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Tiempo de lectura: 11 minutos

Lian Duarte dice que para quien quiere convertirse en artista, la música «no puede ser un hobby, no puede ser para probar suerte o para ver cómo va».

¿Sueñas con convertirte en un artista de música cristiana y ser reconocido en el medio? Existen algunos factores que juegan un rol importante en el éxito de un proyecto musical. Para examinar a qué se debe este fenómeno y qué pueden esperar los futuros cantantes y músicos, consultamos con Lian Duarte al respecto.

Lian Duarte es licenciado en marketing, especializado en Gestión Empresarial de la Industria Musical; además es músico profesional y trabaja como A&R en Heaven Music, un discográfico líder en la industria musical cristiana en América Latina. Debido a su experiencia desarrollando y planificando lanzamientos para artistas como Alex Zurdo, Redimi2, Funky, Kike Pavón, Lowsan Melgar, Ale Fdz, Rojo, Rescate y otros, tiene una amplia visión sobre esta industria.

Lian Duarte, A&R de Heaven Music
Entendiendo y analizando el mercado

Un músico que no quiere analizar el contexto en el que vive es como un vendedor que ofrece un producto que nadie necesita. Es vital que los artistas y músicos comprendan contexto en el que viven porque de esa manera conocerán cuál es la mejor manera de transmitir su mensaje y llegar a las personas.

¿Cuál es el estado actual de la industria musical cristiana?

Lian explica que la industria musical en general siempre está en constante cambio y que eso se refleja también en el sector cristiano.

Constantemente hay nuevos sonidos, nuevos estilos; cada generación de artistas ha encontrado una forma de expresar a través de su talento a través de sus canciones, estos mensajes que quieren conectar a las personas con Dios.

Uno de esos cambios que ha provocado es que se formen grupos con estilos musicales muy marcados; sin embargo, también hay un tercer sector que está creciendo:

De izquierda a derecha: Funky, Lian Duarte, Redimi2 y Alex Zurdo.

Yo hoy veo el estado de la industria cristiana en un momento específico donde tenés, para mí, dos grandes áreas: la parte worship, que está muy definida. Si nos remontamos hacia atrás, sabemos que cuando vino Hillsong revolucionó un poco. Creo que de alguna manera eso sigue con gente como Elevation, Maverick City, que están haciendo ese worship; y también en la parte latina tenés a Barak, Miel San Marcos, muchos artistas que han marcado un camino en lo worship.

Por otro lado tenés el otro extremo que es lo urbano que está muy fuerte con Alex Zurdo, Redimi2, Funky, Manny Montes; y un montón de artistas que están empezando a despegar y hacerse más conocidos.

Ahora, en el medio es donde hoy creo que hay artistas cristianos que están intentando decodificar cómo quieren avanzar de aquí en adelante, porque no se sienten del todo identificados con el estilo worship y tampoco con el urbano, el reguetón o el rap; es como que están tratando de descubrir su identidad.

Aunque hay una abundancia de artistas que producen música urbana o worship, el otro sector que no quiere emplear ambos estilos tiene la opción de innovar con otro estilo.

El pop siempre es ese lugar común para todos los estilos. Lo veo de esa manera: con esos dos extremos y con gente en el medio que está tratando de hacer un pop pero que suene fresco, con sonidos de ahora y que pueda captar un público que no necesariamente escucha un determinado estilo.

¿Qué género de música prevalece en el público cristiano?

Aquellos músicos y cantantes que quieran darse a conocer en la industria musical cristiana deben ser abiertos a las posibilidades y a las innovaciones. De acuerdo con Lian, la mejor estrategia es probar diversos sonidos y ritmos que apelen a distintos gustos.

En la música cristiana, el consumidor no se conforma con un solo estilo. Por lo menos, los análisis que nosotros hacemos, los que se dedican a estudiar el comportamiento del consumidor, nos damos cuenta de que la gente no es que solamente escucha a una banda, solo un tipo de estilo.

Lian explica que la imitación es algo que hemos visto incluso en el sector cristiano:

Hay copias muy burdas, muy baratas, como imágenes pixeladas de algo. Sale un cantante secular y hay uno que imita, copia y hace exactamente lo que hizo el otro. En nuestra industria también pasó. Cuando salió Marcos Witt, ¡cuántos Marcos Witt había por todos lados!, había un montón de imitadores.

