Dios para su vida, y ahí recibió el perdón del Señor. En la actualidad es un hombre que predica por todos lados el mensaje de salvación, está sano, tiene su familia y una movilidad con la que trabaja, siempre dando gracias a Dios que lo rescató de la perdición.

Sus amigos o las personas que lo conocían antes de su conversión,  se sorprenden cuando lo ven y ellos mismos reconocen que este cambio tuvo que ser un milagro del Señor.

“En seguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que éste era el Hijo de Dios.

Y todos los que le oían estaban atónitos, y decían: ¿No es éste el que asolaba en Jerusalén a los que invocaban este nombre, y a eso vino acá, para llevarlos presos ante los principales sacerdotes?”

Hechos 9:20-21

Una de las personas que tuvo un cambio radical en la Biblia fue Pablo, este perseguía a los cristianos, por lo que aquellos que lo miraban predicar de Cristo se quedaban pasmados de su cambio e incluso pensaban que solamente era una trampa para después llevarlos a matar.

Cuando alguien realmente se entrega a Dios, su vida da un giro, no es el mismo, la Biblia dice:

“El que roba, no robe más, sino más bien que trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, a fin de que tenga qué compartir con el que tiene necesidad.”

Efesios 4:28

La pregunta que quiero hacerte es ¿Tu vida ha cambiado? Si sigues siendo el mismo, es decir, si eras un mentiroso, desobediente, ladrón, adúltero, inmoral o cometías otros pecados y aún continúas practicándolos, entonces tu encuentro con Dios no ha sido real y es necesario que te arrepientas si quieres la bendición del Señor.

Este tiempo te animo a decidirte por Cristo, te animo a dejar de ser tú y comenzar a seguir a Jesús, recuerda que Dios tiene un propósito para ti, no vivas la vida a tu manera.



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¡Deja de murmurar! 12

¡Deja de murmurar!

“Háganlo todo sin murmuraciones ni discusiones, para que nadie encuentre en ustedes culpa ni falta alguna, y sean hijos de Dios sin mancha en medio de esta gente mala y perversa. Entre ellos brillan ustedes como estrellas en el mundo” Filipenses 2:14-15 (DHH).

A veces sin darnos cuenta podemos murmurar de alguien y algo en una frase la que termina haciendo bastante vaga e imprecisa. A veces murmuramos simplemente porque no estamos de acuerdo con alguien, ya sea un padre, maestro, jefes, líderes de la iglesia o el gobierno sin saber que esto puede traer pleitos y resentimientos a la larga. La murmuración no agrada a Dios, por eso no debemos criticar a otros a sus espaldas.

Es necesario saber que la murmuración no sólo nos contamina, sino que también lo hace con las personas con quienes compartimos las quejas o críticas, pudiendo traer graves consecuencias para la unidad de la familia, la iglesia, o los ambientes de trabajo. La Biblia nos enseña: “Háganlo todo sin murmuraciones ni discusiones…”

¿Eres una persona que murmura? Entonces permite que la palabra de Dios transforme tu vida.

Por Giovana Aleman

 

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Cambiar la historia 13

Cambiar la historia

Cada hombre es lo que hace con lo que hicieron de él

(Jean Paul Sartre)

Leí recientemente esta frase comentada en un matutino nacional. Creo que hoy Sartre habría tenido que buscar una palabra más correcta políticamente. Tal vez, “persona”.

Me interesan dos aspectos. El primero es que efectivamente somos el resultado de lo que nos enseñaron en la familia, en la escuela, en el trabajo, en la calle, en la iglesia. El otro es que ninguna historia, por más pesada que sea, es irreversible o inevitable. En algún momento es posible que podamos cambiarla.

La tendencia de la mayoría de las personas es seguir el modelo que les fue impuesto. Por comodidad, por no percibir otras opciones o porque el medio es opresivo. Va a ser preciso una experiencia dramática, una suerte de iluminación, alguien que nos muestre y nos abra un camino nuevo para lograr ese cambio. Debe ser un anhelo profundo, una disposición a enfrentar la crítica, el rechazo, el desapego. Algo menos que eso no inspiraría, creo, un acto supremo.

Siguiendo el razonamiento de Sartre, los mismos componentes que nos formaron pueden ser usados para hacer algo distinto. Hay que reexaminarlos, darles otra mirada, hacer una crítica profunda y honesta. Salirse de la baldosa y aprender a bailar en la oscuridad.

Por cierto es un proceso doloroso. Hay cosas que amamos. Hay cosas que nos resulta fácil hacer porque ya estamos acostumbrados y por lo mismo son sencillas de ejecutar. Lo otro requiere desdoblarse, desgajarse, desarraigarse. Quitar una a una las pieles que dieron forma a nuestro ser actual.

¿Por qué hacerlo? ¿Por qué no dejar que las cosas sean como son? Porque tenemos, como ninguna otra cosa en la creación, la opción de la libertad, la posibilidad de la autodeterminación.

La libertad no es gratuita. Siempre tiene un costo. Y es considerada peligrosa para la estabilidad de los sistemas humanos: políticos, económicos, religiosos, culturales. La persona libre puede escapar al control, a la manipulación, al arbitrio de una minoría dominante.

Quizá lo más peligroso de una persona libre es que puede inspirar a otros a seguirle el ejemplo. Por eso los dirigentes del sistema consideran absolutamente necesario neutralizarla a cualquier costo. Y en ello, como ya hemos afirmado aquí antes, las instituciones se han provisto de sutiles y efectivos medios de disuasión, algunos de los cuales no sería posible, ni conveniente, nombrar aquí.

¡No dejes de congregarte! 14

¡No dejes de congregarte!

“Y no dejemos de congregarnos, como lo hacen algunos, sino animémonos unos a otros, sobre todo ahora que el día de su regreso se acerca.” Hebreos 10:25 (NTV)

¿Cuántos alguna vez hemos justificado nuestra ausencia a la iglesia? Quizá hoy despertaste con las ganas de quedarte en casa y descansar porque el tiempo así lo amerita. Es posible que la primera vez no sea tan conflictivo, pero si esta acción se vuelve a repetir una y otra vez, deberías alarmarte. No está mal escuchar prédicas y reuniones dominicales que se transmiten a través de Internet, es más, es una bendición para todos y en especial para aquellos que por algún problema físico u otros no pueden movilizarse, pero para los que no lo padecen y tienen la posibilidad de hacerlo pero no quieren, se convierte en una excusa y esto es peligroso.

Tomemos en cuenta las recomendaciones que la Biblia nos hace en el libro de Hebreos y no nos convirtamos en cristianos cibernéticos, ya que esto no sería saludable para nuestra vida espiritual, si es que en verdad deseamos permanecer en la fe. Hoy quiero animarte a ti que te ha costado volver a la iglesia, quizá tuviste muchas razones para alejarte, pero más allá de ello, este es el tiempo de considerar el congregarse como un ejercicio espiritual, porque no existe video que pueda remplazar el estar en la casa de Dios para adorarlo y mantener armonía entre hermanos que por supuesto son de ayuda en nuestro crecimiento espiritual.

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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