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Tiempo de lectura: 3 minutos

No existe la iglesia perfecta. Cuando revisamos el Nuevo Testamento, vemos que las primeras congregaciones tenían problemas que ahora se repiten. La influencia de la cultura, las mismas relaciones de las personas y otros factores generaban disputas entre los creyentes; sin embargo, ellos trabajaban en sus errores y crecían espiritualmente y como Iglesia.

Esto nos demuestra que una iglesia saludable no necesariamente es perfecta. Los problemas siempre existirán, pero cuando los creyentes tienen a Dios en el centro, entonces no hay obstáculo que pueda ponerse en el camino.

A continuación se encuentran algunas características importantes que tiene toda iglesia saludable.

Una iglesia saludable…

Se enfoca en la Biblia

Para aprender de Dios no hay otro material fuera de la Biblia. En la actualidad tenemos recursos que nos ayudan a complementar nuestro conocimiento bíblico, pero nada puede reemplazar a las Sagradas Escrituras.

Si una congregación no se enfoca en la enseñanza y estudio de la Palabra de Dios, entonces no está cumpliendo su rol de iglesia y solo es un club más. En cambio, aquellas iglesias que le dan más preponderancia a la Biblia y no a la influencia externa, ni tampoco acomodan o malinterpretan los textos bíblicos para encajar en sus propósitos, entonces son congregaciones saludables y que promueven una comunión con Dios.

Es una comunidad, pero a la vez es el cuerpo de Cristo

Como dice una frase conocida, la iglesia es el hospital de las almas enfermas; eso significa que debe estar abierta para todos los que lo necesitan. Implica amar, corregir y guiar a sus miembros en el área espiritual; un lugar seguro al que las personas pueden acudir para conocer más de Dios.

Pero una congregación es una comunidad, también es parte del cuerpo de Cristo; es decir que no está solo para organizar reuniones sociales o eventos, sino para glorificar a Dios a través de cada acción.

Hace del evangelismo su estilo de vida

El mandamiento de Jesús de ir y predicar a todo el mundo no fue exclusivamente para los líderes, sino para la Iglesia en general (Marcos 16:15-18). Por lo tanto, podemos identificar a una congregación saludable cuando hace que el evangelismo sea parte natural de su forma de trabajo y sus valores.

Una iglesia que no piensa en las personas que no son creyentes, no puede llegar a ellas adecuadamente.

Ama y corrige

Una iglesia conforme a las Escrituras, ama y corrige a sus miembros. En la Biblia encontramos varios pasajes que nos hablan acerca de la corrección; y es que una forma de amar es rectificar los malos caminos de una persona.

Una iglesia debe caracterizarse por su amor, pero ese amor no debe ser sinónimo de permisividad y libertinaje, sino de corrección en amor para que cada miembro se fortalezca.

Se preocupa por equipar y educar a sus miembros

La iglesia tiene el deber de educar a sus miembros en cuestiones espirituales y eclesiales, pero también debe equiparlos para que estén preparados para vivir en un mundo donde reina satanás.

Como cristianos no estamos separados del mundo y debemos vivir en él; lo que significa que no debemos recluirnos en nuestro propio ambiente, sino vivir en el mundo sin comprometer nuestros principios.

En la actualidad hay mucha información que tergiversa lo que dice la Biblia; y solo podemos contrarrestar esas creencias a través de la educación y equipamiento de la Iglesia.

Fomenta la oración

Por más que la congregación brinde herramientas a sus miembros, nuestras fuerzas y capacidad son limitadas; pero en Dios todo se puede lograr. Es por ese motivo que la mejor arma que tenemos es la oración.

Una iglesia saludable fomenta la oración de muchas maneras e incentiva a sus miembros a orar como parte de su rutina espiritual. Una congregación que ora es una iglesia que puede resistir cualquier ataque porque Dios está de su lado.

Tiene un impacto positivo en su contexto

Las congregaciones no son clubes cerrados para un grupo selecto de gente, sino una comunidad que trabaja con la intención de predicar el evangelio y causar un impacto positivo en la sociedad.

Una iglesia saludable está alerta de la realidad y el contexto social, y trabaja para que los demás vean que seguir a Jesús no se trata de vivir con prohibiciones, sino de vivir con esperanza.


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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