Por lo que debemos ver la moda en la música como una herramienta que sirve para transmitir un mensaje, en lugar de generar un debate al respecto.

Cada generación ha encontrado el camino para expresarse y lo ha encontrado en un contexto actual y social que esté siendo relevante para ellos. Quizá el arma más poderosa que veo en la iglesia para evangelizar a esta generación es a través del género urbano, porque quienes se meten allí son personas que están comprometidas para llevar el mensaje a través de esa música que ahora suena en la radio.

Tanto gente como no cristiana como cristianos estamos de alguna manera expuestos a lo que sucede en el mundo. No podemos encerrarnos en una caja. Es como esos debates: ¿cuáles son más espirituales: los himnos o los coritos? Es un debate sin fin. Creo que Dios nos ha puesto en este mundo para ser relevantes y para transmitir el mismo mensaje, pero adaptado a esta generación.

El alto nivel de competitividad en la industria musical

Una vez que un artista entiende a qué clase de público se dirige, tiene que comprender otro factor que es decisivo en el éxito de su carrera: la competencia. Si bien es cierto que en el ambiente cristiano se busca alabar a Dios con la música, también debemos admitir que un músico no solo debe probar su talento ante el público, sino también demostrar que tiene algo diferente que ofrecer en comparación a los demás.

Una verdad incómoda: el querer sin hacer

Desde mi lado, que tengo este privilegio de conocer al artista en una faceta que quizá no se ve, porque muchas veces se ve al artista como un proyecto terminado, no se ve el detrás de escena, no se ve las horas de trabajo, el esfuerzo, la inversión.Lian Duarte

Puesto que los artistas están bajo el reflector y tienen una vida pública, se suele creer que su única ocupación es cantar; sin embargo, ser músico requiere esfuerzo y constancia. Solo un músico que da lo mejor es alguien que puede sobresalir, lamentablemente, algunos piensan que la intención de alabar a Dios es más que suficiente. Lian lo explica de la siguiente manera:

Nosotros en la iglesia lo vivimos mucho. A alguien le gusta cantar, y le preguntas: «¿Estudiaste?» «No»; «¿Practicaste?» «No, pero yo quiero cantar porque quiero adorar a Dios». Y esa es justificación suficiente para ponerlo el domingo a que haga un número especial; muchas veces ha sucedido eso, y es que la gente no quiere pagar un precio.

Ese precio al que se refiere Lian es la preparación y constante superación que todo músico debe tener:

El artista de hoy tiene muchas facilidades para poner su música en línea; pero también tiene que pagar un precio: de crecer y seguir capacitándose.

Se dice que la práctica hace al maestro; pero muchos creen que los dones son suficientes para triunfar en la música, cuando en realidad es el esfuerzo y trabajo duro. Un músico que no se prepara no desarrolla las cualidades necesarias para triunfar en el ámbito musical, sobre todo porque la valla es muy alta y hay miles de músicos que sí dan la talla.

Lanzar música es fácil, la competencia no lo es

Este es el momento en la historia de la humanidad donde resulta más fácil poner tu música al contacto de miles de personas fuera de tu país y llegue a miles de personas. Ahora, el gran problema es que al ser tan fácil, todo el mundo lo hace. En un día hay 60 mil lanzamientos en Spotify. Hoy las métricas nos dicen que es así; quizá ese número haya quedado bajo o quizá son más.

Lian advierte que hoy en día, los músicos no tienen barreras al momento de lanzar su música al mundo. Hay plataformas que ofrecen alternativas de publicación y son tan accesibles que cualquiera puede compartir su música.

Una vez que un artista entiende a qué clase de público se dirige, tiene que comprender otro factor que es decisivo en el éxito de su carrera: la competencia. Si bien es cierto que en el ambiente cristiano se busca alabar a Dios con la música, también debemos admitir que un músico no solo debe probar su talento ante el público, sino también demostrar que tiene algo diferente que ofrecer en comparación a los demás.

