Murió por amor a ti

Murió por amor a ti

El amor de Jesús por ti es incomparable, porque sabiendo lo que le esperaba en Jerusalén siguió adelante.

He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte; y le entregarán a los gentiles para que le escarnezcan, le azoten, y le crucifiquen; mas al tercer día resucitará.

Mateo 20:18-19 (RVR 1960)

¿Qué le esperaba en Jerusalén?

Lo que le esperaba a Jesús en Jerusalén era gran sufrimiento, tenía que enfrentarse a los principales sacerdotes religiosos, al gobierno político de Pilato, a la traición de uno de sus discípulos, al abandono de sus seguidores y a la burla del pueblo por el que vino.

Muchos de aquello que le aclamaban, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas! (Mateo 21:9) Le gritarían diciendo: ¡Sea crucificado!, ¡Sea crucificado! (Mateo 27:22-23).

En consecuencia, en Jerusalén le esperaba una noche larga y un día lleno de dolor, donde su cuerpo sería inmolado y su sangre derramada. Sin embargo, sabiendo lo que le esperaba, se humilló a sí mismo en obediencia a Dios y murió como morían los criminales. Soportó todo eso por amor a ti.

Sufrió y murió por amor a ti.

En esto consiste el amor verdadero: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados.

1 Juan 4:10 (RVR 1960)

El amor de Jesús por ti no tiene límites y es incondicional. Murió por ti para que vuelvas a tener una relación personal directa con tu Creador, sin barreras que te impidan acercarte a Él. Sufrió para que vivas libre y tengas una vida abundante, para que le sirvas y disfrutes la eternidad. 

La verdad es que era imposible obtener la salvación sin este sacrificio. Pero Jesús estaba dispuesto y decidido a morir por ti.

Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

Romanos 5:8 (RVR 1960)

Porque para Jesús eres una persona valiosa, no importa cuál sea tu edad, tu apariencia física o posición económica. Sea cual sea tu condición, Jesús te ama y fue por amor a ti que fue a la cruz.

Agradécele este día a Jesús por su sacrificio y si aún no lo aceptaste como tu Señor y Salvador, escríbenos, estamos para ayudarte.


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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. El presente se escribió en su totalidad por un ser humano, sin uso de ChatGPT o alguna otra herramienta de inteligencia artificial.

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