Crisis de Coronavirus

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Tiempo de lectura: 2 minutos

Podemos afirmar que los sueños son la esperanza de nuestro espíritu. Nunca se debe dejar de soñar. Por un lado, están los sueños que experimentamos cuando dormimos. En otros tiempos Dios hablaba a menudo a través de sueños, y lo sigue haciendo hoy día, solo que a veces no lo entendemos. Pero también están los sueños que son nuestros deseos, esos son los que soñamos aún despiertos.

Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios,

Deuteronomio 13:1 (RVR 1960)

Los sueños nos dan esperanza

Dios se puede seguir comunicando con nosotros a través de los sueños durante el tiempo que dormimos, pero también se alegra de que tengamos sueños y deseos que le presentamos de vez en cuando.

A Dios, como a todo buen padre, le gusta complacernos. Le place vernos felices, contentos y con esperanza.

Nuestros sueños no realizados traen la esperanza de verlos hechos realidad en un futuro y debemos seguir soñando, porque los sueños son la esperanza del espíritu.

Pierden la esperanza de los sueños quienes buscan tristezas

Hay quienes sienten que deben estar tristes para tener el favor de Dios. Incluso muchos que piensan que reír mucho trae lágrimas. Son falsas creencias del pasado. Esas personas piensan que no es bueno soñar tanto porque se van a decepcionar. Están todo el tiempo pensando en opuestos, en negativo, en derrota. No puede ser. Dios nos ha dado un espíritu valiente y alegre y debemos continuar soñando, dormidos o despiertos, porque los sueños son la esperanza de nuestro espíritu.

Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

2 Timoteo 1:7 (RVR 1960)

Tener dominio propio nos permite tener sueños, sabiendo limitarnos si queremos tomar decisiones que pueden traernos problemas por esos sueños.

Dios nos respalda cuando tenemos Su amor y Su bondad en nuestro corazón, cuando sabe que las intenciones de nuestros sueños son de bien y alineadas con Su Palabra.

Sigamos soñando, ya que los sueños son la esperanza de nuestro espíritu. Por eso también, continuemos leyendo nuestra Biblia a diario. Para estar seguros de que nuestros sueños están alineados con nuestro Dios.


El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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