El problema es que hay muchos artistas que se quedan enterrados y no se dan a conocer porque hay otros músicos en su misma posición. Para este problema, Lian aconseja lo siguiente:

Al haber tanta oferta en relación a lo que uno ofrece, uno tiene que encontrar alguna manera de diferenciarse del resto con algo. No ser una copia pixeleada de alguien, sino tener algo que sea característico, que sea tuyo en esencia y que eso pueda agregar valor a la persona que está escuchando.

Cómo convertirte en un artista de música cristiana

Un consejo útil para quienes quieren ser artistas de música cristiana

En su trabajo en Heaven Music, Lian es responsable de encontrar nuevos artistas prometedores para que los firme el sello discográfico; y ya que su trabajo le ha permitido encontrarse con diferentes tipos de personas, él afirma lo siguiente:

Es fácil mirar a alguien y decir: «Yo quiero ser como él. Yo voy a llegar a ser como él. Esa es la vida que quiero. Ese es el lugar donde quiero estar».

El consejo que yo le daría a los que están empezando en esto es que no se comparen, que con los únicos que puedan competir sea con ellos mismos y decir: «Este año he sido mejor artista que el año pasado», «este año he crecido en esto», «este año he podido adquirir nuevas posibilidades», «este año he podido invertir más en mi música, en mi productor, he podido hacer cosas de mejor calidad».

Debes tener constancia y estar enfocado en que lo que estás haciendo porque es algo que Dios te ha pedido y tienes un llamado genuino para tu vida. La constancia y tener esta certeza de que Dios te ha llamado, van a hacer que puedas crecer.

A esto se le suma la originalidad, pues es será el elemento diferenciador que destacará al artista. Un imitador solo puede llegar hasta cierto punto; pero un artista que aporta algo nuevo a la industria y está en constante renovación es quien triunfará y llegará más lejos.

¿Necesitas un sello discográfico para comenzar tu carrera?

Contrario a lo que muchos creen, un sello discográfico no es la mejor solución si quieres convertirte en un artista de música cristiana. Cuando un artista que recién está comenzando le pregunta a Lian si es conveniente firmar con una disquera, su respuesta es que no.

Hoy no es necesario firmar con un sello; al menos en el proceso de artista emergente, yo aconsejo que ellos puedan hacer su carrera como independientes.

Seguí sembrando, seguí creciendo y va a llegar un momento en el que vos no vas a estar buscando un sello: los sellos te van a buscar a vos, porque vas a tener una propuesta tan seria y tan escalable que hay tu proyección dirá «esta persona no ha tomado la música como un hobby ni se levantó un buen día y dijo que a partir de ese día quería cantar».

La primera etapa de trabajo de un artista no solo sirve para darse a conocer al mundo, sino también para demostrar cuán serio se toma su carrera musical. Al igual que en cualquier otra profesión, para triunfar hace falta dedicación; y un músico debe probar que seguirá perseverante hasta el final.

Entonces, ¿para qué sirven los sellos discográficos?

Cito a alguien muy querido para nosotros y para la industria musical; una vez charlando, él me contó su manera de ver esto. Emanuel Espinoza me dijo:

«El sello solo es un facilitador de herramientas. Es como construir una pared: el sello te puede traer la pala, las herramientas de trabajo, el cemento, la arena; pero el que tiene que levantar esa pared es el artista, es la banda. Cuando te traen todas esas herramientas, tu trabajo es más rápido, más efectivo, no tenés que hacer tanta fuerza para levantar esa pared vos solo, sino que ya tenés ayuda con todas esas herramientas.»

Me parece una imagen muy linda de lo que es esa alianza sana entre un artista y un sello.

La industria musical es un ministerio, pero también es un negocio

Un médico que invierte más de 10 años en su educación y pasa horas especializándose merece el pago correspondiente a su trabajo. De igual manera, un artista invierte en su carrera y necesita obtener ganancias porque a eso se dedica.

A veces nos cuesta entender porque creemos que un artista está solo en su esfuerzo; no obstante, todo músico o cantante tiene a un equipo que le respalda. Los gastos que genera la música son altos y debe haber un ingreso para cubrirlos. Un artista que no entiende que así funciona la industria musical no tiene una visión completa de lo que se enfrenta.

