¿Sabiduría desde el vientre?

¿Sabiduría desde el vientre?

Cuando leemos el pasaje de Salmos 51, podemos hacernos esa pregunta. ¿Es posible que Dios nos da sabiduría desde el vientre? Pero, de hecho, hemos leído que nos hizo a Su imagen y semejanza, por tanto, ¿por qué dudar que nos da sabiduría desde que estamos en el vientre?

Dios es soberano y nos creó con ese gran amor que ya conocemos. Nos dio además la libertad de decidir entre el bien y el mal. Tenemos ambas cosas dentro, pero nosotros decidimos a cuál de las dos alimentamos más. De acuerdo con esa decisión, viviremos y experimentaremos las consecuencias que conllevan. 

Pero tú deseas honradez desde el vientre y aun allí me enseñas sabiduría.

Salmos 51:6 (NTV)

Tenemos la libertad de decidir. Por eso insisto tanto en hacerlo saber, porque muchas personas no se deciden a hacerse cristianos, pensando que eso les impide hacer muchas cosas. En realidad, nos da libertad. Nos libera de las ataduras de este mundo y nos da una nueva actitud ante la vida. 

Esa nueva actitud es de agradecimiento. Entendemos que Dios nos ama, aunque no tengamos que merecerlo. No tenemos que hacer nada para ganar ese amor sin igual. Pero cuando lo descubrimos y reconocemos ese asombroso amor, queremos honrarlo y agradarle. Es entonces cuando decidimos dar prioridad a agradar a Dios.

No dudemos entonces de que nos da sabiduría desde el vientre de nuestra madre

El gran poder de Dios, el creador de todo el universo y todo lo que existe, no lo tiene nada ni nadie más. Y aunque no debemos dudar que nos otorgó sabiduría desde el vientre de nuestra madre, no olvidemos que Su sabiduría es inmensamente superior a la nuestra. 

El Señor hizo la tierra con su poder y la preserva con su sabiduría. Con su propia inteligencia desplegó los cielos.

Jeremías 51:15 (NTV)

Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos—dice el Señor—. Y mis caminos están muy por encima de lo que pudieran imaginarse. Pues así como los cielos están más altos que la tierra, así mis caminos están más altos que sus caminos y mis pensamientos, más altos que sus pensamientos.

Isaías 55:8-9 (NTV)

Dios nos da la sabiduría necesaria para que tomemos las decisiones que debemos tomar. No se impone. Nosotros decidimos, pero veremos las consecuencias de nuestras decisiones. Si nuestras decisiones van de acuerdo con Su voluntad y guardamos una estrecha relación con Él, podremos estar seguros de que nos irá bien en la vida. 

Oración del día

Dios Todopoderoso, Padre Amado, vengo ante Ti a darte gracias por esa sabiduría que me has dado. Que sepa yo aprovecharla al máximo y tome las decisiones apropiadas en mi vida. Que cada día me acerque más a Ti y te conozca cada vez más para saber con certeza y sabiduría cuáles son las decisiones mías con las que Tú estarías complacido. Gracias Bendito Dios, en el nombre de Jesús oro, amén. 

Aplicación

¿Cuándo te has dado cuenta de que Dios te dio sabiduría que no te explicas de dónde vino? Es posible que sea de alguna decisión que tomaste y que hizo que todo lo que resultó de esa decisión fuera positivo, no sólo para ti, sino para tus allegados o tu familia. Cuéntanos por favor. Gracias.


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ. El presente se escribió en su totalidad por un ser humano, sin uso de ChatGPT o alguna otra herramienta de inteligencia artificial.

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana

CVCLAVOZ

. El presente se escribió en su totalidad por un ser humano, sin uso de ChatGPT o alguna otra herramienta de inteligencia artificial.

CVCLAVOZ

Facebook
Twitter
Email
LinkedIn
WhatsApp

Su grande misericordia nos hizo renacer

Dios nos hizo renacer para darnos una herencia incorruptible y que no perece, ¡cuan agradecidos debemos estar por su infinito amor!

Tenemos dos clases de entendimiento

Hay dos tipos de conocimiento, el espiritual y el del mundo. Mucha gente se enfoca en desarrollar el conocimiento humano, pero nosotros debemos desarrollar más el espiritual.

Sus tiempos, no los nuestros

Nos gusta que las cosas sucedan cuando nosotros queremos, en el momento que planeamos, y olvidamos que los Sus tiempos son mejores que los nuestros.

Tiempo de lectura:

2 minutes

Autor

Comentarios

Likes

1

Deja un comentario