Compasión trending topic y compasión permanente fue un tema de conversación hace unos meses en mi entrevista semanal en Uno nunca sabe de CVCLAVOZ. Entrevistamos, en dos sesiones, a Tania de El Salvador y a Virginia de Argentina, que colaboran activamente con dos comedores abiertos en lugares de gran carencia económica.
Lo que nos convocó entonces fue la mirada crítica a la ola de mensajes, videos y anuncios de todas clases que circulan a raíz de hechos de violencia o catástrofes. La red es inundada por mensaje del tipo “Oremos por…”, para desaparecer en el lapso de un par de semanas.
Les hago una pregunta —sin consultar a Google por la respuesta— para demostrar mi punto: ¿Quién es Alan Kurdi? Estoy casi seguro que la mayoría de ustedes no podrán responderme, a menos que consulten Internet, por supuesto.
A esto es lo que llamo compasión trending topic, a diferencia de la compasión permanente.
Qué tienen en común Alan Kurdi y los mil cien muertos en la fábrica de ropa de Bangladesh
Que en su momento fueron tendencia en las redes. Miles de fotos, videos y reclamos por la vergonzosa falta de compasión permanente del mundo. “Oremos por…” fue un recurrente tema de cristianos que colmaron las pantallas de sus teléfonos. Y luego desapareció, se diluyó completamente del interés público.
Hay siempre un elemento perturbador en este flujo de mensajes de compasión trending topic: muchas personas que las publicaron, a renglón seguido, publicaban fotografías de sus agradables momentos sociales de comida y bebida, de compras o de vacaciones.
¿Por qué entrar y salir tan rápido de la compasión “trending topic”?
Porque vivimos en una época donde la información es una marea brutal que se nos viene encima y no nos deja espacio alguno para pensar.
En la pantalla todo ocurre tan velozmente que nadie tiene tiempo para prestar más de diez segundo de atención, a menos, por supuesto, que se trate de algo espectacular. Cuando hay mucho ruido, necesitamos más ruido para no desesperar si es que no tenemos la disciplina de marginarnos y pensar en serio.
Por eso se inventó el infinite scroll. Es un recurso que permite, usando el dedo pulgar o el índice según tu “destreza celular”, pasar y pasar páginas, fotos, mensajes hasta la náusea. Para que no desesperes. Para que sacies tu ansiedad de ver y de sentir, de no pensar.
En este escenario, no hay otra salida que la compasión trending topic cuando ocurre algo terrible en el mundo. Recibimos o enviamos mensajes “Oremos por…”, fotos y videos de mujeres en burka o de Alan Kurdi, muerto en una playa de Turquía. Después de unos días, volvemos a nuestros asuntos.
Antídotos contra la compasión “trending topic”
Propongo algunas ideas para desintoxicarse de esta tendencia que banaliza la compasión:
- Involúcrate en causas humanitarias en serio. Con dinero, con tiempo, con distribuir información hacia personas responsables que van a hacer algo concreto y permanente.
- Supera el hábito de la espectacularidad y el dramatismo de las imágenes. Eso sólo exacerba el morbo, banaliza el sufrimiento y la muerte y le quita valor a la humanidad.
- Considera el sufrimiento y la muerte siempre como algo anormal. No es normal que haya presos o desaparecidos políticos, represión brutal, opresión de mujeres, esclavitud sexual o laboral, refugiados. No es normal. Y hay que comprometerse con ayudar en forma permanente.
- Infórmate en profundidad cuando aparecen en tu teléfono estos mensajes de compasión trending topic. No disemines información inexacta o sensacionalista.
Entre otras cosas, esto te ayudará a evitar la compasión de dos semanas y a comprometerte, más allá de la pantalla del teléfono, con la vida y a ayudar a mitigar activamente el sufrimiento y la muerte. Al menos lo que esté a tu alcance…
El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.