Crisis de Coronavirus

Por tratarse de un tema de salud pública y de alto interés informativo, como servicio a los usuarios, CVCLAVOZ ha decidido habilitar este espacio con toda la información más relevante en cuanto a la pandemia del coronavirus.

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Desde pequeños nos encanta recibir aplausos por cosas que hemos hecho bien. Es una de las primeras acciones que aprenden los bebitos, el aplaudir, para celebrar algo bueno. Y el reconocimiento siempre es satisfactorio. Por ello, hoy te decimos que el aplauso divino puede ser tuyo.

¿Quieres recibir el aplauso divino?

Para lograrlo, se requiere como en todo, de esfuerzo. Necesitamos hacernos vencedores en la lucha del bien contra el mal dentro de nosotros mismos. Ganar la batalla diaria del mundo y la carne, con el espíritu y el conocimiento que tenemos de a dónde vamos. Lo celestial, para que el aplauso divino nos llegue.

Todos los que salgan vencedores serán vestidos de blanco. Nunca borraré sus nombres del libro de la vida, sino que anunciaré delante de mi Padre y de sus ángeles que ellos me pertenecen.

Apocalipsis 3:5 (NTV)

Las promesas de Dios siempre han sido cumplidas, por tanto, tenemos esta promesa de que estaremos en el libro de la vida y de que pertenecemos a Jesús. ¡Nada más ni nada menos que al Rey de reyes y Señor de Señores! Ese es nuestro Dios que nos ama, nos cuida y nos prometió recibirnos así.

El aplauso divino y el lugar especial

Tendremos Su aplauso divino, junto con el de los ángeles de Dios cuando Él anuncie que le pertenecemos. Es algo que debe regocijar nuestro corazón, que debe ponernos una sonrisa en el rostro, sin importar las circunstancias por las que estemos pasando. Todo en este mundo es pasajero, sabemos a dónde vamos.

En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.

Juan 14:2 (RVR 1960)

Estamos de paso, como ensayando para el mundo maravilloso al que vamos, por eso nos esforzamos en vencer al mal. La razón por la que nadamos contra la corriente del mundo es porque tenemos la garantía de un lugar mejor. No te desanimes. Aférrate a las promesas de Dios y el aplauso divino será tuyo.


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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