Los padres ejercen una gran influencia sobre sus hijos. Se ha demostrado que, para bien o mal, la mayoría de hijos sigue el ejemplo de sus padres cuando llegan a la adultez.

Por ejemplo, los niños que crecieron en hogares donde hay abuso de drogas o alcohol, tienen altas probabilidades de hacer lo mismo cuando crezcan. Así también, los niños que fueron víctimas de violencia en su hogar repiten el mismo patrón cuando tienen sus propios hijos. Incluso hay investigaciones que han descubierto que los hijos de padres divorciados son más propensos a fallar en sus propios matrimonios (para más información, leer: Mis padres se divorciaron, ¿mi matrimonio también fracasará?). Por lo tanto, no es sorprendente que muchos tengan temor a ser como sus padres y cometer los mismos errores que ellos. Las estadísticas pueden demostrar que el mal ejemplo sea un círculo vicioso, pero existen formas de romper con este molde. Estos son algunos consejos que puedes seguir para no convertirte en tus padres:

Identifica el patrón

Hay prácticas tóxicas que tus padres hacen y que no quieres repetir, pero también hay conductas que pueden influenciarte para mal y que puedes no haber notado. Por ejemplo, está comprobado que los padres que tienen baja autoestima crían a hijos con el mismo problema. Para que estés atento a las cosas negativas en tu crianza que pueden destruir tu vida más adelante, toma un tiempo para identificarlas correctamente. Es importante señalar que no existen los padres perfectos y la intención con este paso no es criticar cada acción de tus progenitores, sino de reconocer los errores y aprender de éstos. Una vez que hayas establecido qué patrones de conducta no quieres repetir en tu vida, busca ayuda.

Busca ayuda

Tienes la capacidad de superar los obstáculos en la vida, pero no necesariamente tienes que hacerlo por tu cuenta. Existen terapeutas, consejeros, amigos o familiares que pueden ayudarte a dejar los malos hábitos y ser mejor persona. Sin embargo, este apoyo nunca logrará cambiar tu vida por completo pues el único que puede hacerlo es Jesús. Cuando lo aceptas en tu vida, Él te transforma y te da una nueva oportunidad. Él es capaz de librarte del círculo vicioso de tu familia y darte un propósito.

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Perdona

Tal vez tu niñez o adolescencia fue tan dolorosa que te cuesta perdonar a tus padres, pero si quieres salir adelante debes hacerlo. Cuando guardas odio, resentimiento o rencor corres el riesgo de cometer peores errores que tus padres. Por ejemplo, si creciste en un hogar donde había abuso físico, pero prometes no ser como tus padres y no los has perdonado, en el futuro podrías tener problemas con el manejo de la ira y desquitarte con tus hijos a través de la violencia psicológica.

Un asunto que no ha sido arreglado siempre tiende a manifestarse de otra forma, por lo que es vital que perdones a las personas que te hicieron daño o fueron malos ejemplos de vida. Para perdonar a tus padres no es necesario que estén cerca, sino que puedes perdonarlos y sentirte en paz con ellos y tus recuerdos.

Aprende más sobre el perdón y lee el artículo Cómo perdonar a quien te hizo daño.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Stephens, K. (2007). Parents Are Powerful Role Models for Children. Recuperado el 08 de noviembre de 2018, de http://www.easternflorida.edu/community-resources/child-development-centers/parent-resource-library/documents/parents-powerful-role-models.pdf

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