Un artista cristiano serio que quiera dedicarse a esto, necesita verlo como un negocio. Lo que pasa es que esa palabra, en el contexto cristiano, puede sonar muy chocante.

Quizá haya alguien que lea esto y se rasgue las vestiduras; pero para mí, no deja de ser lo mismo que una familia cristiana que tiene una panadería, que tiene un negocio de venta de comida. Esto es algo es algo en que el artista necesita invertir dinero, tiempo y esfuerzo; y si se dedica, tal cual como alguien se dedica en una carrera, necesita encontrar un modelo de negocio que le dé un retorno de inversión.

El hecho de que la música sea un negocio no hace que sea menos espiritual. Como cristianos entendemos que si no está en los planes de Dios, nada de lo que hagamos tendrá éxito porque no es Su voluntad para nuestras vidas.

Todo esto está sujeto a la voluntad de Dios; y nosotros creemos que Dios nos guía, nos acompaña y Su favor nos ayuda a seguir avanzando; pero creo que no hay que sacar esa pata que sostiene el hecho de que un artista necesita vivir de esto.

Como los artistas están frente a un público y tienen un rango de influencia, los sellos discográficos serios se toman el trabajo de que el músico sea consistente con el mensaje que predica.

No vemos a los artistas como un producto. Nosotros tenemos una política de trabajar con gente que esté viviendo el mensaje que transmita, que sea algo real en su vida; y a través de sus dones y sus talentos que Dios le ha dado, pueda establecer una carrera donde empieza a ser de bendición para otras personas y también puede sustentarse a través de ella.

Una carrera musical demanda inversión

Hay historias de músicos que fueron descubiertos por algún productor y así obtuvieron su fama; pero esos casos son la excepción y no la regla. Aquellos artistas que han llegado a la posición donde están ahora es porque han invertido en primer lugar. Y hay algunos que pasan años y no ven el fruto de su esfuerzo.

Ante estos casos, Lian responde:

Creo que como todas las cosas, si fuera fácil, todo el mundo llegaría. Si no es algo que merezca sacrificio, todo el mundo estaría allí.

Mi consejo con esto es: no puede ser un hobby, no puede ser para probar suerte o para ver cómo va; tiene que ser algo que lo encares con un estado de concentración, de enfoque, en que no solamente puedas hacer música, sino que puedas hacerlo profesionalmente; y capacitarse: esfuerzo, constancia.

Uno mira mucho lo que sucede en los videos; pero detrás de eso hay muchísimo esfuerzo y horas de trabajo; así que, ánimo, a seguir trabajando, a no bajar los brazos y, sobre todas las cosas, a constantemente entender y pedirle a Dios que confirme que eso es lo que tienes que emprender en tu vida.

El futuro de la música cristiana

¿Cómo va a cambiar la industria en el futuro?

La accesibilidad de la música nos presenta la realidad del constante cambio; lo que significa que el modo de creación y difusión de toda forma de arte cambiará en el futuro. Lian afirma que estas revoluciones pueden ser positivas, pero al mismo tiempo representan un obstáculo.

Hay un montón de pastores en TikTok, influencers de Reels; esa facilidad trae un gran problema también. Se necesita encontrar a hombres y mujeres que tengan un llamado genuino y que ese llamado esté acompañado por disciplina de crecimiento y de tomar esto en serio. Creo que cada vez es un poco más complicado encontrar talento que realmente cumpla.

Sin embargo, al final, es el talento el que permanece y no hay ninguna innovación tecnológica que pueda falsear el verdadero talento.

En conclusión

Lian Duarte conoce los obstáculos y pruebas que los artistas enfrentan, no solo antes de hacer su debut, sino después de hacer pública su música; así que con toda la experiencia que le respalda puede decir que lo que hace falta en estos tiempos es gente

Que tenga talento, que cante bien, que esté comprometida, que quiera crecer, que pueda tener un background que demuestre que puede cantar en público, puede expresarse y compartir algo; que si alguien le pregunta, pueda defenderse. Es decir, es un músico, un artista que realmente tiene algo que decir y tiene base bíblica, conoce de Dios, tiene una relación con Él.

Lian Duarte y Ulises Eyherabide de la banda Rescate

Puedes seguir a Lian Duarte en Instagram o heavenmusic.com


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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